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" José Antonio no fue nunca capaz de superar las contradicciones de su talante, una combinación inestable de abogado cuidadoso y elegante y de tipo duro favorable a la acción directa" (Stanley G. Payne, ob cit. p. 202) ► Estilo. Servicio. Jefatura. (1933) Economista, escritor y catedrático. En su juventud se inició en política afiliándose al partido comunista español, del que llego a ser uno de sus principales dirigentes. Mantuvo una posición contestataria y critica del régimen político de Franco. Fue detenido y permaneció unos días en la cárcel. Sus obras, sobre todo la Estructura económica de España, fueron muy divulgadas. Salió del PCE y se afilio al CDS formado por Adolfo Suárez. Resumió la actuación política de José Antonio con estos párrafos: "Le propuso a Indalecio Prieto la Falange Socialista.- A fines de 1935,
Primo de Rivera dudó sobre tres caminos posibles: una alianza con la
C.E.D.A., el paso directo a la conspiración con los militares (U.M.E.)
o la búsqueda de aliados a la izquierda. ► Economía. PCE. Historia. Pseudónimo del periodista Víctor Ruiz de Albéniz, (1885 -1954),
amigo personal del General Franco, a quien acompañó a lo largo
de su recorrido africanista, autor de obras de carácter político
y militar. ► Historia. Prensa. (1985-1949) Músico y compositor. Nació en Cegama, Guipúzcoa, en el seno de una familia humilde. Estudió música en San Sebastián, donde trabajó con Pablo Sorozabal y, en Madrid, con Conrado del Campo y el Grupo de Madrid, que dirigía Manuel de Falla. Estrenó su poema sinfónico "La dama de Aitzgorri", basado en la novela homónima de Pío Baroja, muy bien acogida por la critica. En 1928 se traslada a París con una beca de la Junta de Ampliación de Estudios. En Madrid alcanza el éxito como autor de zarzuelas, entre las que destacan "El joven piloto" ( con letra de los también falangistas Bolarque y Miquelarena), "El cabaret de la Academia", "Los blasones" y "Las viejas ricas" (estas dos ultimas colaborando con Conrado del Campo) Ingresó en la Falange inmediatamente tras su fundación y fue autor, en 1935 del himno del partido, "Cara al Sol", sobre un aire vasco que originariamente se titulo "Amanecer en Cegama". Fue detenido en la zona republicana y logró escapare del fusilamiento, en primera instancia, al fingirse loco, según García Serrano. Después consiguió un carnet de la CNT y un puesto de pianista en el Palacio de la Música de Madrid. Colabora para sobrevivir en la música de películas frentepopulistas como "Defendemos nuestra tierra" en 1936. Tras la guerra es profesor del Conservatorio de Madrid. Compone la serenata "Don Cugat de Escalada" (1941), con letra de Julio Bravo. Es autor en la posguerra, del "Himno de la División Azul" y de las Falanges Juveniles de Franco, "Cubre tu pecho", "Campamentos juveniles" y numerosas marchas y cantos de exaltación patriótica. Murió dejando inacabados un poema sinfónico y la zarzuela titulada "Tierra llana". ► Cara al Sol. Cancionero juvenil. Música. El texto que sigue explica la razón del "Telón de los Caídos" que sirvió de fondo a los actos públicos de la Falange, según Ximenez de Sandoval, en la conferencia pronunciada en 1998. "Hoy, 9 de febrero, se cumple el 39 aniversario de Matías Montero
y Rodríguez de Trujillo, fundador y triunviro de Medicina en la Universidad
de Madrid, y uno de los más nobles y prometedoras inteligencias de la
primitiva Falange Española. Aun cuando su sangre no fuera la primera
derramada por la idea de la España, una, grande y libre, Matías
Montero se convirtió en el símbolo de la juventud falangista sacrificada,
por su condición de estudiante, por su vocación intelectual, por
la finura de su estilo y por la temeridad de su valor personal. La fecha de
su muerte sería más tarde, la de la conmemoración de todos
los estudiantes caídos y hoy viene a ser un poco la de todos los falangistas
- estudiantes o no - que juraron darse siempre al servicio de España,
no tener otro orgullo que el de España y el de la Falange y vivir bajo
la Falange con obediencia y alegría, ímpetu y paciencia, gallardía
y silencio, rechazar y dar por no oídas toda voz, amiga o enemiga, que
pudiera debilitar el espíritu de la Falange, mantener, sobre todas, la
