En TVE se agarran los machos ante la salida del libro de Urdaci

 

 


El Semanal digital


La aparición del libro del exjefe de los Servicios Informativos corre el riesgo de provocar algún colapso al desvelar los tejemanejes de los profesionales vinculados al PSOE en RTVE.

Aún no se encuentra en los anaqueles y, aparte de ser esperadísimo, ha sentado como un tiro en algunos despachos de RTVE. Alfredo Urdaci, exdirector de los Servicios Informativos de TVE, cuenta en Días de furia y ruido –editado por Plaza y Janés y que será presentado el día 27– algunos episodios de su paso por dicho cargo, del que fue cesado en abril del año pasado.

La atención prestada al libro, del que ayer se han publicado algunos extractos en La Razón, coincide con el anuncio de la concesión de una excedencia laboral voluntaria a Urdaci. Legalmente, esto le permite conservar su puesto en TVE sin percibir sueldo durante diez años e incorporarse cuando lo desee.

Precisamente, Urdaci hubiese debido incorporarse hoy lunes tras solicitar una excedencia de dos meses, más 30 días de vacaciones pendientes. El exjefe de Informativos hizo tal solicitud después de que RTVE le ofreciese presentar un espacio de entrevistas para el Canal Internacional, a lo que aquél se negó por considerarlo una creación para mantenerle alejado de su anterior área. Hasta ese momento Urdaci se encontraba en situación de "pasillo". Pero el nuevo destino no le agradó y decidió solicitar la excedencia por dos meses.

Un libro que escocerá

Pero lo de menos para ciertos personajes del ente público es la situación laboral y la excedencia de Urdaci. El periodista, en su libro, tiene previsto repasar algunos aspectos de profesionales de RTVE vinculados al PSOE y los tejemanejes que han llevado a cabo en el interior de la cadena pública española. El libro, desde luego, será incómodo, al recordar ciertos aspectos que no sentarán bien a algunos. Además, la polémica que ha acompañado a Alfredo Urdaci –basta recordar la lectura de la sentencia judicial sobre la huelga de junio de 2002 o la última entrevista a José María Aznar– va a conseguir acrecentar el eco de su obra.

Uno de los que peor parados van a salir es el exconsejero de RTVE por el PSOE Miguel Ángel Sacaluga, situado ahora en la Ejecutiva Regional de la Federación Socialista Madrileña (FSM) como responsable de Comunicación por imperativo de Rafael Simancas. Por cierto, que a raíz de la polémica mantenida con el director general de Telemadrid, Manuel Soriano, parece que la labor de Sacaluga pasa por ser un killer: primero trabajó para echar por tierra el trabajo de Urdaci en TVE y ahora saca la artillería contra Telemadrid. En tiempos fue subdirector de Informaciones en la etapa de María Antonia Iglesias.

Según el exjefe de Informativos de TVE, Sacaluga, junto a Pepiño Blanco, la todopoderosa eminencia gris de la calle Ferraz, fueron quienes intentaron presionarle para "vender" una imagen favorecedora de José Luis Rodríguez Zapatero. Cosa que ahora parece intentar repetir con Rafael Simancas.

Por otra parte, Sacaluga fue uno de los que elevaron sus protestas en el Consejo de RTVE, en noviembre de 2003, por las dos ediciones de Negro sobre blanco, conducido por Fernando Sánchez-Dragó, dedicadas a José Antonio Primo de Rivera. Claro que unos meses antes, como señaló en su momento Elsemanaldigital.com, su compañero, el vocal socialista José Manuel Diego Carcedo, antiguo reportero estrella del diario Arriba y de la agencia del Movimiento Pyresa, consiguió censurar la producción de un documental sobre José Antonio programado para su centenario, en abril de 2003.

El nombre de Sacaluga también aparece en la famosa cena de dirigentes socialistas en el restaurante La Hacienda, donde se recibió la llamada de Margarita Robles, supuestamente procedente de la juez antiterrorista francesa Le Vert, advirtiendo de la autoría islamista del 11-M.

Lo más curioso es que Sacaluga habría sido apartado de RTVE por la nueva directora general, Carmen Cafarell, ante su querencia por las "intrigas" y el poder. En todo caso, y fruto de las casualidades de la vida, su hermano Juan Antonio fue designado subdirector de Información Internacional por el nuevo jefe de Informativos, Fran Llorente.

Quien también ha escalado posiciones ha sido su esposa, Lucía Yeste, redactora de Radio Nacional de España (RNE). Yeste ha desbancado a Patricia Betancourt como presentadora de "España en comunidad" y se ha convertido en la periodista encargada de seguir al presidente Zapatero en sus viajes para RNE. Por cierto, que su reportaje "Misión española en Irak" mereció el Premio Defensa de periodismo audiovisual 2004, entregado por José Bono.