Menos patriotería alicorta: Respuesta a Martín Ynestrillas

 

Hay quien no se entera o no se quiere enterar. Con motivo de la publicación en nuestra web del comunicado que sobre el Valle de los Caídos nos remitió recientemente la Hermandad de la Santa Cruz, y nuestra adhesión al mismo, circula por Internet el siguiente escrito que consideramos se valora por si mismo...

Pues, no sabe como siento, don Luis Suárez y toda la Hermandad y – por extensión – la Plataforma, que hayan tardado tanto tiempo en pronunciarse al respecto, con tanta corrección política de plañidera y tan poca intensidad.

Ni la comunidad benedictina ha sido ejemplar, ni el silencio de su hermandad y plataforma ha sido responsable, ni el monumento se puede separar de su enome carga política, ni, en sí, les preocupa a nuestros enemigos una higa, ni la únca razón para su cierre es la Santa y enorme Cruz, ni a los españoles se les puede hurtar que la verdadera, la intolerable razón para su castigo es que allí reposan los cuerpos, no sólo de miles de asesinados por los rojos y combatientes de ambos lados sino – y sobre todo – los restos mortales del que fuera el anterior Jefe del Estado y los del fundador de la Falange, nuestro José Antonio Primo de Rivera.

Es, precisamente, la actitud acomodaticia, prudente, silenciosa y de baja intensidad de todos nosotros la que, durante esos 30 años de supuesta tranquilidad y posteriores; esa época en la que no se ponía un duro del presupuesto para conservación y restauración, en la que se pretendía la entrada y salida a hurtadillas para no “despertar a la bestia” y en la que se pedía la desaparición de todo simbolismo político, como si los allí sepultados fueran víctimas de la gripe o de la viruela, con tal de que “no nos cerraran el Valle” la que ha permitido con absoluta claridad, el estado de cosas actual.

Son esas supuestas negociaciones ocultas y “prudentes” que no se podían alterar, las máximas responsables – junto con la bilis que recorre las venas del socialcomunismo militante del actual gobierno de la revancha, el rencor y la tergiversación – las que han hecho que la Ley de Memoria Histórica haya entrado “hasta la cocina” en el Valle, que hayan tapiado los mosaicos de la cúpula, que hayan derribado a mazazos el manto de La Piedad y se mantenga cerrado – a cal y canto – el lugar de culto, mientras se debate el destino de los incómodos cadáveres y se trata de convertir el templo en un centro de re-interpretación de la Memoria Histórica, versión marxista.

Llegan tarde señores, muy tarde. Tan tarde que quizá ya sea demasiado tarde. Aún así, bienvenidos si es para ponerse a trabajar en serio e impedir tropelías y abandonar la corrección y prudencia políticas que el enmigo de nuestra civilización y nuestra historia no tiene.

http://martinynestrillas.blogspot.com/

http://www.laredgualda.com/wordpressmus/?p=16081

Independientemente de cualquier posición tomada por la Hermandad del Valle, -que respetamos profundamente-, Plataforma 2003 como entidad jurídica independiente que es, ha ido informando en nuestra página web desde el pasado 6 de marzo sobre la situación del Valle de los Caídos. Con esa fecha, se subió un vídeo a nuestro canal de you tube, de ocho minutos de duración en el que el autor de “la Piedad” y escultor D. Juan de Ávalos, ya en 1993, hablaba sobre el futuro del Valle. Este es, entre todos los videos del Valle disponibles en la red, uno de los más visitados, con 3200 visitas a fecha de hoy.  A finales de marzo, y con gran alegría, anunciábamos la apertura de la Basílica, y la posibilidad de asistencia a las celebraciones de Semana Santa. En abril, y en nuestra sección “Hemos leído” se colgó una carta de don Antonio Jesús Torres Jiménez, en la que se denuncia todas y cada una de las tropelías que se están cometiendo contra el Valle de los Caídos y contra la comunidad benedictina.

Nuestra postura es clara. No lo inventamos. Está ahí. En esta misma página web, y a disposición de todos.

Beatriz Avilés
Plataforma 2003

Vídeo Juan Avalos

http://www.plataforma2003.org/noticias_2010/semana_santa_valledeloscaidos.htm

http://www.plataforma2003.org/hemos_leido/204.htm

 

 

La Hermandad de la Santa Cruz del Valle de los Caídos nos remite con el ruego de su difusión el siguiente comunicado. No solo lo difundimos dándolo a conocer, sino que, además, lo suscribimos expresamente, como si fuera nuestro. A pesar de que ya es conocida nuestra afinidad con dicha Hermandad, Plataforma 2003 manifiesta su absoluta adhesión a dicho comunicado, siempre en nuestra línea de continuas referencias al Valle de los Caídos como símbolo de reconciliación y superación de las dos Españas bajo el amparo de la Cruz de Cristo.