idea de la unidad: unidad en el hombre y entre los hombres de España. ► Caídos. Ximénez de Sandoval. Aizpurúa. "Surgió una curiosa amalgama de colaboracionistas seguidores de don Juan e intelectuales del Opus Dei, conocida colectivamente como la "tercera fuerza", una tercera fuerza contra la Falange y los católicos conservadores o demócratas cristianos autoproclamados de Artajo. Algunos, pero no todos, de los dirigentes eran figuras relacionadas con el Opus Dei: Rafael Calvo Serer, Florentino Pérez Embid y Gonzalo Fernández de la Mora. Otros, como el empresario Joaquín Satrústegui eran liberales partidarios de don Juan. Estaban comprometidos con la restauración en su momento de una monarquía tradicional encabezada por don Juan. En un artículo publicado en París en 1953 y que circulo ampliamente entre la clase dirigente franquista, Calvo Serer afirmaba que los falangistas y los católicos del antiguo régimen había perdido el rumbo. Por decir que sólo un equipo del nuevo grupo podía modernizar el régimen, liberalizar la Administración y modernizar la economía. Calvo Serer fue destituido en el Consejo Superior del Investigaciones Científicas". (Calvo Serer, "Franco frente al rey", pp. 29-31). ►
Historia. Laín Entralgo. (1903) Filósofo francés. Su opinión sobre José Antonio se recoge en las siguientes palabras: " ¡Qué alma tan limpia...! (¿Ha leído usted a José Antonio?) - Lo he leído y lo admiro. ¡Qué alma tan limpia y que estilo tan pulcro y tan hondo el de José Antonio..." (Francisco Navarro, "Arriba" (diario), Madrid, 14 de septiembre de 1965). (1931) Historiador ingles."Hasta sus enemigos reconocían su encanto personal.- José Antonio era un abogado alto, guapo, que contaba por entonces unos treinta años, soltero y que se sentía lleno de intenso deseo de agradar. Hasta sus enemigos "marxistas" se veían obligados a reconocer su encanto personal... Sus discursos y escritos producían la impresión de proceder de un aventajado estudiante que hubiera leído, sin digerirlas del todo, una cantidad impresionante de páginas sobre teoría política. Había comenzado su carrera política dentro del partido monárquico, aunque se disgustara con varios de los monárquicos traidores (como él los llamaba) a su padre. Seguía siendo católico... De su padre heredó el desprecio por los partidos políticos, una posición instintiva en el padre, racionalizada "intuitivamente" en el hijo. En el fondo, era un joven español sinceramente dedicado a buscar un medio que pudiera resolver la incoherencia del liberalismo que, a pesar de todos sus defectos, no dejaba de contribuir grandemente al desarrollo de la industria. El poema favorito de José Antonio era el "If". A veces leía trozos de él a sus camaradas, antes de la instrucción de los domingos o antes de una posible algarada en las calles. José Antonio fundó su propio partido, Falange Española en 1933, sin tener realmente confianza en sus capacidades de dirigente: "La actitud de duda y el sentido irónico que nunca nos dejan a los hemos tenido, más o menos, una curiosidad intelectual, nos inhabilitan para lanzar las robustas afirmaciones, sin titubeos, que se exigen a los conductores de masas". ("La guerra civil española" Ruedo Ibérico, París, pp. 73-74). ► Historia. Guerra civil. Catedrático de Derecho Político de Murcia y Salamanca. Fundador
del Partido Socialista Popular, que se fusionó con el PSOE. Fue Alcalde
de Madrid en 1982 hasta su fallecimiento. Desempeñó una posición
importante en la transición política, aunque su figura fue, en
buena parte, políticamente oscurecida por el gobierno socialista de Felipe
González. "Presidía el tribunal Fernando María Castiella y estaban en él Teodoro González, catedrático de Derecho Político de Valladolid, Carlos Ollero, Torcuato Fernández Miranda, Elorrieta y Rodríguez Aniceto. El tribunal se fue poco a poco inclinando a mi favor y yo creo que, entre otra razones, por mi propia ingenuidad y desprendimiento de los hechos o, en otras palabras, porque se transparentabas claramente que asistía a la oposición sin la voluntad de conseguir el triunfo desplazando a mis compañeros. Debía ser tan claro que estaba convencido de que no iba a obtener nada, que este mismo hecho me daba la objetividad y altura y me ayudaba.(...) El tribunal votó a Fraga, primero, a mi segundo" (T. G. Ob. cit p.155). ► Universidad. Socialismo. (1910 - 1999) Profesor, escritor, critico teatral y académico. Nació
en El Ferrol (La Coruña). Colaboró en el periódico anarquista
gallego "La Tierra". En 1935 se licencia en Filosofía y Letras
en la Universidad de Santiago, y poco después en Ciencias y Derecho en
Oviedo y Madrid. Fue profesor de Historia en la Facultad de Filosofía
y Letras de Santiago. Disfrutando de una beca, el Alzamiento le sorprende en
Francia y al regresar a España se afilia a Falange en 1937. Colabora
en "Jerarquía" y otras publicaciones del partido. Se integro
en el equipo de Serrano Suñer, avalado por Ridruejo y en la revista "Escorial".
