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Agustín Muñoz Grandes
Desde hace años, leo con atención sus libros y escritos, siempre bien
documentados, y muy especialmente aquellos orientados a informar sobre lo
que acontece en nuestra querida tierra vasca. El día de Santiago me vi
sorprendido por el juicio que emite sobre el ideal por el que luchó la
División Azul, afirmando que "desgraciadamente, los divisionarios
españoles no lucharon por la liberación de los pueblos oprimidos por el
comunismo soviético, sino por el proyecto nazi, que incluía la
esclavización de la población eslava y el exterminio de los judíos".
Parece que basa su juicio, como "signo incontestable" de la adhesión al
régimen nazi, en el solemne juramento de obediencia a Hitler que prestaron
"todos los efectivos de la División, desde el General Muñoz-Grandes (mi
padre) al último corneta" en el campo de instrucción de Grafenwöhr el 31
de julio de 1941, antes de partir para combatir el bolchevismo soviético
en el frente oriental.
Ante tan seria afirmación, que rechazo totalmente, parece necesario que
cualquier lector de su artículo conozca el texto íntegro del juramento que
aquel día prestó la División, para que pueda formar su propia opinión.
Dice textualmente así; "¿Juráis ante Dios y por vuestro honor de españoles
absoluta obediencia al jefe supremo del Ejército alemán, Adolf Hitler, en
la lucha contra el comunismo, y juráis combatir como valientes soldados,
dispuestos a dar vuestra vida en cada instante por cumplir este
juramento?"
Pienso que queda suficientemente claro que: 1) El juramento de obediencia
se hace a Hitler como Jefe del Ejército en el que la División va a
combatir, y no al Jefe del Partido Nazi, término que en ningún momento es
usado. 2) La misión de la División se limita a la lucha contra el
comunismo. En ningún momento osó Hitler cambiar de frente de combate a la
unidad española ni, desde luego, se lo hubieran permitido sus Mandos.
Una última consideración: creo sinceramente que en el año 41 en España se
desconocía el proyecto de exterminio del pueblo judío al que hace alusión.
Mantengo las esperanza de que algún día nos unamos los españoles para
rendir homenaje a todos los que, cualquiera que sea el bando en que
militaran, cayeron en combate defendiendo con nobleza sus ideales. Entre
ellos incluyo en muy primera línea a los 5.000 valientes que murieron en
la estepa rusa.
Un atento saludo.
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