LA SEMANA DE JOSÉ ANTONIO EN LA RADIO NACIONAL

  CONFERENCIA DE SAMUEL ROS

 (Día 17 de noviembre de 1.938. III Año Triunfal)

 

 En los umbrales de este 19 de noviembre y en trance de dirigiros la palabra, debemos tender a lo más difícil, a lo más exigente ante José Antonio y ante nosotros mismos; debemos equilibrar el desequilibrio de nuestros cuerpos en llanto y de nuestras almas en gozo... porque sólo así, trenzando juntos el gozo y el llanto y haciéndolos una misma cosa, serviremos fielmente a nuestra verdad y alcanzaremos la justa expresión y sentido de esta fecha que se salva así misma en cada año, para hacerse de todos los años, que ya está clavado en el tiempo, con la serenidad y firmeza con que se clavan en la Historia de los pueblos aquellas cifras que anclan y echan raíces en lo eterno.

Cara a dos vertientes, la del recuerdo y la esperanza, tiene el 19 de noviembre una faz de desconsuelo y otra faz de alegre júbilo... Tiene dolor en carne viva y gozo también en alma viva... Porque, si el hombre llora al hombre entre los hombres, perdido irremediablemente, el español ríe a la gloria de quien hoy es el primer héroe nacional, recobrado inexorablemente en ese paraíso de Dios donde las almas alcanzan el premio de sus propósitos cumplidos.

Propósito de José Antonio fue salvar y recobrar España, y esto es precisamente lo que se está cumpliendo por el genio y la espada de nuestro Caudillo Franco.

Y como este equilibrar el desequilibrio es precisamente el primer secreto de José Antonio y de él tenemos aprendido la lección, debemos poner el 19 de noviembre bajo este signo feliz que conjugue en una misma dirección y sentido lo opuesto y armoniza lo impar. Esta es la fórmula redentora que encontró a José Antonio para los males de España y aun para los males del tiempo y del Universo...

Porque sólo Falange supo hacer la poesía lo mismo que la realidad, y la pobreza lo mismo que la riqueza, y el trabajo lo mismo que la ciencia... y por ello hoy se nos es permitido a los camaradas de la Falange sentir con igual plenitud el llanto del cuerpo, por el cuerpo caído, y el gozo del alma por el alma ascendida.

Cae cada día el Sol para que se levante la Luna y el mundo tiene eterno dolor de no verles jamás juntos en el cielo y así el día añora la noche como la noche añora el día, pero en ciertas fechas, nacidas por el milagro y para el milagro aparecen en el Cielo de los pueblos hombres singulares que consiguen equilibrar el desequilibrio para ofrecer una política donde el sol de la verdad esté junto a la luna del ensueño, donde se atiende a la exigencia del cuerpo con la misma justicia con que se atiende a la exigente superación del alma... este milagro fue José Antonio y este sentido tiene el 19 de noviembre... fecha a la que han de venir a parar de rodillas y en contrición, los que en la otra España pierden la carne por defender el cuerpo, pierden la vida por no creer en la muerte... porque es aquí, en la España de Franco, donde se salva el cuerpo por defender el alma, y donde se gana la vida por creer en la muerte y donde encontrarán nuestros adversarios la máxima generosidad, al devolverles el alma de nuestro propio José Antonio.

El tiempo tiene secretos escondidos entre sus pliegues que sólo con el mismo tiempo alcanzan a ver los hombres. Así, cuando José Antonio soñaba con unos pocos españoles en la salvación de España -enamorando de sacrificio y de poesía a una juventud- sin saberlo armaba el brazo invicto de Francisco Franco. Y en la sonrisa de José Antonio estaba ya simbolizada la victoria que hoy se nos depara.

Fue la sonrisa clave del próximo destino, la forma humana de un nuevo estilo, la actitud que equilibraba las contradictorias tendencias y sentimientos del tiempo actual. Fue la inspiración de Dios para salvar a España en la sonrisa de un hombre que enseñó a sonreír a una juventud.

Es posible que los enemigos de España conocieran nuestra fuerza y esperasen vencernos, pero ignoraban la fuerza infinita de esa clara sonrisa que había iluminado a toda una generación. Sólo dentro de ella se pudo convertir en unidad lo múltiple... Porque la Falange es la ordenación jerárquica de una sociedad en la que cada uno ocupa su puesto exacto, como los astros en el firmamento, sin que unos se estorben a otros, sin que el brillo de unos sea a costa de los demás...

El campesino y el estudiante, el obrero y el sabio, el poeta y el hombre de negocios sonríen con la clara sonrisa de José Antonio y se encuentran hermanados e iguales en la ambición de sus destinos... El secreto estriba en no medir esas actitudes por su valor en dinero, sino por su aportación a la gran armonía de la vida... Pan lo mismo que poesía, trabajo lo mismo que ciencia.

Los jóvenes españoles, en el invierno desolado y triste de una política sin ambición, o con la ambición bastarda del egoísmo personal, aprendieron a morir por el ambicioso sueño que les prometió la Falange... sólo sabe morir quién vivir espera.

¡José Antonio Primo de Rivera!, en este 19 de noviembre, aniversario de tu holocausto por España, allá donde estés, te acompaña la sonrisa amplia e infinita de una juventud enamorada. Nuestro corazón empuja su sangre hacia ti, para mecer la cuna donde duerme tu sueño español. En ese sueño que vigilan cuatro arcángeles con la espada desnuda, los mismos que tú inventaste en las jambas de las puertas del Paraíso.

José Antonio, ayer éramos seis en tu ambición de Historia y hoy se contempla esa ambición por todo el ámbito de las Españas.

En tu recuerdo ponemos juntos el gozo y el llanto, porque de ti aprendimos la fórmula que lo concilia todo.

José Antonio Primo de Rivera: ¡Presente!

 

  

De “DOLOR Y MEMORIA DE ESPAÑA” Ediciones Jerarquía, 1.939. Págs. 39 a 41.