► Escritores. Intelectuales. Revistas. "Han pasado los días en que se podía ser solo universitario, o poeta, o artista. Nuestra época nos arrastra y no nos deja encerarnos en torres de marfil. Eso era atributo de las épocas rancias en que, roto el sentido de la unidad en el mundo, cada uno pensaba hacer un mundo aislado de su propia vida" (J.A. op. cit. p. 397) ► Servicio. Estilo. "Aunque su obra, Falange Española, aparece como un movimiento totalitario, acaso con un matiz muy peculiar - poner al Estado "totalmente" al servicio de la nación y no de un partido -, hay, entre él y los otros totalitarismos europeos, notables diferencias que deben ser tenidas en cuenta para comprender su obra. Ante todo elude la palabra "partido" y escoge la de "movimiento", como si su verdadero objetivo fuera cambiar la mentalidad española, devolviéndole la conciencia de una "unidad de destino en lo universal". Como es bien sabido, esta frase no es suya sino tomada por él en el curso de sus lecturas". (Luis Suárez Fernández, ABC, Madrid, 24 de abril de 2003). . . . "Nuestro Estado será un instrumento totalitario al servicio de la integridad patria". Esta frase que pasaría integra a las Leyes Fundamentales del Régimen de Franco. Como sabemos la palabra totalitario empleado en sentido pasivo, no significaba entonces lo que más tarde se pretendería; mediante ella se inculcaba en los jóvenes la idea de que se les llamaba a "servir" y no a mandar, devolviendo a los españoles la Patria, el Pan y la Justicia". (Luis Suárez "Crónica de la Sección Femenina". As. "Nueva Andadura", Madrid, 92 p. 36). . . . "En el pensamiento de José Antonio el totalitarismo, lo totalitario, la totalidad, adquieren unas resonancias, un sentido y una intencionalidad radicalmente contrarias a la que les otorga la suposición política. Un Estado que se proclama y se alza totalizando en su gestión a todos los ciudadanos, sin discriminaciones de origen, religión, color o lengua; que integra a todas las clases sociales para una armonía en el concierto de la Patria; que se define como instrumento al servicio de un destino histórico que le viene de lejos con proyección de futuro; que comenzó por potencias la libertad profunda del hombre y las libertades reales en el orden político y en el económico; que se exige a sí mismo la lucha ascética de favorecer el desarrollo autónomo de las estructuras básicas de la sociedad, como son la Familia, el Municipio y el Sindicato; que se considera servidor de principios y normas éticas y naturales de origen espiritual y religioso a las que subordina y a las que tutela jurídicamente, pudo ser calificado como totalitario por contradicción abierta al totalitarismo panteísta o al soviético" (A. Muñoz Alonso, ob. cit. p. 139) ► Doctrina. Falsedades. (1911-1985) Ensayista, filólogo y profesor universitario, nació en Valladolid y estudió el bachillerato en El Escorial con Ridruejo y Filosofía y Letras en Valladolid y Madrid. Intervino en diversas excavaciones arqueológicas en Grecia e Italia. Estudió en Paris y Berlín. De regreso a España, se afilia a Falange y con Ridruejo forma parte del equipo que ocupó la emisora Radio Valladolid para emitir el discurso joseantoniano del Cine Madrid. Tras la Unificación se alinea con el grupo "serranista". Fue profesor de la cátedra de Griego en la Universidad Central. En 1938, es nombrado jefe de Radiodifusión, director de Radio Nacional de España y consejero nacional de FET. Asistió al Congreso de Nüremberg, del que firmó crónicas con el seudónimo de "Ertola" Posteriormente fue Director General de Enseñanza Profesional y Técnica. Intervino en la Corona de sonetos en honor de José Antonio. Fue designado subsecretario del Ministerio de Gobernación para la Prensa y Propaganda y en 1942 obtiene la cátedra de Latín de la Universidad de Salamanca, de la cual fue nombrado rector. En 19543 pronunció una conferencia sobre "Lo que a la Falange debe el Estado", en la que reivindica el pensamiento nacionalsindicalista. En 1956, cesa como rector por los sucesos universitarios de ese año. Se instala en Argentina y en la Universidad de Tübingen. En los años sesenta publica con Lían, Ridruejo, Aranguren y Tovar una reconsideración ideológica colectiva bajo el titulo de "Los nuevos liberales". En 1967 es miembro de la Real Academia de la Lengua. ► Vieja Guardia. Universidad. Intelectuales. Práctica organizada y sistemática de la violencia a fin de inyectar el terror sobre la población para incidir sobre