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Boletín "Lucero" - Hermandad del Frente de Juventudes de Barcelona
Un grupo de
16 personas dirigido por Paco Caballero y compuesto por afiliados a la
Hermandad del Frente de Juventudes y simpatizantes, disfrutamos el pasado
sábado 13 de febrero al máximo, de una mañana dedicada a conocer alguno de
los episodios, que en el período en el que José Antonio residió y/o visitó
la Ciudad Condal, protagonizara.
Para ello, recorrimos los diferentes enclaves de Barcelona donde éstos
acontecieron, de modo que in situ, pudimos rememorar gracias a nuestro
guía, cada uno de dichos pequeños capítulos de la vida de José Antonio.
La excursión partió de la Iglesia de Santa María del Mar, desde donde nos
dirigimos a la calle Rosich número 4. Esta dirección fue la primera parada
en nuestro trayecto, puesto que en dicho emplazamiento se encontraba la
sede de Falange Española de las J.O.N.S. de Barcelona, en la que tuvo
lugar, la primera y única conferencia de José Antonio en la capital
catalana, el día 3 de mayo de 1.935, una vez fundada la Falange.
La expectación que generó dicha conferencia, anunciada además por la
prensa escrita, fue tal, que un millar de personas se agolparon en el
local de Falange. (Algunas de ellas, procedentes de la burguesía catalana,
al salir de la conferencia, no daban crédito a lo que habían escuchado,
por lo mucho que las palabras del líder falangista distaban del discurso
conservador, que del hijo del General Primo de Rivera esperaban).
José Antonio llegó a Barcelona por la mañana, al apeadero de Aragón –
Paseo de Gracia, allí le recogieron sus camaradas y tras pasar unas horas
en una localidad de la provincia barcelonesa, Begues, se trasladaron a
media tarde a Barcelona, dejando su coche frente a la Parroquia de Santa
María del Mar, donde una escuadra permaneció custodiando el coche durante
la celebración del acto.
Dos escuadras más se colocaron en la calle Rosich y otras dos se
encargaron de la seguridad dentro del local de Falange, donde José Antonio
fue escoltado por los Hermanos Velázquez, conocidos en la CNT por ser
integrantes del famoso grupo de acción denominado “Los Macabeos”. Éstos, a
diferencia de los escuadristas que protegían el automóvil, la calle y el
local, sí gozaban de experiencia en “actos violentos”, sin embargo, nada
ni nadie pudo evitar, que presumiblemente desde los edificios adyacentes,
el acto se viera interrumpido por un tiroteo, que costaría el desahucio a
Falange Española de las J.O.N.S. Barcelona.
Al acto acudieron anarquistas, periodistas, curiosos, miembros de la clase
alta catalana, -como la hija del Barón de Viver y amigas suyas atraídas
todas ellas por el “José Antonio Galán”, más que por su figura política- y
por supuesto, falangistas y simpatizantes. Estuvo presidido por Roberto
Bassas –Jefe Territorial de Cataluña-, Pepe Ribas –Jefe Local- y Luys
Santamarina, quien se haría cargo de la C.O.N.S. Durante la conferencia,
hubo un primer apagón, que se subsanó con la disposición de velas. El
segundo apagón, demostró ya que no se estaban sucediendo dichos fallos
eléctricos de forma fortuita y con él se escuchó un tiroteo proveniente
desde fuera del local. José Antonio, contemplando cómo los ánimos estaban
inquietos, se subió a la mesa, desde donde pidió calma a los asistentes y
prosiguió con su conferencia. Cuando ésta finalizó, realizando una gran
demostración de valentía y liderazgo, sería el primero en salir, para
abrir la puerta y una vez se aseguró de que no había peligro evidente,
dispuso que los asistentes abandonaran el local.
A raíz de estos hechos, Falange fue denunciada por los vecinos de la calle
Rosich y éstos con su recurso de apelación, a una primera sentencia del
Juzgado Municipal de Gracia que denegó el desahucio, consiguieron en
segunda instancia, que éste fuera efectivo en enero de 1.936 (1).
