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A las 14'30 horas del 9 de
febrero de 1934 Matías Montero y Rodríguez de Trujillo, uno de los
fundadores del SEU y triunviro en la Facultad de Medicina, fue
asesinado por la espalda cuando regresaba a su casa tras vender el
num. 6 de F.E. en la calle Juan Álvarez Mendizabal
de Madrid. Su asesino, Francisco Tello Tortejada, era miembro de las
juventudes socialistas.
Entradilla de José Antonio al artículo de Matías Montero “Las
flechas de Isabel y Fernando”, cuyo manuscrito llevaba en el
bolsillo en el momento en que fue asesinado. (O. C. Edición del Centenario,
p. 493).
Como Aquel Doncel de Sigüenza...
Matías Montero y Rodríguez de Trujillo nos deja con el legado sacro de
su sangre generosa esta página clara, escrita pocos días antes de
morir. El Se había dado ya por entero a la Patria y a la Falange, con
nobleza, con inteligencia, con alegría. Su prueba ejemplar en los
estudios como estudiante de Medicina se adornaba con un gusto certero
por las letras. Una España fuerte y armoniosa de arquitecturas
bajo la luz solar era su vivo sueño para después de la victoria. Muere
antes de que nuestro sol alcance su cenit. Muere en el umbral de una
España mayor como aquel Doncel de Sigüenza, don Martín Vázquez de
Arce, hombre de letras y de armas que murió a la vista de Granada.
Ante la figura pensativa de nuestro hermano muerto, que nos mira a
través de esta página, todos vamos desfilando hacia el irrenunciable
triunfo del mañana. Al pasar ante él, en el pecho nos cantan los
versos del Ariel de Shakespeare sobre la sepultura:
«Nada de él será en vano y como un
milagro del mar, volverá convertido en algo rico y maravilloso» b
ª Presentación del artículo «Las Flechas
de Isabel y Fernando»
de Matías Montero, cuyo manuscrito
llevaba entre sus ropas cuando fue asesinado el 9 de febrero de 1934.
b Versos pertenecientes al canto de Ariel en la segunda
escena del acto I de La tempestad de William Shakespeare:
«Nothing of him that doth fade / but doth
suffer a sea-change / into something rich and strange».
F.E.
núm. 7, 22 de febrero de 1934, p. 16ª,
(O. C. Edición del Centenario, p. 493).
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