la realidad política- social. Las primeras manifestaciones del terrorismo son anarquizas, nihilistas, leninistas y troskistas. Ningún terrorismo, históricamente, ha conseguido en el intento de abatir el sistema jurídico, político, social y de valores contra el cual se ha enfrentado; todo terrorismo, en cambio, ha sido y es objetivamente instrumentalizado por el sistema para resolver las propias contradicciones y para acelerar las propias tendencias evolutivas en términos de poder. El terrorismo en España ha superado ya todo limite de tolerabilidad, por complicidad e inercia de régimen, por demora y negligencia del aparato estatal. El Nacionalsindicalismo, entre todas las fuerzas políticas, y la comunidad española, es el más golpeado por el terrorismo, en sus jóvenes, en sus dirigentes y en sus sedes. El glorioso martirologio del nacionalsindicalismo es un acto de acusación hacia el régimen y aporta una luminoso testimonio de la fe y del coraje de su gente; testimonio que constituye un precioso patrimonio para toda la nación, de la que expresa la verdadera alma, que no se pliega a la violencia ni a la explotación, ni al arbitrio ni a la injusticia, ni a la mentira ni a la persecución, que tenazmente crece, lucha, constituye. El nacionalsindicalismo condena el terrorismo en términos morales y políticos, como absolutamente inconciliable con sus principios éticos, repugna a su concepción espiritual, es enemigo respecto a sus objetivos revolucionarios. El nacionalsindicalismo afirma con vigor y sin reserva que inspiradores, ejecutores, organizadores, del terrorismo, venga de la parte que venga, de España o de fuera de España, de izquierdas como de derechas, deben ser localizados, segregados del consorcio humano y extirpados como tumores malignos ► Violencia. Guerra Civil. Checas.
"Testamento que redacta y otorga José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, de treinta y tres años, soltero, abogado, natural y vecino de Madrid, hijo de Miguel y Casilda (que en paz descansen), en la Prisión Provincial de Alicante, a dieciocho de noviembre de mil novecientos treinta y tres. . . . Condenado ayer a muerte, pido a Dios que si todavía no me exime de llegar a ese trance me conserve hasta el fin la decorosa conformidad con que lo preveo y, al juzgar mi alma, no le aplique la medida de mis merecimientos, sino la de su infinita misericordia. Me acomete el escrúpulo de si será verdad y exceso de apego a las cosas de la tierra el querer dejar en esta coyuntura cuenta sobre algunos de mis actos; pero como, por otra parte, ha arrastrado la fe de muchos camaradas míos en medida muy superior a mi propio valer (demasiado bien conocido por mi, hasta el punto de dictarme esta frase con la más sencilla y contrita sinceridad), y como incluso he movido a innumerables de ellos a arrostrar riesgos y responsabilidades enormes, me parecería desconsiderada ingratitud alejarme de todos sin ningún género de explicación. No es menester que repita ahora lo que tantas veces he dicho y escrito acerca de lo que los fundadores de Falange Española intentábamos que fuese. Me asombra que, aun después de tres años, la inmensa mayoría de nuestros compatriotas persistan en juzgarnos sin haber empezado ni por asomo a entendernos, y hasta sin haber procurado ni aceptado la más mínima información. Si la Falange se consolida en cosa duradera, espero que todos perciban el dolor de que se haya vertido tanta sangre por no habérsenos abierto una brecha de serena atención éntrela saña de un lado y la antipatía por otro. Que esa sangre vertida me perdone la parte que tenido en provocarla, y que los camaradas que me precedieron en el sacrificio me acojan como el último de ellos. Ayer, por última vez, expliqué al Tribunal que me juzgaba lo que es la Falange. Como en tantas ocasiones repasé, aduje los viejos textos de nuestra doctrina familiar. Una vez más observé que muchísimas caras, al principio hostiles, se iluminaban, primero con el asombro y luego con la simpatía. En sus rasgos me parecía leer esta frase: "¡Si hubiéramos sabido que era esto, no estaríamos aquí!". Y ciertamente no hubiéramos estado allí, ni yo ante un Tribunal popular, ni otros matándose por los campos de España. No era ya, sin embargo, la hora de evitar esto, y yo me limité a retribuir la lealtad y la valentía de mis entrañables camaradas, ganando para ellos la atención respetuosa de sus enemigos. A esto atendí, y no a granjearme con gallardía de oropel la póstuma