Comentario

 

José Luis Navas
Vistazo a la prensa

 

Besos en la boca y zalamerías con el régimen dictatorial cubano, homenaje al representante en España de la dictadura del proletariado y guerra sin cuartel a los símbolos del pasado histórico de este país, refugiándose en la nocturnidad y la acción por sorpresa... Y ya están pensando en terminar con El Valle de los Caídos, en la actualidad abandonado, humedecido por las goteras, en cuyo interior ya pueden verse los cubos que recogen el agua filtrada de la montaña. "¡Habría que dinamitarlo!", se dicen, piensan, sin atreverse a hacerlo. El más interesado en lograr que desaparezca del mapa la Cruz de Cuelgamuros, según leemos en las ediciones de hoy de "La Razón" y de "El Semanal digital", es Carod-Rovira, el líder de ERC. Y si quien ha llegado a cambiar sus apellidos en renuncia a su padre se empeña, quienes se apoyan en él para mantenerse en el machito, acabarán complaciendo sus deseos. Reducirán a añicos la obra escultórica del genial extremeño Juan de Ávalos. Fusilarán el Cristo, que extiende sus brazos para acoger a los muertos de uno y otro bando en actitud de concordia eterna. El Cristo que preside el altar de la Basílica, obra admirable de Julio Beobide, el gran artista guipuzcoano, policromado por Ignacio Zuloaga, el excelente pintor del 98, también vasco. Van a acabar con el arte, con la historia. Pero, mientras, besos y zalamerías con Fidel y homenajes al responsable de Paracuellos. (Léanse los artículos de Manuel S. Morales, "El preso 827, de la quinta galería." y el de Ismael Medina, "El PSOE se reencuentra con el estalinismo", publicados en "Firmas invitadas").