Gracias, don Antonio Prada González


Salvador Fuente Calleja

 



Qué difícil es en pocas palabras decir cuánto se siente la pérdida de un ser querido, hace unos días fallecía Antonio Prada. Don Antonio para los que tuvimos la suerte, primero, de conocerlo, segundo, de ser sus alumnos y, tercero, nunca mejor dicho, su camarada ..

Era un hombre que amaba a su familia, su hogar, a sus amigos y, por lo tanto, quien ama todo eso amaba a su patria.

Decía Tolstoi, escritor ruso, que el secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que hace y él, como nadie, lo hizo.

Don Antonio tenía el rumbo siempre bien marcado, el de servir a los demás, el de educar y formar desde el respeto y la libertad, pero nunca renunciando a sus principios fundamentales que mantuvo hasta su muerte.

La familia, pilar fundamental, y, por lo tanto, esposo Y padre de familia numerosa, su amor a España, que no sólo lo inculcó a sus hijos, sino a todos los que le rodeaban, y su fe en Dios y en la juventud, a la que dedicó parte de su vida. Por eso estoy seguro de que ya estará organizando alguna actividad a
la derecha del Padre con los más jóvenes.

Hace más de un año, cuando falleció mi padre, la primera llamada que hice fue a él. Eran viejos amigos y camaradas (hoy estarán haciendo guardia en los luceros), fue mi director en mi época de estudiante en el Colegio Menor de Llanes y un referente claro en mi vida.

Gracias, Antonio. Gracias por hacer lo que hiciste y cómo lo hiciste. Gracias por tu generosidad y ejemplaridad y gracias por enseñamos a amar y a respetar a Dios y a España.