José Antonio, inédito

José María Martínez Gallego

"Crónica Filatélica"

 

Dentro del "año de los centenarios" (Legazpi, Alberti, Maux Aub, Alejandro Casona, César González Ruano...) hay un personaje paradojicamente bastante desconocido para muchos españoles, pese a que su memoria y figura política fuera de casi obligatorio conocimiento durante muchos años. Me refiero a José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, cuya efigie fue filatelizada y postalmente circulada, dentro y fuera de nuestras fronteras, durante la Guerra Civil y años posteriores. Sirva este artículo como cimiento para la futura reconstrucción de cuantos aspectos derivaron en la emisión de sellos, viñetas y fantasías pseudofilatélicas, a la par de como homenaje a una esperanza truncada, a un soñador para un pueblo que sufrió la peor de las muertes intelectuales: la de la manipulación y la del olvido.

Iniciaremos estas líneas, tendentes a aproximarnos en esta primera entrega a los efectos postales relacionados con el fundador de Falange Española de las J.O.N.S, con unos breves retazos biográficos que nos ayuden, aunque sea someramente, a conocer algunas peculiaridades de este personaje histórico que marcó la imagen visual, cultural, moral y política de muchos españoles.

Anverso y reverso de la carta dirigida de San Sebastián a Madrid, a finales de 1936, a través del denominado "Correo rápido Especial" de la Falange donostiarra.
Un efecto de 10 cts.  de José Antonio "convive" con otros de 30 y 10 cts. de la República. (Pieza cedida gentilmente por Francisco Aracil).

Hijo primogénito de Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, marqués de Estella y de Casilda Sáenz de Heredia  Suárez de Argudín, nació en la madrileña calle de Génova el 24 de abril de 1903. Pese a su privilegiada posición, mientras estudiaba Derecho se empleó como oficinista en una empresa representante de la maquinaria de automóviles Cole & McFarland, gracias a su alto dominio del inglés. En 1919 se afilió a la Asociación Oficial de Estudiantes de Derecho de la que ocupó un puesto en la directiva. El 3 de abril de 1925, se inscribió en el Colegio de Abogados de Madrid, abriendo un modesto bufete en la calle de Los Madrazo 26. Entró en 1930 en política sólo para defender la memoria de su padre (fallecido en París en marzo de 1931), atacada al final de la monarquía y en los inicios de la República por sus antiguos colaboradores.

Fragmento de una carta con fecha 13 1938, dirigida de Sevilla a Alameda (Málaga), con un sello de 5 cts. de José Antonio, uno de 30 cts. Isabel la Católica y otro de 10 cts. Cid, con "Censura Militar Fuentelapiedra (Málaga)".

Ello le llevó a participar en las elecciones de octubre de 1931, presentándose como candidato por Madrid, pero sin obtener escaño. El 29 de octubre de 1933, como repercusión de un acto celebrado en el Teatro de la Comedia de Madrid, fundó Falange Española, junto con el conocido piloto de vuelo "Plus Ultra", Ruiz de Alda, y con García Valdecasas, organización política que posteriormente  unió con las JONS de Ramiro Ledesma Ramos y Onésimo Redondo (marzo de 1934). Fue elegido diputado por Cádiz en las elecciones de 1933, perdiendo el acta en las de 1936 al no salir su candidatura por Cuenca.

El 14 de marzo de 1936, fue detenido e ingresado en la prisión de Madrid junto con cientos de falangistas por una supuesta asociación ilícita  de la que el Tribuna Supremo le absolvió. pese a lo que ya nunca recobró la libertad. El 5 de junio de 1936 es trasladado a la cárcel Modelo de Alicante, juzgándole el 17 de noviembre, por rebelión, un Tribunal Popular y siendo fusilado en el patio de la prisión durante el amanecer del día 20, tras dejar un hermoso testamento en el que deseaba que fuera suya "la última sangre española vertida en discordias civiles".

Su fascinante personalidad fue malvendida, distorsionada, confundida por el aluvión de fastos y relumbrones huecos con que se le presentó en los primeros años postbélicos. Nada tenía que ver su figura generosa, llena de inquietudes sociales y afanes de convivencia con la imagen mesiánica, con el mito deshumanizado en que le convirtieron panegiristas de ocasión.

Olvido investigador

La primera vez que tomé contacto con la figura filatelizada de José Antonio fue en mis inicios como joven coleccionista, a través del "Catálogo Regulador Kritikian", en su edición de 1969-1970. La serie completa de cinco valores, ofertada al precio de 18¡75 pesetas en nuevo, era económicamente asumible en mi decimocuarto cumpleaños, alejándose muy mucho de las 1.500 pesetas que marcaba la famosa emisión de 13 valores sobrecargada del "III Año Triunfal", que adquiriría muchos años después y, lógicamente, más cara.