reputación de héroe. No me hice responsable de todo ni me ajusté as ninguna otra variante del patrón romántico. Me defendí con los mejores recursos de mi oficio de abogado, tan profundamente querido y cultivado con tanta asiduidad. Quizá no falten comentadores póstumos que me afeen no haber preferido la fanfarronada. Allá cada cual. Para mí, aparta de no ser primer actos en cuanto ocurre, hubiera sido monstruoso y falso entregar sin defensa una vida que aún pudiera ser útil y que no me concedió Dios para que la quemara en holocausto a la vanidad como un castillo de fuegos artificiales. Además que ni hubiera descendido a ningún ardid reprochable ni a nadie comprometía con mi defensa, y si, en cambio, cooperaba a la de mis hermanos Margot y Miguel, procesados conmigo y amenazadas de penas gravísimas. Pero como el deber de defensa me aconsejó, no sólo ciertos silencios, sino ciertas acusaciones fundadas en sospechas de habérseme aislado adrede en medio de una región que a tal fin se mantuvo sumisa, declaro que esa sospecha no está, ni mucho menos, comprobada por mí. Y que si puedo sinceramente alimentarla en mi espíritu la avidez de explicaciones exasperadas por la soledad, ahora, ante la muerte, no puede ni debe ser mantenida. Otro extremo que me queda por rectificar. El aislamiento absoluto de toda comunicación en que vivo desde poco después de iniciarse los sucesos sólo fue roto por un periodista norteamericano que, con permiso de las autoridades de aquí, me pidió unas declaraciones a primeros de octubre. Hasta que hace cinco o seis días conocí el sumario instruido contra mí, no he tenido noticia de las declaraciones que se me achacaban, porque ni lo periódicos que las trajeron ni ningún otro me eran asequibles. Al leerlas ahora, declaro que entre los distintos párrafos que se dan como míos, desigualmente fieles en la interpretación de mi pensamiento, hay uno que rechazo del todo: el que afea a mis camaradas de la Falange el cooperar con el movimiento insurreccionad con "mercenarios traídos de fuera". Jamás he dicho nada semejante, y ayer lo declaré rotundamente ante el Tribunal, aunque el declararlo no me favoreciese. Yo no puedo injuriar a unas fuerzas militares que han prestado a España en África heroicos servicios. No puedo desde aquí lanzar reproches a unos camaradas que ignoro si están ahora sabía o erróneamente dirigidos, pero que a buen seguro tratan de interpretar de la mejor fe, pese a la incomunicación que nos separa, mis consignas y doctrina de siempre. Dios haga que su ardorosa ingenuidad no sea nunca aprovechada en otros servicio que el de la gran España que sueña la Falange. Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas calidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia. Creo que nada más me importa decir respecto a mi vida pública. En cuanto a mi próxima muerte, la espero sin jactancia, porque nunca es alegre morir a mi edad, pero sin protesta. Acéptela Dios Nuestro Señor en lo que tenga de sacrificio para compensar en parte lo que ha habido de egoísta y vano en mucho de mi vida. Perdono con toda el alma a cuantos me hayan podido dañar u ofender, sin ninguna excepción, y ruego que me perdonen todos aquellos a quienes deba reparación de algún agravio grande o chico. Cumplido lo cual, paso a ordenar mi última voluntad en las siguientes cláusulas..." "Hay que elevar a todo trance el nivel de vida del campo, vivero permanente de España. Para ello adquirimos el compromiso de llevar a cabo sin contemplaciones la reforma económica y la reforma social de la Agricultura" (Punto XVII de la Norma Programática ..C. p. 339-344). ► Reforma Agraria. Onésimo Redondo. Revolución. "Sin embargo, nadie puede negar que en los primeros tiempos de la Falange,
y concretamente hasta fines de 1934, se emplea también la palabra totalitario:
¿qué significa esto? ¿Por qué desde esta fecha se
empieza a hablar en contra de lo que hasta entonces se defendió? ¿Es
que hubo alguna rectificación como en el caso del corporativismo? . . . "Con frecuencia se ha designado y se sigue designando al Estado que propugna la Falange con la denominación de " totalitario" y creemos conveniente aclarar cómo aceptamos tal denominación, y en qué significación la rechazamos. La aceptamos si con ella quiere decirse que el Estado falangista, por una parte, promueve a todos los españoles al servicio del destino patrio, y, por otra, hace participar a todos los españoles con magistratura familiar o profesional en el régimen que los gobierna. Pero rechazamos totalitario si ello significa que no nada fuera de la jurisdicción estatal, que todo, individual y colectivamente, debe estar sometido al Estado; la Falange sostiene que hay cosas y valores - Dios, los valores eternos del individuo, el destino patrio - que se hallan fuera y por encima del Estado, y a los que el propio Estado ha de servir y someterse" (Julián Pemartín op. cit.p.20). . . . "La concepción totalitaria del Estado implicaba la idea de un "un
