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obregón, antonio
(1909, Madrid - 1985, Madrid). Estudió la carrera
de Medicina, que abandonó para dedicarse a la Literatura. Se licenció en
Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid, y ejerció el periodismo
y la crítica literaria, en La Gaceta Literaria y otras publicaciones,
especializándose sobre todo en la poesía y el teatro. Empresario cinematográfico
y poeta. En 1929 publicó un volumen de poesía titulado El campo, la ciudad, el
cielo y en sus comentarios señaló los cambios de orientación que se producían en
la creación literaria, defendiendo la superación de la vanguardia deshumanizada
mediante el compromiso social. Escribió el El Sol y en la Revista de Occidente.
Publicó dos novelas importantes: Efectos navales (1931) y Hermes en la vía
pública (1934), en las que campea una prosa realista. Eugenio Montes le dedicó
un ensayo en el que le definió como el mejor poeta en prosa. "A los obreros sindicalistas
hay que convencerles de que somos tan sindicalistas como ellos, pero creadores
de riqueza. No solamente reconocemos los Sindicatos, sino que de ellos haremos
una de las bases de nuestro sistema. Tenemos lo que a ellos les falta: un plan
de conjunto, armónico y creador. Defendemos como cosa fundamental la iniciativa
particular y la propiedad privada; pero para quitar la tiranía del dinero
abarataremos éste en sus rentas parasitarias y los Sindicatos intervendrán en
las plusvalías de las empresas. ► Justicia social, Revolución, Doctrina. En numerosas ocasiones, José Antonio denunció al Gobierno de la República, las amenazas revolucionarias de la izquierda. Una de estas denuncias fue presentada en el Parlamento al Ministro de Gobernación. Estaba impresa en el libro titulado "Octubre", en el que se incluían los acuerdos sobre la bolchevización que postulaban las Juventudes Socialistas. He aquí un texto esclarecedor: "Aquí tengo, señor ministro de
la Gobernación, una publicación no clandestina. Es un libro que se llama
"Octubre" y que he podido comprar pagando su precio. Al respaldo pone la
imprenta donde se imprime; a la vuelta de la primera página dice la editorial
que lo produce, y por si faltarse algo, no más que frente a la declaración
previa, se afirma que es un libro de acuerdos y de actitudes de la Juventud
socialista, y que con tono oficial lo publica su presidente, nuestro compañero
de Parlamento don Carlos Hernández Zancajo. En este libro, que no es una
publicación clandestina, en la página 160 se estampan las conclusiones de la
Federación de Juventudes socialistas. Quisiera que el señor presidente me
permitiese leer tres o cuatro renglones, no más de una docena de renglones en
todo caso. ► Revolución, Largo Caballero, Partido Socialista. A imitación de la revolución bolchevique en Rusia, llamado así en relación con la revolución de Asturias de 1934, que causó miles de victimas y que constituyó el inicio de la guerra civil española, entre republicanos y nacionales. La participación en la defensa de Oviedo de un grupo de jóvenes falangistas fue la primera intervención de la Falange en una contienda armada. "A los dos días, diez mil mineros caían sobre Oviedo como las hordas bárbaras sobre Roma. Los hombres civiles, sin armas - sabido es el esmero con que los gobernadores civiles han privado de sus armas a las personas decentes - encerrados y a merced de los asaltantes, no han podido cooperar a la acción de las escasas fuerzas del señor Blanco, el gobernador que no se enteró nunca de nada. Exceptuemos a un pequeño grupo de falangistas, catorce muchachos, que lograron fusiles y municiones, hicieron un fortín en una de las casas de la calle Uría, la llamada "casa blanca", y allí han estado quince días, asediados por la más furiosa furia de los revolucionarios, defendiéndose a lo tigre y sin rendirse. Al entrar López Ochoa y Yagüe en Oviedo, catorce falangistas, heridos y destrozados se presentaron con su armamento ante el Ejército y dieron un grito viril:"¡Arriba España! ¡España Una, Grande y Libre!" (Tomás Borrás, artículo en "ABC", de Madrid, octubre, 1934) ► Asturias, Revolución, Guerra civil. (1931) Periodista del diario "Pueblo" y otras publicaciones españolas. Famoso por sus entrevistas más comprometidas, como ésta que relata en esta confesión sobre su descubrimiento y admiración por la figura de José Antonio. "Fidel Castro me enseñó a admirarle.