Desde entonces, con las secuencias de tiempo normales en la vida de un coleccionista (estudios, noviazgos, actividades profesionales, matrimonio, paternidad...) fueron llegando a mis manos diversas piezas que comenzaron a complementar una incipiente colección de Historia postal de  sellos y viñetas de la Guerra Civil, benéficos, locales, etc.., con la genérica referencia de José Antonio Primo de Rivera y la falange. Otras afinidades coleccionistas y, como no,  la "falta de tiempo..." aparcaron durante varios años en sus clasificadores sellos, viñetas, fragmentos, sobres circulados, tarjetas postales y documentos timbrados.

No es corriente encontrarse con piezas tan bonitas como ésta, circulada de la Línea de la Concepción a Jerez de la Frontera (Cádiz) el 10 de julio de 1937, con cuatro sellos de José Antonio y un 2 cts.  Cifras de 1936 de la República.

Años después, este 2003, surgen dos revulsivos que me "obligan  a retomar mi interés adormecido: por un lado la salida a puja y adquisición de dos espectaculares piezas postales inéditas que la prestigiosa firma barcelonesa Soler y Llach subastó hace dos meses.; por otro, la celebración del centenario del nacimiento del personaje motivo de mi colección e investigación.

Investigación filatélica de la que, nunca lo entenderé, no existen precedentes. ¿Cómo es posible que en la España de los fastos, conmemoraciones, ditirambos, panegíricos y homenajes oficiales y oficiosos anuales (cada 20 de noviembre), nadie se acordara de unos efectos timbrados referidos a José Antonio y la Falange?. ¿Cómo es posible que ningún estamento filatélico público o privado, haya dedicado durante cincuenta años, un artículo, publicación o estudio sobre las emisiones locales, patrióticas y benéficas referidas y referentes directa e indirectamente con lo que el anterior régimen oficializó como "la base del pensamiento político español durante 40 años"? Triste olvido.

Oscuridad que vamos a intentar aclarar desde estas páginas y siguientes. ¿Sellos o viñetas? ¿Cómo surgieron dichos efectos con la efigie de José Antonio? ¿Cuál fue su ordenamiento legal y técnico? ¿Quién determinó el tipo de imagen a Reproducir? ¿Quién realizó los bocetos y proyectos de las emisiones? ¿Donde se imprimieron? ¿Cómo se distribuyeron? ¿Que estamentos canalizaron su emisión?... son algunas de las preguntas a las que intentaremos ir dando cumplida respuesta. A la vez que describiremos las emisiones, sus catalogaciones, variantes, errores, etc...

Con posterioridad, una vez analizadas estas premisas, mi intención es la de adentrarnos en la multitud de emisiones locales, benéficas y patrióticas, cuyos motivos principales o secundarios fueron los símbolos y entidades más destacados del movimiento político "reconvertido" por Decreto el 17 de abril de 1937: desde emisiones "PRO", hasta viñetas del Frente de Juventudes, pasando por Auxilio de Invierno, Auxilio Social, Sección Femenina, Flechas del mar, Central Obrera Nacional Sindicalista y algunas que otras sorpresas, también inéditas. Iniciemos pues, la andadura.

Sellos, tabla de salvación...

La idea de emitir sellos con la efigie de José Antonio, surge en el seno de la Sección Femenina (creada en diciembre de 1934), en los primeros momentos del inicio de la contienda civil. Mientras la "Vieja Guardia" se desangra y desintegra físicamente en los frentes de batalla, las dos mil jóvenes afiliadas antes del 18 de julio tuvieron que hacer frente a la difícil tarea de suplir a los mandos y falangistas encarcelados, huidos o asesinados; coordinar las diferentes jefaturas provinciales separadas por las trincheras; y en las zonas donde no triunfó la sublevación miliar, organizar la lucha clandestina. Además de las importantísimas acciones de crear el Auxilio de Invierno (luego Auxilio Social), los famosos "Lavaderos del Frente",  etc.. Para ello hacían falta recursos económicos de los que carecían totalmente, salvo esporádicas donaciones.

Tarjeta postal dirigida de Sevilla a Jerez de la Frontera (Cádiz), 24 febrero 1938, con diversos sellos de temática falangista que veremos en otros capítulos.

Ya el 23 de junio de 1936, pocos días antes del inicio de la guerra, Pilar Primo de Rivera, desde su escondite clandestino madrileño, en casa de Nieves Sáenz de Heredia, dirigía una carta a Carmen García del Salto, la secretaria de la jefatura provincial de la SF gaditana, en la que animaba a iniciar el proyecto de "vender sellos de Falange en Gibraltar, aprovechando la preocupación británica por los sucesos de España..." En esas mismas fechas, la hermana de José Antonio firmaba la primera orden circular de carácter general a todas las jefaturas provinciales: en su apartado C) se hacía mención a "Recaudar fondos a fin de que la Sección Femenina sea autosuficiente y no una carga para el movimiento falangista".

