|
Ante las lamentables faltas de estilo que vienen repitiéndose en las
manifestaciones públicas de varias sedicentes falanges, traemos aquí
unas palabras aleccionadoras de Pilar que, ya entonces, en "El
Español", echaba de menos el rigor y estilo que nos enseñara José
Antonio.
|
|
Por Pilar
Primo de Rivera
Otros, en
este aniversario de José Antonio, nos hablarán de temas políticos y de
problemas internacionales. Bien está que eso lo hagan los hombres, porque
ellos son los llamados a dirigir el rumbo de las naciones.
Pero hay otras cosas entrañablemente sentidas por José Antonio sobre las
que nosotras podemos velar con verdadero esmero, como es el rigor y la
precisión en el estilo, que, poco a poco, va desvirtuándose, porque han
usado de ellos los que no entienden nuestro idioma.
Porque dentro de la misma Falange hay quien entiende y quien no entiende
los conceptos de José Antonio. Porque el ser falangista no consiste en
estar afiliado a la Falange y en vestir nuestro uniforme, sino en
conseguir un permanente modo de ser ardiente y riguroso, que nos empuja
siempre en un determinado sentido.
Y una de las cosas que distingue precisamente a los falangistas es la
precisión dialéctica en el uso de nuestras palabras familiares.
Esa elegancia en el decir que nosotros no podemos perder nunca al hablar
de la Patria, porque a José Antonio le molestaba extraordinariamente la
patriotería zarzuelera y la chabacanería en el idioma. Y esos son, a los
que llamaremos entrometidos en nuestra Falange, patrioteros y chabacanos
que cogen nuestras mejores palabras, el alma, el amor, las estrellas, el
Imperio, Y usan de ellas sin sentido ni fundamento.
Así, en nuestra labor formativa, nos toca a nosotras inculcar en las
camaradas este rigor en la expresión, esta pureza en el entendimiento y en
la aplicación de nuestro vocabulario falangista.
Las que tengan nuestro modo de ser lo entenderán con sólo dos palabras;
las que no lo tengan seguirán hablando el otro idioma, que es tan extraño
a nosotros como para la luz las tinieblas.
“El
Español” nº 4, pág. 1
21 de noviembre de 1942 |