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Entrevista del diario La Razón a Dom Anselmo Álvarez
Abad del Valle de los Caídos
(Entrevista íntegra)
25 de agosto de 2011
El texto en negritas azul (respuestas) y en negritas rojo (preguntas)
corresponde al texto omitido por la Razón en la edición impresa el pasado
25 de agosto. El texto tachado simplemente no existe en la
entrevista original aunque ha sido añadido en el diario. El resto del
texto es el publicado por la Razón.
P.- Un invierno más
frío que otros en Cuelgamuros, ¿no? Y no me refiero
a la climatología.
R.- A los monjes esas climatologías no nos afectan gran cosa. Sobre nosotros han pasado
muchas estaciones, benignas o duras y siempre han quedado atrás.
Para nosotros la vida sigue, desde hace
cincuenta años (en el Valle), o quince siglos en la historia Orden benedictina mientras que los
acontecimientos políticos y sus promotores son ya agua pasada.
P.-
¿Cómo es un día normal en la comunidad benedictina del Valle?
¿Cuántos oficios hay al día?
R.- Nuestro día dedica siete horas a la oración y siete al trabajo, alternando ambos
en esa continuidad rítmica del ora et labora. Esta actividad de los
monjes se identifica, de hecho, con la vocación de todo hombre, creado
para esta doble y noble tarea. Cuando se rompe este
equilibrio provocamos el desorden que nos envuelve actualmente.
P.- No todos sabrán por qué los benedictinos, y no otra orden, se quedó en
el Valle... ¿Nos lo explica?
R.-Hubo algunas razones determinantes: el Valle se destinaba primordialmente al culto y a la cultura
ésta a través
del Centro de Estudios Sociales, aunque oficialmente fue clausurado en
noviembre de 1982. De ambas actividades era representante tradicional la
Orden benedictina. Se consideró, además, la conveniencia de que la
comunidad que lo habitase fuera estable; se evitaba así la dispersión y el
cambio frecuente de sus miembros, que obstaculizaría la continuidad de
los fines iniciales.
P.- Usted dijo: los monjes no
necesitamos al Valle. A nosotros nos basta una celda y una parcela para
hacer vida monacal... ¿Explicamos a los lectores en que consiste seguir
la regla?
R.-
Es claro que nuestra presencia aquí solo tiene una voluntad de servicio
al Valle, no a la inversa. Por otra parte, en el Valle o fuera de él, no
somos otra cosa que monjes. Pero por su sencillez, la vida monástica se
puede desarrollar, cuando es preciso, en lugares reducidos y muy simples,
siempre que se disponga de los elementos indispensables para la forma de
vida religiosa concebida por San Benito
P.-
Antes, los monasterios eran
grandes centros de cultura... ¿Qué es hoy una abadía?
R.- La cultura auténtica es la
expresión superior del espíritu humano. Por eso los monasterios han sido y
son esos centros de cultura; porque en ellos se cultiva intensamente la
interioridad del hombre a partir de la experiencia de Dios. Entonces es
posible abarcar tanto las realidades espirituales como las humanas en sus
expresiones más genuínas, como las que abarca la gran cultura europea.
Bien entendido que ésta tendrá una dimensión tanto más profunda cuanto más
se inspire en la imagen divina que constituye al hombre. La cultura es una
super-abundancia del espíritu; por eso las Abadías son, hoy también,
hogares de cultura.
P.-
La vida contemplativa queda ya patente en el evangelio: la laboriosidad
de Marta, la contemplación de María...
R.-La acción contemplativa es la que puso en práctica María, la hermana
de Lázaro. De ella dijo el
Maestro que había elegido la mejor parte: la más inteligente y eficaz; la
que toma a Dios como objeto preferencial de la vida. Lo cual no es un
despilfarro de tiempo y de energía, sino la concentración en el Todo.
¿Qué
no parecen hacer nada los monjes contemplativos? Y porque es
así, los monjes contemplativos que parecen no hacer nada han hecho Europa. Y
de paso han
enseñado a los europeos esa laboriosidad de Marta. Ellos transmitieron la
cultura del trabajo a unos tiempos y pueblos que lo consideraban tarea de
esclavos, destacando además su valor humano y social por encima de su
plusvalía mercantil o económica.
P.-
Por cierto ¿Qué reúne la
regla de San Benito para haberse adaptado y haber sido asumida por
cualquier orden monacal? (y haber aguantado reformas, contrarreformas y de
todo)
R.-Su secreto reside en ser una inspirada síntesis del Evangelio y de la
sabiduría cristiana, que centra la tarea humana y monástica en lo
esencial: la búsqueda de Dios y el amor preferente a Cristo. Ello unido a
su genial sentido del equilibrio y la mesura, a su valoración del hombre
en su dimensión individual y comunitaria. Un humanismo que se encuentra en
el origen de las elaboraciones europeas de derecho, de la democracia y del
pensamiento social.
P.-San
Benito es Patrono de Europa... Con la que está cayendo... ¿No deberíamos
invocarle más, cuándo toda la cultura de Occidente depende de él?