jefe natural", esto es, un caudillaje, cuya formulación mas conocida
efectuaría Javier Conde tres años más tarde. No era difícil
rastrear en el nuevo régimen español esa unidad de mando: Franco
recababa por entonces la jefatura del Estado, del Gobierno, del Ejercito y del
Partido". (...) "Beneyto se basaba en Vázquez de Mella y su
distinción entre constituciones parlamentarias y las internas e históricas,
que había tomado José Antonio para desechar la formulación
de un programa, esto es, un simple recetario, y proponer "un sentido permanente
ante la historia y la vida". (...) "El caudillaje no coincide, a juicio
de Beneyto, ni mucho menos con la dictadura, que no es sino una etapa en transición
al nuevo régimen, como transitorio es la dictadura del proletariado en
el sistema marxista. . . . "En el pensamiento de José Antonio, el totalitarismo, lo totalitario, la totalidad, adquieren unas resonancias, un sentido y una intencionalidad radicalmente contrarias a las que le otorga la suposición política." (Adolfo Muñoz Alonso ob. cit. p. 138) ► Doctrina. Estado. El trabajo, según quieren hacernos creer los liberales, es una mercancía,
que cuando abunda va barata, y como abunda siempre, y si no se hace abundante
por medios ilícitos (cierres de fábricas, despidos, etc.), el
obrero se encuentra con que todo lo que él tiene, que es su trabajo,
no vale casi nada y no puede atender a sus necesidades y a las de su familia. .. .. .. .. .. "Todos los españoles tienen derecho al trabajo. Las entidades
públicas sostendrán necesariamente a quienes se hallen en paro
forzoso. .. .. .. .. .. .. "Todos los españoles no impedidos tienen el deber del trabajo. El Estado nacionalsindicalista no tributará la menor consideración a los que no cumplan función alguna y aspiran a vivir como convidados a costa del esfuerzo de los demás" (Punto XVI de la Norma Programática). .. .. .. .. .. "El trabajo es el mejor título de dignidad civil. Nada puede merecer más la atención del Estado que la dignidad y el bienestar de los trabajadores". (O.C. pág. 90). .. .. .. .. .. " Queremos que no se canten derechos individuales de los que no pueden cumplirse nunca en casa de los famélicos, sino que se dé a todo hombres, a todo miembro de la comunidad política, por el hecho de serlo, la manera de ganarse con su trabajo una vida humana, recta y digna." (O.C. pág. 67). .. .. .. .. .. "Y para eso, ejercicio y estudio. En una palabra: trabajo. Pero trabajo
en cristiano - ¡no en marxista! - trabajo libremente abrazado, apasionadamente
ejercido, en un noble y callado y hondo y constante afán de perfeccionamiento. . . . " Sin ideas directrices, sin plan de conjunto, sin percepción consciente del fin, el capitalismo determinó un proceso de sí propio, que traerá automáticamente la aparición de una era nueva que conservara las adquisiciones económicas de la burguesía, pero que cambiará radicalmente los conceptos que han de servir de apoyo a una distinta organización del trabajo" (Georges Sorel). . . . "En el pensamiento de José Antonio subyace la consideración de que el trabajo representa el vínculo del hombre con las cosas y con los demás hombres. El hombre alcanza su derecho a vivir y a ser respetado como hombre, por gracia de su trabajo, ya que es su trabajo el que autoriza a ostentar el título de persona en sociedad. El trabajo es lo que asegura, por derecho, la libertad personal del trabajador y el que hace que el trabajador cabal - el P. Llanos lo ha dicho hermosamente - tenga su toque de enamorado cuando las cosas se le rinden a su esfuerzo, llegando a amar su cuerpo, su propia carne sudorosa y al tiempo el instrumento, su herramienta y la materia aquella que elabora. Valorar el trabajo, como función humana, por el trabajo, como producto elaborado, es una observación economicista. La vida de un hombre no se mide por la política de resultados económicos, sino por el esfuerzo, por la gracia, por la excelsitud y por el empeño, sin olvidar el silencio fecundo y la preparación o el estudio previos. La traducción matemática del trabajo en valores materiales supone una mentalidad inmoral o una reducción materialista de la vida del trabajador". (A. Muñoz Alonso, ob. cit. 288). ► Trabajo. Fuero del Trabajo. Justicia Social. Revolución. "La tradición es peligrosa si nos recostamos sobre ella y nos