 

 

Comunicado de la Hermandad de la Santa Cruz del Valle de los Caídos

Ante la actual situación del Valle de los Caídos
 

La Hermandad de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, asociación civil nacida en 1984, ha venido manteniendo un prudente silencio durante estos meses, para no verse mezclada en el fragor de las informaciones en los medios, especialmente en Internet, en muchas ocasiones contradictorias y políticamente sesgadas, ni interferir en las negociaciones que pudieran estar desarrollándose a otros niveles. Pero tampoco queremos que este silencio responsable se pueda interpretar como desinterés o como sumisa aceptación de los hechos que se vienen sucediendo.

La operación viene de lejos. Durante los casi treinta primeros años de sistema democrático, con gobiernos de derecha o de izquierda, el Valle de los Caídos ha disfrutado de una relativa tranquilidad y ha sido uno de los monumentos más visitados, tanto por españoles como por extranjeros, entre los que destacan, entre personalidades de todas clases, los cardenales Roncalli y Ratzinger, después papas Juan XXIII y Benedicto XVI.

La ejemplar actitud de la Comunidad benedictina, dedicada única y exclusivamente a la oración por los muertos –por todos los muertos– allí enterrados, en unos casos, conocidos y por expreso deseo de sus familiares y, en otros, anónimos, recogidos de fosas comunes o carreteras, sin poder definir si pertenecían a uno u otro bando combatiente en la guerra civil, que allí vienen reposando desde hace cincuenta años, ha hecho posible la auténtica y necesaria reconciliación, bajo el signo de paz de la Cruz, en el espíritu inicial con que fue alzada, y que alienta la esperanza de que desaparezcan los odios y los enfrentamientos civiles entre españoles.

Pero, ha sido precisamente esa Cruz, esa gigantesca Cruz, que preside la sierra madrileña, la que parece que resulta intolerable para el actual gobierno socialista y sus socios de la izquierda radical, la casi extraparlamentaria Izquierda Unida, y la de los grupos independentistas catalanes que, en varias ocasiones, han expresado su deseo de que desaparezca físicamente, en su obsesión por borrar cualquier signo del pasado que les recuerde una guerra perdida. Quisieran hacer como los talibanes o como los antiguos faraones que, en su insana soberbia, nada más llegar al poder, ordenaban picar o destruir toda referencia a lo anterior.

Parece que de nada ha servido la referencia que, en la denominada «Ley de Memoria Histórica» se dedica al Valle, otorgándole la condición de lugar de culto y reconociéndole de aplicación las normas relativas a los cementerios, aunque prohibiéndose la celebración de cualesquiera actos políticos en su recinto, ni tampoco los acuerdos vigentes entre la Iglesia Católica y el Estado español.

Desde hace ya varios meses, Patrimonio Nacional, al que administrativamente está adscrito el Valle, viene ordenando cierres alternativos de la Basílica, no admitiéndose la visita de particulares individuales ni de grupos de operadores turísticos, permitiéndose la entrada, exclusivamente, para asistir a la misa diaria de las 11 de las mañana, impidiendo, de tal modo, disfrutar de una de las obras más singulares e importantes de España.

Primero fueron unas supuestas obras que nadie sabía en qué iban a consistir, ignorándose, también, su fecha de inicio, duración prevista y presupuesto de ejecución y, ahora, se aduce la excusa de la controvertida restauración del conjunto de «La Piedad».

Nada se sabe del futuro inmediato de la colosal obra arquitectónica y artística que asombra a propios y extraños, sin distinción de razas, religiones o ideologías, pero todo parece indicar que la presión de sectores de la izquierda más radical del arco político español y los compromisos electorales contraídos con los mismos, la indiferencia e inhibición de sectores de la derecha, así como de las Instituciones culturales, históricas y artísticas que temen ser tachadas de «franquistas», pueden desembocar en un hecho sin precedentes en esta España supuestamente democrática, que sólo podría encontrar parangón en otros del pasado siglo, de infeliz memoria, a los que es seguro que no desean retornar la mayoría de los españoles.

Actos de revancha, de intransigencia o de inhibición, como éste, merecerían no sólo la repulsa internacional sino también una firme respuesta, a todos los niveles, de los españoles, hartos ya de tanta coacción y tanto complejo. No obstante, es nuestro deseo y esperanza, que se restablezca la cordura y se mantenga el Valle como un lugar de oración y concordia, especialmente para las familias de los que allí están enterrados, y que pueda ser visitado en libertad, por todos aquellos que lo deseen, como ocurre con todos los monumentos y obras de arte del mundo, creados por las distintas generaciones.

Madrid Junio de 2010


Por la Junta de Gobierno
Luis Suárez Fernández
Presidente