GUIONES LITERARIOS

Turris marmórea

Fuente en el claustro de tu torre erguida
tiene la clave de una ley secreta
en órbitas de estrella aprendida:
sabes que al fin la elipse está sujeta
a retornar al punto de partida.
 

Al amor lo matamos muchas veces por extenuación. Cuando nos enamoramos solemos echar sobre nosotros tales esfuerzos -cartas inacabables, conversaciones sostenidas durante horas y horas en tensión, sacrificios y pruebas desorbitadas- que un día nuestro pobre cuerpo animal llega a entrever aquello como tarea agotadora, y a apetecer -sin confesárselo- su fin como se apetece el descanso.

12 Enero 1933

 

Entre las mujeres laicas sólo son tolerables las que salen un poco golfas. En esas, al menos, se encuentra algún calor humano. Pero las que además de laicas, son abstemias en amor, emanan una frigidez horripilante de quirófano.

4 Enero 1933

 

El flamenco, los toros... son vegetaciones superpuestas al alma sobria y honda de Andalucía -tan romana- en los años de decadencia. El toreo a pie, por asalariados, el cante flamenco, y quién sabe si hasta el regodeo en cecear, son cosas del siglo XIX.

4 Enero 1933

 

La despedida de la Reina de Galapagar. Teoría del plantón.

 

Democracia y pereza.- El ejercicio de la Democracia exige una extraordinaria actividad: propaganda, organización electoral, etc. Nuestro pueblo no tiene vocación política, ni, por consiguiente, percibe un impulso espiritual bastante enérgico como para lanzarse a la actividad infatigable que la democracia exige. De ahí que la democracia entre nosotros se halle siempre a medio cuajar: las elecciones, por ejemplo, se hacen siempre con menos de la mitad de la tiene que ser la propia libertad; es decir: no podrá permitirse la propaganda de ninguna idea propaganda precisa para que hayan llegado a cada elector las posibilidades de poder formar un juicio completo. Así tienen mucho de sorteo: dependen de una frase feliz o de un minuto de pasión.

Los límites de la libertad.- La libertad es la única norma posible, permanente. Y su límite antiliberal en sus resultados; p.e.: fascismo, comunismo. Las ideas, de triunfar, van encaminadas a (conjugar) la libertad privada. Y el régimen de libertad no puede dar los medios para que la destruyan.

Antitradición: La España triste del siglo XVII: angustias económicas, tristeza, miseria; memoriales de gremios que plañen por unos vanos [ilegible]; inquisición, novela picaresca con el hambre como tema invariable... El siglo XVII francés: todo exuberancia, gula, desbordamiento de vida y riqueza de ideas en la literatura (la nuestra ¡tan limitada!) ¿Se debe esto al libre examen? Tal somos ahora un pueblo sucio y triste por culpa de nuestra historia. Nada de volver ahora a la tradición: mucha agua, higiene, alimentación, vida sana y alegre. ¡lo contrario a la tradición española! Es decir, de los siglos XVI al XIX; porque la vida medieval fue distinta.

[PPJA, p. 104-105]