dormimos. Nuestra consigna ha de ser estar en pie sobre la tradición
de España, mejor incluso, la punta del pie tan solo, y luego, en esa
especie de equilibrio inestable, hacer cara con riesgo, emoción y coraje
a la tarea nacional de cada día. . . . "Dicho en términos distintos, España tiene entraña y estilo. Tiene un modo irreductible de ser que se aprecia en su lengua, en su raza, en su acervo cultural, en su música y sus costumbres, pero ese modo de ser, aún con toda la gama de realidades predichas que le caracterizan, no sería nada sin un estilo. Es el estilo el que enlaza a aquellos principios que Ortega llama "estáticos, fatales, rígidos, inertes" ("La rebelión de las masas, C. Austral, Espasa Calpe, Madrid, XIX edición, p. 96) con lo universal. En definitiva lo que hace a una Nación no es lo espontáneo sino lo histórico, no lo nativo sino lo universal, teniendo siempre en cuenta que José Antonio no nieva nunca, como elementos constitutivos de la patria, a la raza y el idioma. Los subordina suponiendo que, siendo espontáneos, si se los dejara librados a la buena de Dios se volverían incluso contra sí mismos"(Vicente Gonzalo Massot ob. cit. p. 63). . . . "Veamos ahora cómo nuestro concepto de la Patria, al proyectarse sobre el pasado, nos suministra el concepto de Tradición: España existe y persiste principalmente como Unidad de Destino; la España Imperial cumplió plenamente ese Destino, así que la España Imperial fue la España auténtica, la España que tiene una razón de su existencia y una justificación de su persistencia. Y en la historia de esa España Imperial tienen que acusarse las leyes hemos de seguir siendo fieles para conseguir y asegurar la autenticidad de la España de hoy de mañana. La Falange, pues, sostiene que, en aquella parte de la Historia de España que durante siglos gloriosísimos cumplió nuestro preeminente destino en los Universal, tenemos una original y fecunda Tradición, suministradora de directrices para lo presente y lo porvenir: "Empalmaremos con la España exacta, difícil y eterna que esconde la vena de la verdadera tradición española". Pero esta tradición normativa de valor Universal, si bien es la forma superior de la tradición, no debe hacernos olvidar la existencia de tendencias permanentes y de productos históricos (arte, lenguaje, etc.) ya logrados, que, por la doble razón de su valor y de ser expresión y huella de una misión histórica o de un modo de ser, debemos querer y defender. Negar estos valores equivaldría a una negación suicida de la Historia y a una falsificación, pues, como con razón se dijo en nuestra época fundacional, "no se es más que lo que se ha sido, o se es nada" . (Julián Pemartín op. cit. p. 17). ►
Cultura. Historia. Doctrina. Método de conducta parlamentaria, por la cual los elegidos transforman su colocación política para confluir en la mayoría o en la oposición. Fue Agustín Depretis (que gobernó Italia casi ininterrumpidamente Italia desde marzo 1876 a Julio de 1887) quien promovió tal práctica parlamentaria, que no se agoto con la muerte de su primer artífice, pero que emerge intermitentemente, bajo formas distintas, en la vida política y que hoy se considera deba ser suprimida. Al transfuguismo sea da en todas las fases en que la normal dialéctica respecto a la realidad o extraña a ella, así como, a falta de una nueva síntesis política y programática, se produce transfuguismo de hombres o de programas, mientras lo partidos quedan aparentemente inalterables, sea como ficción o como ticket electoral. Después de 1876, o sea después de la caída de la "Derecha histórica" - que había llevado a cabo la unidad de Italia y que duran5te su gobierno había realizado mas reformas de cuanto imaginara la izquierda - resulto claro que las tradicionales contraposiciones eran superadas y que los problemas italianos eran en gran parte respecto de ellas. No sabiendo "transformarse" los partidos históricos "se transformaron" algunos de sus hombres mas representativos, con lo que el transfuguismo abrió espacio y legitimación a nuevas formaciones políticas emergentes, que crecían a la nueva realidad del país. El transfuguismo fue