Yo soy un militar y no lo entiendo

 


Por su interés reproducimos una de las cartas de queja respecto a la retirada del lema de la academia de suboficiales:

«El día veinte fui uno de los casi quinientos caballeros alumnos a los que por sorpresa y sin dar explicación alguna se les formó justo después del último examen de la primera fase para cumplir la orden más miserable y cobarde que he visto en mis años de servicio a España. La XXXI promoción de futuros suboficiales cumplió la orden, pero me remuerde la conciencia desde ese vergonzoso lunes sintiéndome como si fuera uno de esos bastardos que queman la bandera.
Ni una explicación pero, eso sí, varias llamadas a la calma y a la normalidad y al “aquí no pasa nada, somos militares y cumplimos órdenes; el que no entienda eso ya sabe dónde está la puerta”. Yo soy militar y no lo entiendo. No entiendo que así se pague a todos los que caminaron por esa loma y pintaron aquellas piedras y que hoy no están entre nosotros. El miércoles hice una visita a mi antigua unidad y fue cuando realmente me di cuenta de lo que significaban ese puñado de piedras, cuando enseñando las fotos que sacamos el día que se quitaron vi a mi antiguo brigada, un militar de los pies a la cabeza y una de las mejores personas que he conocido, pasarlas putas para tener que aguantarse las lágrimas. Yo aún soy alumno, pero viendo a ese brigada comprendí el significado que aquellas piedras tenían en realidad y ha sido una de las cosas que más me han impresionado. Por eso estoy resentido con casi todo, en especial con esos políticos que nos gobiernan y que carecen de Honor, y nunca supieron ni por aproximación lo que significa servir a España, que no es lo mismo que servir a sus intereses partidistas ni particulares. A ellos y a los separatistas y a todos los que quieren desgarrar este país, uno de los más antiguos de Europa, a ellos les grito hoy y a partir de hoy siempre ¡¡A España servir hasta morir!!. E invito a todos mis compañeros de todas las escalas, desde soldado a teniente general, que a partir de hoy sirvamos a España con más entusiasmo si cabe, y que la frase que represente ese entusiasmo sea la que dibujaban aquellas piedras encaladas en la loma de Constampla ¡¡A España servir hasta morir!! Eso jamás nos lo podrán quitar».