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Camarada López Pascual:
Me refiero a tu artículo “José Antonio y el Arquetipo. La Falange
negada”. En él te refieres, sin mencionar su nombre, a “un buen amigo,
escritor y periodista de indudable historial falangista (y esto es grave),
quien viene a relatarnos recurrentemente, que él ya se considera sólo
seguidor de la persona única, ejemplar, excepcional de José Antonio, al
que siempre califica de Arquetipo, y naturalmente con esta fidelidad
personal, se considera exento de luchar por la doctrina que el líder
falangista procuró hasta su muerte”. Entiendo que te refieres a Enrique de
Aguinaga, uno de los 23 firmantes del acta fundacional de Plataforma 2003
y Presidente de nuestro Consejo Editorial. Sin perjuicio de lo que pueda
decidir hacer Aguinaga, te contesto yo porque, a continuación de lo
transcrito, añades: “Por desgracia esta actitud tiene seguidores”. Y te
contesto porque es conocido que uno de los seguidores de esa actitud soy
yo mismo. Pero, antes que nada, deseo hacerte llegar una primera
precisión. No es cierto lo que afirmas de que “con esta fidelidad
personal, se considera exento de luchar por la doctrina que el líder
falangista procuró hasta su muerte”. Ni Aguinaga, ni cuantas otras
personas perseveramos en Plataforma 2003, podemos aceptar que nos
considere nadie “exentos de luchar por la doctrina”. Veamos. En cuanto a
Aguinaga: ¿Exento de “luchar por su doctrina” el autor del Informe
sobre la Falange de José Antonio, conferencia dictada en La Coruña el
29 de octubre de 1972, actualizada en el libro Un informe (1972) y sus
revisiones, publicado por Plataforma 2003? ¿Exento de “luchar por su
doctrina” el contradictor de Stanley G. Payne en José Antonio Primo de
Rivera, obra publicada por Ediciones B? ¿Exento de “luchar por su
doctrina” el coautor, con Emilio González Navarro, de Mil veces José
Antonio, también publicado por Plataforma 2003? Y te he citado tres
libros, tres, publicados por Aguinaga en un mismo año, 2003. ¿Quién cómo
él, defendió, exaltó, difundió, glosó y estudió la doctrina de José
Antonio con ocasión del Centenario de su nacimiento, tan silenciado y nada
celebrado por los demás? ¿Y qué me dices de su artículo “El Abrazo”,
publicado en La Razón el 7 de octubre del mismo 2003, que mereció
nuestro Premio de Prensa? Pues sin dejar de hablar de dicho Centenario,
¿quién se ocupó de él, aparte de tí en Cieza, los hermanos Carbajosa (La
Corte Literaria de José Antonio, de Crítica), Rocío Primo de Rivera (Los
Primo de Rivera, de La Esfera de los Libros) y nosotros, en Plataforma
2003?
Yo no sé de qué hablas cuando te refieres al “universo de los
falangistas”, a las “filas azules”, ni a las “organizaciones falangistas”;
tampoco cuando mencionas “nuestros partidos” o invocas a “una organización
política en la que estoy”. ¿Te refieres, acaso, a las distintas falanges
que se pelean unas contra otras en nuestras reiteradas contiendas
electorales usando unos mismos emblemas, invocando idénticos programas,
utilizando semejantes denominaciones, pero con distintas candidaturas? ¿A
eso llamas “luchar por la doctrina”? ¿Eso es lo que propones como “un
compromiso de acción por el doctrinario y la praxis ideológica que nos
dejó [José Antonio] para cumplir”?
Mi primera conclusión, -en cuanto a Aguinaga se refiere, y a sus
seguidores, respecto a la “lucha por la doctrina”-, es que has sido
injusto. Muy injusto.
Otra cuestión, a dilucidar, es la que afecta al otro asunto de que tratas.
Me refiero a lo que dices: “para ser fiel a su persona y a su historia,
tendríamos que luchar por mantener la organización que fundó, aún sabiendo
que el tiempo nos convoca a las actualizaciones precisas”. Pues bien,
aparte de tratar de esto tan despacio y largo cuando y donde quieras, te
recomiendo la lectura de nuestro documento ¿Qué es Plataforma 2003?
¿Por qué y para qué somos lo que somos? que puedes bajar de esta misma
página web. Pero, desde ya, te adelanto de que si se trata de
“mantener” la organización que él fundó, primero habría que discutir
si procede que “la praxis de partido” que propones debe consistir en
mantenerla y, en segundo lugar, habría que considerar si tal
organización, tal como existe, es la Falange que necesita España hoy, si
pretende ser albacea del auténtico legado de José Antonio.
En cuanto a Plataforma 2003 he de decirte que cualquier imputación, -por
muy implícita que quede en tu escrito-, de “no luchar por la doctrina que
el líder procuró hasta su muerte” es una falacia dolorosa, que raya con
las más sangrante injusticia. Pues ¿quién ha editado, por fin, las
Obras Completas de José Antonio? ¿Acaso ha sido alguna de las
numerosas falanges o, por el contrario, Plataforma 2003, sin ningún apoyo
ni colaboración, y con el dinero exclusivo de sus propios asociados y sin
subvención alguna? ¿Y quién ha dedicado a José Antonio un Libro-
Homenaje en su Centenario con trabajos de sesenta y seis autores y
novecientas setenta y ocho páginas? ¿Quién ha publicado todas las tesis
doctorales existentes hasta hoy sobre José Antonio y su Falange, tanto
españolas como extranjeras? ¿Quién ha puesto a disposición de los propios
falangistas los 28 libros por Plataforma 2003 ya editados, todos dedicados
a la exposición y exégesis del pensamiento de José Antonio? ¿Ha sido,
acaso, la militancia política en las distintas falanges o ha sido, más
bien, Plataforma 2003 sin más apoyo y colaboración que el de sus propios
asociados? Todo ello, camarada López Pascual, consta en nuestro documento
Catálogo 1999-2009. Programa 2010-2012 que, como el anterior,
puedes bajar de esta misma página web.
En una palabra, en nuestras peores horas de desaliento, hemos llegado a
pensar que nuestra misión es imposible. Y no nos ha importado, porque
siempre hemos dado por supuesta la incomprensión de nuestros compatriotas
que al mismo José Antonio ya le negaron, en sus días, el pan y la sal. Con
lo que no contábamos, y es lo que más nos duele, es con la falta de
simpatía y aceptación, hasta el rechazo, por parte de quiénes siempre
hemos creído que pensaban como nosotros y que, cuando menos, entenderían
nuestro proyecto.
Personalmente, y desde mi trabajo en esta Asociación, te digo que tampoco
entiendo la actitud, tan negativa, de tanta militancia política para
nuestra propia praxis: recuperar a José Antonio, en su vida, obra y
pensamiento, para el patrimonio común de todos los españoles. Porque José
Antonio, y este es su verdadero póstumo triunfo, pertenece ya a toda
España y no sólo es de los que todavía nos seguimos llamando falangistas,
militemos o no en alguna de las varias falanges existentes.
Jaime Suárez
Secretario General
Plataforma 2003
Nota: Para la debida comprensión
de esta carta abierta, insertamos los enlaces a las webs que reproducen
el escrito de López Pascual.
http://hispaniainfo.wordpress.com/2010/06/15/jose-antonio-y-el-arquetipo/#more-10843
http://memoriazul.lacoctelera.net/post/2010/06/14/jos-antonio-y-arquetipo
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