Nuestra segunda parada, “siguiendo a José Antonio” por la Ciudad Condal,
tuvo lugar en Capitanía General, cuya fachada como pudimos observar, está
sufriendo esa remodelación tan necesaria, según el espíritu revanchista
del gobierno socialista, consistente en la retirada del escudo de España
del anterior régimen.
En dicho emplazamiento, Paco Caballero, aludió al nombramiento en marzo de
1922 del padre de José Antonio como Capitán General y cómo al acabar el
curso, José Antonio se trasladó a Capitanía, donde residió durante la
época estival. Una vez transcurrida ésta, ya en el mes de septiembre,
regresaría a Madrid para cursar su Doctorado en Derecho.
Al margen de su estancia veraniega en la ciudad de Barcelona, José Antonio
disfrutó de varias localidades de la provincia: De Argentona, donde pasaba
fines de semana acompañado de Romeu, hijo del Barón de Viver con el que
estableció una gran amistad, de Vilassar de Mar, donde aprendieron ambos a
nadar y por supuesto, de las fiestas que en el mes de agosto se suceden en
múltiples municipios también en nuestras fechas y en las que “se lo
rifaban las mozas”, en los famosos “entoldados” de Fiesta Mayor
Al año siguiente, en 1923, Paco Caballero nos explica que José Antonio ya
comenzara a hacer vida social “más adulta”, acudiendo a fiestas en las que
sobresalía por su inteligencia, inquietudes y estupenda conversación (2).
No fue la única novedad que protagonizó dicho año, puesto que ya
finalizado un curso de Doctorado en Derecho, José Antonio consideró que
había llegado el momento de hacer el servicio militar y tanto él como su
hermano Miguel, se alistaron voluntarios, incorporándose al Regimiento de
Caballería de “Dragones de Santiago” número 9, alojado en el cuartel de
Gerona, en la Calle Lepanto, lugar donde finalizó nuestro recorrido
“siguiendo a José Antonio por Barcelona”.
José Antonio causó asombro a su llegada, porque a pesar de ser el hijo del
Capitán General, no pretender ningún tipo de privilegio, así como por su
rápido ascenso hasta Alférez de Complemento. Empero, tras el encontronazo
con Queipo de Llano, años más tarde, fue degradado a Soldado de 2ª de
Caballería -fallecido su padre y defendiendo la memoria de éste, al
considerar que Queipo había atentado contra ella, hecho que se plasmara en
el envío de una carta deshonrosa a su tío Miguel, José Antonio se enfrentó
a él, incurriendo en una falta militar grave-.
Por otro lado, Caballero nos explicó cómo el servicio militar ayudó al
fortalecimiento de la amistad de José Antonio con el hijo de Manuel
Girona, Jorge Girona, con cuya hermana relacionaría a José Antonio la
prensa de la época, hasta el punto de insinuar su posible compromiso.
Dando un salto temporal, nos ubicamos en 1930, año en el que José Antonio
ocupaba el cargo de Vicesecretario primero de la Unión Monárquica Nacional
(U.M.N.) y recordaba públicamente a los adheridos de la Unión Patriótica,
que su condición no implicaba necesariamente, su pertenencia automática a
la U.M.N. (3)
Paco Caballero nos cuenta cómo el 3 de agosto de 1930, el Salón Reina
Victoria Eugenia, entre Lauria y Bruc –que en la República pasara a
denominarse, “Cine Victoria”-, fue testigo de un acto de propaganda de la
U.M.N., que gozara de gran concurrencia.
José Antonio acudió al evento junto con los señores Yanguas y Callejo,
para pocos minutos después, realizar su aparición el conde de Guadalhorce,
junto con el conde de Montseny.
Una vez el conde de Guadalhorce finalizó su intervención, los asistentes
reclamaron la intervención de José Antonio, que amablemente, aludiendo que
ésta no estaba prevista, les emplazó a verse en el local que la Unión
Patriótica poseyera en la Rambla de los Estudios, donde explicara a los
asistentes cómo él y su familia vivieron el Golpe de Estado de su padre en
Barcelona (4).
