LA PATRIA Y EL ALMA

 DENTRO

 

¡Patria y alma!

Y el alma también es como la patria,

perdidas, dentro, sus orillas dobles

en el oro infinito de lo eterno.

    Una abriga a la otra

como dos madres únicas

que fueran hijas de ellas mismas,

en turno de alegrías y tristezas.

    Todo y sólo está en ellas;

a ellas tan sólo hay que entregarlo todo,

de ellas tan sólo hay que esperarlo todo,

de la cuna a la muerte.

... Ahora que el cuerpo entró en su patria,

el alma se le entra.

¡Así, bien lleno! ¡Así, todo completo!

¡Con mi alma, en mi patria!

 

Juan Ramón Jiménez