DEL NÚMERO LA REVISTA " Y " DEDICADO A JOSÉ ANTONIO:

 

EL CAUDILLO HA DICHO

 

Pocas personas, en España, se habían dado cuenta hasta entonces de los peligros que nos amenazaban. Sin embargo, un español benemérito sintió la honda preocupación de aquellos instantes y como conociera anticipadamente la revolución que se acercaba, dio la voz de alarma a aquel Gobierno y fue anhelante a ofrecer con su concurso, el de la juventud que le seguía.

 

Señalo con ello a José Antonio Primo de Rivera, mártir glorioso de nuestra Cruzada, el cual, desalentado, me envió entonces su grito de angustia en una bella carta llena de patriotismo y espíritu de sacrificio, en la que mostraba su desesperanza ante la suicida inconsciencia de las autoridades y exponía la seguridad de que la tragedia próxima rebasaría todas las suposiciones.

 

(Del discurso pronunciado por el Caudillo el 18 de julio de 1938, en la conmemoración del Alzamiento Nacional.)

 De “DOLOR Y MEMORIA DE ESPAÑA” ediciones Jerarquía, 1939. Pág  173.