Sobre Jesús López Cancio

 

(Nota enviada por Enrique de Aguinaga a Plataforma 2003)

 

Otro.

Anteayer, Fernando Ripoll, que fue

alumno de mi clase en la Facultad de CC.II.

y ahora era profesor.

Hoy Jesús Lopez-Cancio.

Tantísimas cosas se van de repente por el fregadero.

Seguimos perdiendo, a chorros, testimonios, papeles, ejecutorias. Cada vez tenemos el pasado mas difícil, mas negado. En la esquela, Jesús solo es (¿solo?) excelentísimo señor. Desde mi supina ignorancia, estoy tratando de entender al profesor de Tubinga y Ratisbona, Ratzinger. Leo una y otra vez su explicación de la resurrección de la carne, sobre la unidad de la persona, frente al dualismo griego de la inmortalidad del alma separada y me acuerdo de una, para mi, misteriosa frase de Lain: /No tenemos cuerpo. Somos cuerpo

/Acepto el misterio.

Se pierden mis ojos en la inmensidad del mar.

Desde Estepona, cordialmente.....

/emeritoproscrito/