El
pan es luz cautiva y apretada.
Cordilleras
del pan, laderas, fuego
Blando
de amor la miga, tajo ciego
La
tórrida corteza enamorada.
Quiero pan, dame ya esa levantada
Visita
general y áspero ruego
del
pan, carta del pan, hombro, sosiego
del
pan y su hermosura y su mirada.
Caballo que en la lengua desordena,
desata
el sol, enciende el movimiento
acompasado
de la trigalía.
Pan, campana en la sangre, ¡oh boca llena
de
pan de España en llama y luz, oh aliento
con
que la tierra viene a ser más mía!
Fernando Quiñónez