SOBRE
LA MESA
Sobre
la mesa está: madera limpia,
lento
vino, pobreza soleada...
Sobre la mesa están los campanarios,
el
domingo en la aldea, los programas
de
las fiestas del pueblo,
el
tiempo que madura las naranjas...
Sobre la mesa están
los
campos labrantíos, las campanas
y
los trigales cuando el viento,
el
ruido de la patria.
Aceitunas y espacio, muerte y muerte,
España,
sobre
la mesa estás,
desmantelada.
Retóricos azules,
piedras
desmemoriadas,
gentes
buscando
los
atajos del agua...
En el sitio de pan,
en
la hora de comer, aquí sentada
estás,
madre de tierra, más morena,
más
triste que en las últimas semanas,
con
tu pañuelo negro en la cabeza,
pensando
en hijos, cátedra de lágrimas,
valiente
como siempre y bien dispuesta,
acaso un poco más cansada.
Como un río de noche,
como
una niña ciega en la ventana,
sobre
la mesa estás, viva y terrible,
sangre
de toro y tapias encaladas.
Aceitunas y penas,
vidrios
rotos del alba
y
un mar en cada puerta
Te
guardan.
Zurcidora del tiempo
que
se ha roto, artesana
de
tu propio crepúsculo y tu adobe,
sobre
la mesa estás, madre y España,
hija
nuestra, pensando en otros días,
ocupada
en las cosas de la casa.
Manuel
Alcántara