Una de las anécdotas reseñadas por Caballero, quien se refirió
prácticamente de forma íntegra al artículo publicado en “La Nación”, el 4
de agosto de 1930 (5), fue la de cómo las hermanas y la tía de José
Antonio, pasaron la noche del Golpe, rezando en la Basílica de la Mercè
(6), mientras se desconocía el cariz que estaban tomando los
acontecimientos y cómo se accedía desde Capitanía –donde residían- a la
misma, mediante un pasillo que atraviesa la calle.
Sin abandonar la Basílica, no dejó de hacerse mención, a la importante
imagen de la Virgen que el falangista Miguel Oslé, se encargó de construir
en las Atarazanas de Barcelona y que remata la cúpula de la Basílica en el
exterior, por dos motivos: Porque la imagen fuera destruida por la
República y puesto que tanto Miguel Oslé, como su hermano Luciano, aunque
grandes escultores, son dos figuras olvidadas en nuestra historia.
A modo de ejemplo, se citaron los caballos ubicados en Plaza Cataluña, que
los hermanos realizaran, así como el Monumento a Jacinto Verdaguer,
situado en el Paseo de San Juan, obra de Miguel Oslé (7).
La visita a la Plaza Real, que antaño se revistiera del ambiente más
popular, con una característica cervecería, baile de sardanas cada
domingo, etc, nos deparó la visita al bar “Glaciar”, que hoy en día sigue
conservando los elementos estructurales de antaño y se cuenta albergara
una conversación (8) entre José Antonio y el líder anarquista, Ángel
Pestaña –quien fundara el Partido Sindicalista, como escisión de la CNT;
Los llamados “Los Treintistas”, aludiendo al número de los que fueron
expulsados de la CNT-.
La penúltima parada en nuestro recorrido, fue frente al Hotel Regina, en
el que tanto José Antonio como Ruiz de Alda se hospedaran en varias
ocasiones y en el que fuera nombrado Juan Vidal Salvó, primer Jefe de la
Falange catalana, puesto frente al que permaneció tan sólo 3 meses.
Nuestro trayecto, tal y como estaba previsto, finalizó en el cuartel del
barrio de Gracia, al que desde Colón (Capitanía), José Antonio se
desplazaba generalmente en el tranvía número 24, bajando en la parada de
Travessera de Dalt. Como anécdota destacada, Caballero nos contó que, un
oficial –padre de un buen camarada suyo-, comentara a su familia cuando
José Antonio ya era Jefe de Falange, cuan ejemplar fue su comportamiento
en el cuartel. Estilo que sin duda, le acompañó hasta la muerte y que
marcó, tanto al hijo del oficial Tello, como a tantos otros que a sus
órdenes, se enrolaran en la disciplina de Falange.
(1) El anuncio en prensa de la conferencia, la noticia del desahucio y la
del descubrimiento en octubre de 1958, de una placa conmemorativa del acto
que presidió José Antonio Primo de Rivera, el 3 de mayo de 1935 en el
local de la calle Rosich número 4, están reflejadas en la última página
del cuadernillo proporcionado por Francisco Caballero.
(2) Impresiones recogidas en: “Memorias de un funcionario”, Manuel Ribé,
Marte, Ediciones, Barcelona, 1963.
(3) “La Unión Monárquica Nacional”. José Luis Jérez Riesco. ENR, 2009.
(4 y 5) La noticia que se publicara en el periódico “La Nación”, según la
fuente consultada en la nota anterior el día 4 de agosto de 1930, se halla
recogida en las páginas 2-5 del cuadernillo proporcionado por Francisco
Caballero.
(6) Este episodio vivido la noche del 12 al 13 de septiembre de 1923, lo
escuchamos justo delante de la propia Iglesia barcelonesa.
(7) El propio Caballero reseña en “Informe particular sobre el monumento a
José Antonio en Barcelona”, recogido en la página web de la Plataforma
2003, cómo Miguel Oslé presentó en 1959 un proyecto para el Monumento a
José Antonio de Barcelona, que no fue el escogido.
Fuente: http://plataforma2003.org/sobre_ja/57_sja.htm.
(8) El libro: Ángel Pestaña. Retrato de un anarquista. Ángel María de Lera,
Librería Editorial Argos S.A., Barcelona, referido por Caballero en la
ruta histórica, hace referencia a las conversaciones entre Pestaña y José
Antonio. |