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EPISTOLARIO (1925-1936). Últimas aportaciones
A LUIS OLARIAGA
Madrid, 15 julio 1924.
Sr. D. Luis Olariaga
Mi querido profesor:
He recibido, y agradezco mucho, su carta. Pienso aprovechar
los datos que en ella me envía y espero mantener con Vd.
comunicación frecuente, pues ya no me voy al extranjero. He
hecho de cumplir cuanto antes los cuatro meses que me quedan de
servicio militar y aplazar por ahora toda actuación profesional
dentro y fuera de España; me reduciré a estudiar lo que pueda
y a esperar hasta que una situación menos visible de mi padre
me permita moverme un poco más libre de las murmuraciones de
este Madrid.
Espero poder hablar pronto con Vd. Mientras tanto cuente
siempre con el afecto de su discípulo y amigo.
José Antº Primo de Rivera
[rubricado]
[Archivo Fundación Nacional Francisco Franco]
A LUIS OLARIAGA
Madrid, 16 de agosto [1924].
Mi querido profesor: hoy hace un mes recibí
su carta y debía haberla contestado ya, pero aplacé primero la
contestación por causa de un corto viaje, y después porque
quería poder contarle ya cuando le escribiera la primera vez,
algo de las lecturas que voy haciendo según los consejos suyos.
Por cierto que el viaje fue a San Sebastián,
donde pasé unos días, pero fueron tan pocos que no pude ir a
saludarle como tenía pensado. Salí de aquí el 24 y tuve que
volver el 31, porque a principio de este mes tenía que
incorporarme al regimiento para hacer mis prácticas de
suboficial y acabar así el servicio.
Voy leyendo con bastante constancia el libro
de Schmoller. Me interesa mucho y le encuentro un aspecto de
obra construida escrupulosamente desde el principio. Cuando
avance un poco más empezaré con los otros libros y ya acudiré
a Vd. en busca de auxilio cuando lo necesite, que será con
bastante frecuencia. Le agradezco muy de verás el interés que
ha tomado Vd. por ayudarme.
Ya no saldré de Madrid probablemente. A Vd.
también le obligarán los exámenes a venir dentro de un mes ¿no?
De todos modos, aunque sea por carta, espero mantener comunicación
con Vd.
Crea que es siempre su aftmo. discípulo y
amigo.
José Antº Primo
de Rivera
[rubricado]
Los Madrazo, 26
[Archivo Fundación Nacional
Francisco Franco]
A
LUIS OLARIAGA
Zarauz, 3 septbre
[1924].
Mi querido Don Luis: hace mucho tiempo que debía
haberle dado las gracias por el libro de Tugan que me ha
prestado para leer y por los artículos de Ortega [y] Gasset;
perdóneme el retraso y reciba las gracias ahora.
Los artículos de Ortega los encontré
interesantísimos y se los di a leer a mi padre. ¿Se llegó a
publicar el tercero, que había borrado o detenido la censura?
En cuanto al libro de Tugan, aún no he
acabado de leerlo, pero ya veo lo útil que es para equilibrar
los efectos de la maravillosa dialéctica de Marx. Espero tener
pronto ocasión de charlar con Vd. acerca de esta y de otras
cosas.
Aquí estoy descansando unos días; el mes de
agosto en Madrid me ha agotado de trabajo y de calor. Ahora daré
una vuelta por el Extranjero y hacia el 25 de septiembre espero
estar en Madrid otra vez.
Reciba el cordial saludo de su discípulo y
amigo que siempre le recuerda con afecto.
José Antº Primo
de Rivera
[rubricado]
[Archivo Fundación Nacional
Francisco Franco]
AL
MARQUÉS DE QUINTANAR
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Los Madrazo, 26
MADRID
Teléfono 10.999
25 febrero 1930.
Querido Fernando:
Anoche traté de telefonearte y
no contestaba el teléfono de tu casa. Tuve que desistir después
de muchos intentos.
Quería decirte que las cartas
cuyas copias te devuelvo me han parecido tan estupendamente como
la instancia que ya conocía. Ahora acabo de escribir una larga
carta a mi hermano Miguel para que apoye tu idea cerca de mi
padre. ¡Si se formase el grupo a las órdenes de Guadalhorce
reforzado en su personalidad con una delegación expresa de mi
padre! Sería una pena que esta ocasión se perdiese.