y es un deterioro y disgregador elemento de la unidad política y de la estabilidad parlamentaria. . . . Fueron numerosos los falangistas que estimaron frustrada la esperada fase del salto a la fase revolucionaria propiamente dicha, una vez superadas las circunstancias creadas por la posguerra y la Segunda Guerra mundial, con sus consecuencias aislacionistas de España. La Falange había perdido aliento político y poético y las estructuras habían quedado anquilosadas por el exceso de la carga burocrática que se le confió por el Régimen. La retirada de Dionisio Ridruejo, tras su regreso de la División Azul, el salto a la militancia monárquica de José Maria Areilza, el abandono de Joaquín Ruiz Jiménez y tantos otros fueron los casos más clamorosos de este abandono. No fueron estos todos los casos ni los mas típicos, pues una parte de lo que se llamo la "Generación del Príncipe", que fue seleccionada por el Director del diario "Pueblo", Emilio Romero, se decantaron por una transición pacifica hacia la democracia, que se produjo bajo la dirección de Adolfo Martín Villa y Adolfo Suárez. También hubo núcleos que discurrieron hacia posiciones extremistas de izquierdas, como el Padre José Maria Llanos y su grupo premilitar y seuista. (Escuela de preparación del ingreso en las Academias Militares del Frente de Juventudes de Chamartin, Madrid, y Servicio Universitario del Trabajo S.U.T.) ► Estilo. Valores eternos. Doctrina. En años setenta, el equilibrio del poder era contrario a la continuidad del régimen español, basado políticamente en el Movimiento. En rigor, en esta década apenas si se producen reacciones en los grupos nacionalistas más significativos. Algunos miembros de las juventudes y universitarios se manifiestan decididamente partidarios a un cambio de rumbo, aceptando la apertura democrática como única solución de futuro. Bajo la inspiración de Torcuato Fernández Miranda se va a producir la transición política, a cargo de jóvenes falangistas entre los que figuran Rodolfo Martín Villa, Juan José Rosón, Fernando Suárez, Eduardo Navarro, etc. que se encuentran, con sorprendente perplejidad entre toda la clase política, afilándose a la capitanía de Adolfo Suárez, nombrado por el rey presidente del Gobierno. Otras figuras de la generación anterior preparaban otra salida al falangismo, como fueron José Solís Ruiz, Manuel Fraga Iribarne, Pío Cabanillas, etc. que tuvieron una decisiva intervención en la gestión de la fase liquidadora del Régimen. Quedaban fuera de esta operación destacadas figuras de la Falange como José Antonio Girón, Raimundo Fernández Cuesta, José Utrera Molina, Francisco Labadíe Otemin, Diego Salas Pombo, etc. y toda la constelación de figuras intermedias, intelectuales, escritores..., que sin renunciar a las esencias, quedaron aparcadas en las estructuras falangistas testimoniales que aun perduran o marginadas en lo que se conoce como el exilio interior. ►
Historia. Franco. Juan Carlos I. Forma de mando de tres personas, que se inicia en Roma y que la Falange adoptó al fusionarse con JONS y que confería a los miembros los mismos poderes, tratamiento y honores. El triunvirato, producto de la civitas romana, de la civilización, es puente que de la República condujo al Imperio, es decir, a un estadio de superioridad ética. La unidad divina es una trinidad. Es, pues, el triunvirato una fórmula mágica. Pero civilmente aún inestable. . .. .. .. .. "El triunvirato que aquí importa es el formado por José
Antonio, Ramiro Ledesma y Julio Ruiz de Alda, al fusionarse F.E. y J.O.N.S.
Fue el obligado equilibrio entre el ímpetu revolucionario jonsista y
el esperanzador clasicismo falangista, el nervio y la acción de Ramiro
y la serenidad constructiva de José Antonio. Más no sólo
era pronto para fórmulas de mando colegiado que tiene el futuro para
sí. La base ansiaba no una jefatura, quería un jefe. No pasó
mucho tiempo sin que José Antonio asumiera el papel de Octavio Augusto."
(David Jato, Prólogo a "Memoria de un triunviro" de Juan Arias
Andreu, E. S. Martín. Madrid, 1976, p. 14). Esta expresión, copiada de la revolución francesa, la adoptaron los comunistas en la defensa de Madrid, igual que el "No pasarán", que quedó en pura retórica como demostraron los hechos y el slogan "Ya hemos pasado". En un sentido humorístico, según García Serrano, esta frase la emplearon algunos falangistas para calificar a la Secretaria General del Movimiento, a partir de la Unificación. ►
Anecdotario. Guerra civil. |