BOMBARDEO
DE FLORES SOBRE LA CÁRCEL Y CEMENTERIO DE ALICANTE
HOMENAJE
DE LA AVIACIÓN A JOSÉ ANTONIO
NADIE
LE SUPERÓ EN LOS SERVICIOS A LA PATRIA
por
El Tebib Arrumi
También
en el frente de batalla se ha solemnizado el día que la Patria entristecida
dedica a José Antonio. Cada cual en su puesto, como él predicó, los soldados
en el Segre se han cubierto una vez más de gloria al irrumpir en el valle de
este río, por el sector de Serós, para no detenerse hasta mojar sus pies en
estas aguas catalanas, aplastando materialmente a los rojos, arrebatándoles
posiciones de trascendencia y haciendo, testimonio de lo arrollador del avance,
más de mil doscientos prisioneros.
SOBRE
LA CÁRCEL DE ALICANTE
En
el aire también nuestros héroes rindieron homenaje a la memoria de aquél que
soñaba con todas las grandezas para la Patria. Y así, cuatro aviones
nacionales volaron sobre Alicante, planeando sobre el edificio de su cárcel,
despreciando el fuego antiaéreo que les hacían y seguros de conseguir sus
objetivos sobre el edificio, que presenció la tragedia del cautiverio y
asesinato del Fundador de la Falange, dejaron caer sendos ramos de flores. Entre
rosas y claveles, había unas cuartillas que rezaban así: "La aviación
nacional, en nombre y representación del pueblo español, dedica este tributo
de flores a la memoria eterna del primero de los camaradas de Falange, José
Antonio Primo de Rivera, creador y profeta de nuestro Movimiento, asesinado por
la horda marxista en la prisión de Alicante el 19 de noviembre de 1936, cuando
en España empezaba a amanecer. José Antonio Primo de Rivera: Presente. ¡Arriba
España!"
LA OFRENDA DEL HIJO
Cómo
ha sonado en nuestro corazón este homenaje de los caballeros del aire, que
acentuó el de su tributo y el de la dedicatoria: Capitán de nuestras escuelas
de Caídos... En la semana que tan acertadamente se ha dedicado a poner de
relieve la grandeza de José Antonio, han sonado voces de autoridad. La mía al
lado de estos acentos magníficos, sería torpe y oscura de tono, si fuese sólo
la de un cronista de guerra, que a diario sigue los pasos triunfadores de los
soldados de Franco, si fuera la de un viejo amigo del padre, general, y del
hijo, creador de las milicias falangistas. Y si puede alcanzar atención esta
voz mía, es por ser la de un padre, que se quedó sin hijos, siendo su orgullo
verlos morir con orgullo de camaradas de José Antonio. ¡Capitán de nuestras
escuadras de Caídos! Ahora, sí. Si ellos pudieran hablar, que acentos los
suyos de entusiasmo, de perdurable fe en el jefe y su doctrina. Y sólo sé que
mi hijo, caído por la Falange, asesinado en Madrid, si por un milagro de Dios
resucitase, volvería a ofrecer una y otra vez su existencia en flor por la
doctrina de Falange, y tomaría de nuevo la ruta hacia los luceros que para los
mejores señaló, como camino de honor supremo, el Precursor.
NADIE
SUPERÓ A JOSÉ ANTONIO
De
todos cuantos servicios tuviera en una larga vida que prestar alguien a España,
ninguno igualable al que se debe a José Antonio, al convencer, animar,
disciplinar, enardecer y llevar hasta el desprecio heroico de la vida a la
juventud española, que antes de la buena nueva de las palabras de José Antonio
carecía de ideal y vivía vida de frívolos egoísmos al margen de todo amor
alto toda acción generosa y noble.
(Hoja
Oficial del Lunes, Orense, 21 de noviembre de 1938.)