Recibe un abrazo de tu buen amigo
José Antonio
[rubricado]
[Archivo del conde de Benjumea]
A TOMÁS DEHESA
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Alcalá Galiano, 8
MADRID
Teléfono 44.722
1 de agosto de 1933.
Sr. D. Tomás Dehesa
Fábrica de conservas de pescados.
Laredo (Santander)
Muy distinguido señor mío:
Recibí su afectuosa carta del 22 de julio y puede creer que
si le digo que me alegró de veras no expreso solo una
amabilidad formularia, sino una impresión muy sincera. La carta
y las notas están tan llenas de sustancia y de aciertos que su
examen no se puede agotar con una breve contestación. Será
preciso, por lo tanto, que aplace por ahora una detenida
respuesta, pero a cambio de desquitarme cuando tenga ocasión de
hablar con Vd.
Es muy posible que este verano pase por Santander. Si no es
así pienso, de todas maneras, emplear las vacaciones en
estudiar más a fondo el movimiento político e intelectual
fascista. Y cuando a principio de septiembre me resuelva a
concretar iniciativas, puede creer que será Vd. una de las
primeras personas con quienes cambie impresiones.
Mientras tanto reciba un saludo cordial de su aftmo. s. s. y
amigo
José Antonio Primo de Rivera
[rubricado]
AL
GENERAL JOSÉ SANJURJO
Serrano, 86
17 de noviembre de
1934.
Mi querido y respetado General:
Mi querido y respetado General:
Justo me ha dado la prueba de amistad de decirme cual es el tema
más importante que le lleva a Estoril a hablar con usted. Y
esta prueba de amistad de Justo, unida, por otra parte, a la
sospechosa circunstancia de que nadie fuera de él me hubiera
hablado directamente de propósitos con usted relacionados, me
ha decidido a tomarme la libertad de escribirle esta carta. En
cuanto al afecto. al respeto y a la lealtad que pongo en ella,
no creo que entre nosotros, haya nada que decir.
Temo, mi General, que no todos
los informes con que Vd. cuente en estos días sean
absolutamente veraces. Por ejemplo, acaso le digan que hay
grandes probabilidades de éxito para un movimiento nacional en
germen al que quiere asociarse el nombre de usted. Vale para mí
demasiado ese nombre y lo que me recuerda para queme considere
exento del deber de decirle la siguiente verdad: SI ESTE
MOVIMIENTO SE HICIERA, Y SE HICIERA POR LOS QUE LO PREPARAN, LO
ÚNICO QUE HABRÍA EN ÉL DE VERDADERAMENTE NACIONAL Y POPULAR
SERÍA EL NOMBRE DE USTED, AL QUE, Y NO ES LA VEZ PRIMERA, SE
OBLIGARÍA A CARGAR CON UN PESADO LASTRE DE COSAS Y PERSONAS NO
POPULARES.
Le digan lo que le digan, lo que
se trae entre manos no sólo no es un movimiento nacional sino
que es un fraccionamiento más de los grupos de derecha, el
cual, pese a todas las explicaciones con que se les vista, no
será interpretado por el pueblo sino como un intento de
restauración monárquica. El pueblo nunca juzga por matices
literarios, sino por antecedentes y por posiciones simples: no
hay manera de crea en la sinceridad popular de un movimiento si
lo ve encabezado por quienes que aspiran a ser los acompañantes
de usted; es decir, por los representantes de todos los grupos más
conservadores, más capitalistas y más partidarios de la
monarquía derribada.
Le decía que el nuevo intento sólo
va a nutrirse, implicando una nueva fragmentación, con gente de
la derecha. Y mientras no salgamos de ahí no haremos nada. Los
países en que se ha hecho la verdadera revolución nacional la
han visto hecha por gentes nada derechistas; por gentes
conquistadas al socialismo, al sindicalismo, al anarquismo,
gracias a la fuerza inmensa de lo patriótico. No uniendo lo
patriótico a lo popular, es decir conservando el patriotismo
como una especie de patrimonio de los acomodados, no haremos
nada. Por eso yo, con el modesto esfuerzo del que, sin duda,
tiene usted noticia, me afano por penetrar entre los obreros y
los estudiantes revolucionarios. Si a esos se les gana para la
causa de España, ofreciéndoles de veras todo lo que hay que
darles y renunciando de veras a imponerles cosas que les son
antipáticas, España puede alcanzar grandes días. Todo lo demás
es perder el tiempo.