R.-Yo mismo recordaba no hace mucho tiempo, en la primera reunión del Foro
San Benito de Europa, celebrada en el Valle las palabras del filósofo Macintyre: «No estamos
esperando a Godot, sino a San Benito». También Benedicto XVI lo invoca
muy frecuentemente en un tiempo en que Europa debe renacer de sus
cenizas, como el ave Fénix.
P.-La
labor cultural y social que ha desarrollado es ingente, aunque sólo se
tenga en cuenta su Centro de Estudios Sociales. ¿Siguen contando con una
biblioteca especializada en Ciencias Sociales y Políticas que rebasa los
50.000 volúmenes?
R.-Esa biblioteca, que no ha podido actualizarse desde que en 1982 fue
suprimido el Centro de Estudios Sociales, sigue siendo el símbolo
de una de las empresas más importantes protagonizadas por la Fundación del
Valle de los Caídos, también al servicio de la reconciliación entre los
españoles. Junto a ella hay que mencionar la colección de los casi sesenta
volúmenes que recogen los trabajos llevados a cabo por el Centro en sus 23
años de actividad, así como la Revista de Estudios Sociales
publicada a lo largo de ese tiempo.
P.-También son muy responsables
de haber mantenido vivo el gregoriano... Eso que algunos parecen haber
descubierto ahora...
R.-Estos mismos días se está celebrando en el Valle la XXXII Semana de
Estudios Gregorianos, que es uno de los exponentes de la tarea que la
Abadía ha venido realizando por el mantenimiento de la expresión musical
más antigua y, tal vez, más bella de Europa.
P.-¿Cuantos escolanes tienen matriculados para el curso que viene?
R.-Exactamente 43
P.-La fiesta del obispillo, ¿se
sigue celebrando?
¿En
qué consiste?
R.-Es una tradición medieval que se celebraba el día de los Santos
Inocentes. La presencia de coros infantiles en catedrales y monasterios
permitía que un día al año festejaran su propia fiesta, en la que uno de
ellos vestía en esa ocasión los hábitos episcopales o abaciales.
P.-El Papa aprecia
mucho el Valle...
Incluso más que el Escorial... ¿por qué se
han quedado fuera de su agenda?
R.-Lo ignoro. No he participado en la confección de esa
agenda. Ciertamente, en su visita al
Valle en 1989 se mostró fuertemente impresionado por la singularidad
monumental y la espiritualidad de este lugar,
levantado en honor de Dios y en memoria de todos
los caídos.
P.-Se verán en algún momento de su estancia en
Madrid?
R.-Probablemente si,
pero a distancia.
P.-En su última
visita como Cardenal Ratzinger su estancia en la abadía permaneció dos
horas cuando la visita estaba programada para 30 minutos. ¿Cuales fueron
sus impresiones?
R.-(Respondido
anteriormente).
P.-El
Papa eligió su nombre en honor a San Benito...
¿En que forma, mantiene viva la
memoria del patrón de Europa?
R.-Es un tema recurrente en su magisterio. Por ejemplo, en su visita a París, en 2008,
ante las representaciones más altas del Estado, la Iglesia y las
instituciones culturales de la Nación, explicó la formación de Europa mediante la
oración, el arado y el libro, es decir, gracias al factor espiritual, al
trabajo y a la cultura con que los monjes civilizaron el espacio europeo.
En cada oportunidad repite que éste es el camino de la nueva resurrección
de Europa.
P.-–Algunas voces proponen la demolición de la
Basílica y el
desmantelamiento de la Cruz. ¿Qué futuro le espera a la abadía?
R.-–Me resisto a creer que por ahora hayamos alcanzado la conjunción de odio y barbarie
que serían necesarias para una acción de esta naturaleza. Por lo
demás, el futuro no
pertenece a los hombres, sino a Dios.
P.-–Nunca se entiende que la
verdadera
presencia de su comunidad
aquí es la de orar por
todos los muertos
en la Guerra Civil promoviendo un espíritu de reconciliación
entre los españoles desde la fe...
R.-–Es que algunos no saben leer. Los textos, las piedras, la historia, son
suficientemente explícitos en cuanto al mensaje y en cuanto a la
generalidad de esa voluntad
de reconciliación. Si fuera necesario añadir algo para que todos se
sientan abarcados, el espíritu del Monumento lo permite. Pero sin
confrontarse a los símbolos de reconciliación ya existentes, que poseen
una significación más universal e inequívoca, en el mundo occidental, que
cualesquiera otros.
P.-Es necesario acometer
importantes obras de restauración. ¿Por qué no se realizan si se trata de
uno de los monumentos que mas ingresos obtenía para el Patrimonio
Nacional?
R.-Vamos a intentar hacerlo entre todos. Todas las ayudas serían bienvenidas.
P.-El
ministro de la Presidencia, Ramón
Jáuregui, dice que ustedes
podrían quedarse, pero que es incompatible un uso del templo con la
presencia de los restos de Franco...
¿Es un si-es-no-es?