Para ello un disperso grupo de esforzadas chicas de todas las clases sociales aunaron esfuerzos en torno a la camarada Pilar, iniciando campañas recaudatorias de todo tipo, incluyendo la venta de sellos con la efigie del fundador de la Falange.

Proyecto de un sello no emitido dedicado a José Antonio Primo de Rivera, obra de José López Sánchez-Toda, inédito hasta la fecha y subastado recientemente por la firma barcelonesa Soler y Llach. Una auténtica pieza de museo.

Ninguno de los catálogos de sellos de España que recogen, con mayor o menor dedicación, la existencia de los efectos y viñetas joseantonianas, data la emisión exacta de éstos. Según el Catálogo Gálvez, en su edición de 1950, bajo el epígrafe de "Falange Española Tradicionalista y de las JONS", página 292, recoge una primera edición de cuatro valores (10, 20, 30 y 50 céntimos), fechándola en 1936; para indicar que el quinto efecto, de 5 céntimos, apareció en 1937. Datación sólo coincidente con el catálogo alemán Sieger, de 1938, y muy variante (respecto a otros muchos catálogos de los que nos ocuparemos pormenorizadamente en una próxima entrega.

Parece ser que los sellos fueron impresos entre agosto  y diciembre de 1936. Tenemos una prueba documental en una carta dirigida de San Sebastián a Madrid, con sellos de 10 céntimos de Mariana Pineda, 30 céntimos de Jovellanos (ambos Serie Personajes 1934 - 1935), junto a un efecto de 10 céntimos de José Antonio. Misiva correspondiente al denominado "Correo Rápido especial" organizado por falangistas donostiarras, muy bien reseñado por Francisco Aracil en su obra "La Guerra Civil en la Historia Postal", al que dedicaremos merecida atención  próximamente.

La distribución de los efectos, a la que también dedicaremos un capítulo especial, se realizó en primer lugar desde la Escuela Trilingüe de Salamanca, sede provisional de la Sección Femenina, hasta su traslado al Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús en Burgos. Ciudad donde se habían impreso los primeros miles de efectos en la imprenta litográfica de Herminio Álvarez

La mano que trazó los rasgos de la efigie  de José Antonio, impresa en huecograbado, no fue otra que la de José López Sánchez-Toda, huido de las dependencias de la FNMT de Madrid para dirigir las emisiones de sellos y billetes de los sublevados. La misma mano que realizó el proyecto del sello no emitido e inédito, motivo principal de este artículo.

Les adelantamos una de las cinco pruebas de estado, realizadas por José López Sánchez-Toda, para un sello que nunca vería la luz. Otra pieza inédita digna de un próximo estudio.

Proyecto inédito

En el proyecto de elaboración y emisión de un sello, uno de los momentos fundamentales es el de la realización del boceto. Aprobado este, el siguiente paso es el de la elaboración del proyecto definitivo, antes de la prueba de estado.

Un cartón claro de 156 x 210 mm. fue utilizado por José Sánchez- Toda a modo de paspartú, acogiendo un dibujo al guash, con ligero color azul y negro, muy lavadito, con el que plasma una efigie de José Antonio Primo de Rivera.

El busto reproducido mira hacia el frente, con la vista ligeramente girada hacia su izquierda. Viste la tradicional camisa azul mahón, "un color neto, entero, serio y proletario" en palabras del propio José Antonio, cuando fue elegida dicha prenda, en la tarde del 6 de octubre de 1934, como uniformidad definitoria del movimiento político, durante la celebración del I Consejo Nacional de FE de las JONS. En la parte superior, la leyenda ¡Arriba España!, con un tipo de letra casi gótica que desaparece bajo el paspartú, sobre el que se volvió a trazar la misma leyenda, pero con otra tipografía más al uso. En el ángulo inferior derecho, sobre su hombro izquierdo, un cartucho para insertar el valor facial. El retrato mide 125 x 250 mm., y fue numerado a lápiz, la cara frontal como 2, con firma al reverso de José Sánchez-Toda realizada también con un lápiz de color, posiblemente marrón.

Ningún catálogo de sellos de España o extranjero, ninguna de las doctas y especializadas obras sobre las emisiones realizadas durante la Guerra Civil en ambos bandos, ha citado nunca ni éste, ni ningún otro boceto o proyecto similar. Al igual que nunca han citado las cinco pruebas de estado, realizadas en 1940, de otro sello  dedicado a José Antonio Primo de Rivera que nunca llegó a ver la luz, al igual que su sueño de una España diferente.

Si les ha parecido interesante esta primera entrega, la segunda no lo será menos. En ella desvelaré el contenido de las citadas pruebas de estado, a la vez que se ofrecerá el argumento técnico y razonado del derecho que tienen esto y otros efectos similares a denominarse sellos, y no viñetas. Aunque, también, haberlas, hailas.

(Continuará)

Nota:

En el último capítulo de esta serie de artículos previstos, se aportará la relación bibliográfica y documental utilizada para la elaboración de los mismos.