"José Antonio y la Falange en Córdoba"
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EL próximo 12 de mayo se cumplen setenta y cinco años del mitin que pronunció en Córdoba José Antonio Primo de Rivera. Año y medio antes había fundado Falange Española y ésta se había creado en nuestra ciudad en marzo de 1935. Fue la primera y única vez que un personaje tan carismático y tan decisivo en la historia de España como José Antonio -a pesar de su corta vida-, pronunció un discurso en Córdoba. En él desgranó las ideas que sustentaban un movimiento no menos histórico para nuestro país como Falange. El escenario fue el Gran Teatro, tras no pocos problemas para obtener permiso de la autoridad. Intervinieron antes de José Antonio, entre otros, Rafael Vignote, jefe provincial de Falange; Manuel Mateo, secretario general de las JONS, que había sido destacado miembro del Partido Comunista en Madrid; y Raimundo Fernández Cuesta. Tras el mitin tuvo lugar un almuerzo en el Hotel Regina y por la tarde José Antonio se trasladó a Fuente Palmera, donde al aire libre celebró un acto con campesinos. Falange representó una auténtica revolución en el panorama político español, que atrajo a numerosos jóvenes. No se definía como partido, si no como antipartido. Mezclaba una reivindicación de justicia social a favor del obrero y antiburguesa, con una ardiente defensa del sentido de patria y del nacionalismo español. El propio Primo de Rivera no ocultaba cierta admiración por los anarcosindicalistas y no fue casual que los colores rojos y negros de éstos fueran los elegidos para la bandera de Falange. En Córdoba
dejó claro estos conceptos: «Nosotros tenemos que volver a ordenar a
España desde las estrellas; tenemos que hacer de España una unidad de
destino en lo universal. La vida española se encuentra oprimida entre una
capa de indiferencia histórica y una de injusticia social. Por arriba
dimite cada día un poco más de su puesto en el mundo y por abajo soporta
la existencia de muchedumbres hambrientas y exasperadas». Menos de un
año después del mitin en Córdoba, en marzo de 1936, el Gobierno del Frente
Popular encarcelaba a Primo de Rivera y en julio estallaba la Guerra
Civil, en una España donde fue imposible la concordia y donde los
idealismos dieron paso al horror. A partir de entonces, José Antonio
moderaría su discurso y se ofrecería en balde al Gobierno de Madrid, en
agosto, para negociar una paz y tratar de formar un Gobierno de
reconciliación. José Antonio,
víctima y partícipe de la Guerra Civil, inspiró respeto en algunos
rivales, como el socialista Indalecio Prieto, quien en sus memorias
apelaría a la reconciliación tras la tragedia: «En todas las ideas hay
algo de verdad. Me viene esto a la memoria a cuenta de los documentos que
José Antonio dejó en la cárcel de Alicante. Acaso en España no hemos
confrontado con serenidad las respectivas ideologías para descubrir las
coincidencias que quizá fueran fundamentales, y descubrir las
divergencias, probablemente secundarias, a fin de apreciar si éstas valían
la pena ventilarlas en el campo de batalla». |