R.-–Desconozco si alguien ha hecho esa afirmación. Pero sólo la Iglesia
ejerce libremente sus poderes y funciones en los lugares sagrados.
P.-Por
cierto, ¿se puede «desacralizar» un templo sacro?
R.-Sólo en los casos en que ha sido destruido en gran parte o destinado
permanentemente a
usos profanos.
P.-Sea como fuere hay una comisión de expertos estudiando el caso... ¿Qué
decisión sería la lógica para todos? ¿Sacar a Franco y a José Antonio
callaría a todos?
R.-Que ellos hagan su trabajo mientras que nosotros hacemos el nuestro:
mantener vivo el Valle.
P.-¿En
qué estado se encuentra La Piedad?
R.-A la espera de su restauración in situ, se encuentra envuelta en una
doble malla protectora. Como las restantes imágenes del Valle hechas en
granito de Calatorao, podría necesitar un serio estudio de este
material.
P.-Invocando la Ley de Memoria
Histórica, alguien propuso arrancar la parte de mosaico, o taparla con
alguna sustancia donde aparecían las banderas: española, la de la Falange y
la de los requetés carlistas. ¿Al final, por qué se optó?
R.-(Sin comentario)
P.-Pocos saben que la cúpula de la
Basílica
por respeto al Vaticano tiene
un poco menos
de
diámetro...
que
el Vaticano.
¿Cuántos y por qué se decidió?
R.-No en el diámetro, sino en la altura, es algo inferior a la de San Pedro
por respeto a la primera iglesia de la cristiandad.
P.-Los
33.000 restos mortales que hay incluso la memoria histórica comprobó que
era imposible identificarlos...
¿Cómo diría Jesús: dejamos que
los muertos entierren a sus muertos..
Aunque usted habla de 60.000
cuerpos.
Entre ellos
los de su propio padre (fusilado por republicanos), su hermana (muerta por una bomba
«sublevada») y un tío (del Frente Popular)...
¿Que datos tiene para dar esta
cifra?
R.-Acerca de la identificación, ha habido ya un pronunciamiento por parte de
los expertos y del Ministerio de Presidencia. En cuanto al número de
enterramientos, la cifra más abultada corresponde a las estimaciones
hechas en su momento por los encargados del transporte de los restos. En
su opinión, el número real era bastante superior al que figuraba en los
registros y apuntaban cifras próximas a la mencionada. Así lo deducían
de la cuantía y volumen de los arcones en que se trasladaban, añadiendo el
hecho de que el cálculo del número de restos exhumados de las fosas
comunes se había efectuado a la baja, tanto por la rapidez de la operación
como por la dificultad de una cuantificación exacta.
P.-Al final... ¿Necesitarán una
campaña de marketing, para que la cruz acabe asumiendo algunos, que es de
todos?
R.-El Evangelio advirtió: algunos "tienen ojos y no ven, oídos y no oyen".
P.-Como benedictino, cada uno podría irse donde quisiera... pero
¿resistirán?
numantinamente, en atención a
sus hermanos muertos y su misión aquí?
R.-Siguiendo ahora a San Pablo, decimos con humildad: «Si Dios
está con nosotros, ¿quién podrá contra nosotros?» Pero contamos también
con la fortaleza espiritual de muchos, conocidos y desconocidos.
P.-Cuando se habla de la cruz como de una espada clavada en el corazón de
España...
¿no el regresar al pasado
cainita?
R.-Recuerdo haber leído esta frase por primera vez en 1956, en la revista
francesa «Esprit», de la pluma de un exiliado español. Por cierto que
el director de la publicación, Emmanuel Mounier había visitado España poco
después de la guerra, y cuenta en alguno de sus libros la impresión que le
produjo la figura de una mujer que, solitaria frente al altar mayor de una
Iglesia en Toledo, se mantenía de rodillas con los brazos en cruz. Comenta
el viajero "me pareció que aquella mujer sostenía con sus brazos
extendidos, el dolor y la esperanza de España", Lo importante de la
Cruz de Cristo no es quién la levantó, sino lo que ella simboliza para el
mundo: manantial de vida de amor y de esperanza; sea en la pared de
nuestra casa, en un aula escolar, en la habitación de un hospital o en la
cumbre de un monte. La Cruz nunca hiere, sino que sana; nunca separa, porque es el
encuentro de los opuestos. A pesar de lo cual no ha podido evitar que
la convirtamos en el "escándalo" central de la historia.
P.-¿Se continúa celebrando el
funeral el 20-N?
R.-Sí, por Franco y José Antonio; pero el 3-N se celebra el de todos los
caídos.
P.-Ayúdenos a saber algo más de usted: ¿qué música oye, qué libros no
religiosos lee?
R.-Siempre que puedo vuelvo, en música, a los clásicos. Las lecturas
preferidas son, ahora, la historia, el pensamiento sobre Europa y los
temas vitales de nuestra cultura. Y en estos momentos, algunos autores
rusos, en particular Soloviev, e ingleses: Chesterton y Christopher Dawson
P.-¿A quién le diría non draco sit mihi dux?
R.-A mí mismo.
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