Si esta aspiración a
nacionalizar las cosas revolucionarias y populares estuviera ya
adelantada el nombre de usted podría ponerse a la cabeza sin
temor a interpretaciones torcidas. Pero aun estamos muy lejos de
la madurez de tal propósito. Por ahora son muchos los recelos
con que el pueblo recibe cualquier anuncio de movimiento
nacional. Y para combatir esos recelos es necesario que
trabajemos y nos arriesguemos todos; pero no usted. Si algo hay
que conservar intacto, por todo el contenido nacional que
encierra, es su nombre y su figura. Nadie que le quiera será
capaz de gastar ese gran contenido en un a lucha de guerrillas.
Si yo pudiera disponer de él para mi partido, esté usted
seguro de que no lo usaría. Hay horas de peligro y de posible
fracaso en que no se deben comprometer ciertos valores, a no ser
que uno aspire a nutrirse de su jugo.
No se si habré logrado expresar
del todo mi pensamiento ni si me habré extralimitado al decírselo
sin que usted me lo preguntase. Pero estoy bien seguro de que
usted no me lo va a tomar a mal. Y, todavía, si lo considerara
aprovechable y quisiera algunas ampliaciones de él no tendría
más que avisarme para que fuese a verle. Justo puede ser el
mejor transmisor de sus órdenes.
Con el afecto y respeto de
siempre le abraza,
[PPJA, p.
107-108. Se trata de una copia mecanografiada en la que no
figura destinatario, pero del contenido se deduce que está
dirigida al General Sanjurjo]
AL
GENERAL JOSÉ SANJURJO
ESTELLA
Serrano, 86
MADRID
Cárcel Modelo, 9
de mayo de 1936.
Excmo. Sr. General Don José
Sanjurjo.
Mi querido y respetado General:
Mil gracias por su afectuosa
carta de participación en nuestra pena por la muerte de mi
primo Andrés (q. e. p. d.) y en nuestras molestias, debidas al
estúpido régimen de persecución en que vivimos.
Hace tiempo recibí, en efecto,
otra carta suya, y como no estaba seguro de que llegara a sus
manos una contestación escrita, rogué le duiera las gracias de
palabra a una persona que iba a verle. Ahora me arriesgo a
escribirle estos renglones, con la vaga esperanza de que lleguen
a sus manos.
Ya verá usted cómo está todo.
Me preocupa y me contraría estar encerrado cuando hay tanto que
hacer. Pero se hará de todos modos, porque no nos podemos
resignar a la idea de que desaparezca España
Con el afecto y el respeto que
conoce de siempre le envía un fuerte abrazo
José Antonio
Primo de Rivera
[rubricado]
[Archivo Sanjurjo]
A MANUEL GIMÉNEZ FERNÁNDEZ
JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA
Abogado
Serrano, 86
MADRID
Teléfono 61.993
Cárcel Modelo, 4 de junio de 1936.
Excmo. Sr. D. Manuel Giménez Fernández.
Mi querido amigo:
Mil gracias por su defensa elocuente, briosa... e inútil de
mi acta. Una vez más el régimen parlamentario, en el que usted
cree y yo no, ha consumado una tropelía. ¿Lo ve usted? El
parlamentarismo es la tiranía de la mitad mas uno sin norma
superior que se acate, ni cabeza individual visible que
responda. Yo no entiendo por qué ha de ser preferible a la
dictadura de un hombre, la de doscientas cincuenta bestias con
toga legislativa. Con el aditamento que no es una dictadura que
se ejerza al servicio del bien público, o del destino patrio,
sino al servicio de la blasfemia y de la ordinariez.
Perdone usted esta modesta escapada especulativa, disculpable
en un preso un poco maniático. En realidad esta carta sólo tenía
por objeto darle las gracias, cosa quie hago sinceramente.
Como siempre se reitera suyo aftmº y amigo q. e. s. m.
José Antonio Primo de Rivera
[rubricado]
[Reprod. parcialmente en
la ed. del IEP, p. 1176. Reprod. íntegramente por Manuel
Lora-Tamayo, ABC (29 de mayo de 1985), p. 41]
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