- ¿Sabéis quién me enseñó a admirar a José Antonio?, pues un señor que se llama Fidel Castro. Sí, Fidel Castro me enseñó a admirar a José Antonio. Yo sabía cuales eran sus gustos y sus preferencias y en uno de mis viajes le llevé dos libros que le habían quitado en una de sus múltiples detenciones: las obras completas de García Lorca y las de José Antonio Primo de Rivera. Hablamos mucho de esa doctrina, despertó mi interés y mi admiración" (Aguinaga y G. Navarro op. cit. p. 349) (1947) Periodista. Sobre José Antonio escribió en Arriba el célebre artículo Derechos de autor, el 14 de marzo de 1970. "No se ha hecho un mejor diagnóstico de España.- Quienes airean la muerte de la Falange, que vengan a decirnos lo que se ha inventado después de su entierro. Quienes aseguran que ha desaparecido, que se enteren de lo que se dijo el pasado domingo en una reunión en Vallecas, donde hasta la Guardia Civil aplaudió. Cuando todavía en los periódicos se hablaba del Partido y se titulaba con la palabra camarada y se celebraban concentraciones masivas, se abrían las puertas de las Naciones Unidas, nos incorporábamos a la OCDE y había gallardía suficiente como para hacer romper un cerco internacional. No hablo con nostalgia por la sencilla razón de que han sido tiempos que no he conocido. Pero de la misma forma que, desde Montesquieu, no se encontró una mejor división de poderes, desde José Antonio no se ha hecho un mejor diagnostico de España. Quizá su pensamiento haya quedado inmaduro, pero tuvo la suficiente potencia como para hacerlo sobrevivir. Mientras tanto, ¿a qué asistimos? ¿Con qué ha sido llenado el hueco que podría haber dejado el ideario falangista? Los pensamientos de José Antonio son los que dirigen las grandes corrientes de pensamiento de la actualidad. En la gestión pública, ¿qué tiene de nuevo la reforma agraria, las nacionalizaciones todas, la justicia social, la reforma de la empresa, la participación? ¿Y qué se ha hecho con la doctrina? - Se ha nacionalizado, dicen algunos. -"No es patrimonio de un grupo", añaden otros. Yo sólo quiero hacer a la luz de lo que me ha inspirado la carta abierta de Ballarín, una petición de estricta justicia: respetar los derechos de autor. No creo que sea demasiado". ("Derechos de autor", en "Arriba" (diario), Madrid, 14 de marzo de 1970) ► José Antonio. España. "A mediados de 1934, incluso antes de convertirse en jefe único de la Falange, la actitud política de José Antonio es criticada vivamente por varios de sus colaboradores. Unos, conservadores, le reprochan su constante proletarización, otros estiman que se ha convertido en prisionero de sus prejuicios de clases, de su condición de Grande de España. Las dos tendencias van a manifestarse de forma violenta" (A. Imatz, ob. cit. p. 123) . . .
► Violencia. Crítica. Parlamento.
► Caídos, Estilo, Doctrina. "Puesto que era mas culto que la mayoría de los políticos, preparaba cuidadosamente sus "pocos frecuentes intervenciones en las Cortes", y esto las convertía en grandielocuentes o pedantes. Gil Robles, un orador parlamentario mucho mejor, observó que José Antonio fue un orador mucho más académico que parlamentario. Ramón Serrano Suñer, tan hábil orador y polemista como Gil Robles, afirmó más tarde que las intervenciones en las Cortes de su gran amigo José Antonio, le resultaban tildadas, demasiado académicas y con poco vigor, y que a veces creaban una impresión penosa". (Stanley G. Payne, ob. cit. p. 207) José Antonio rindió un homenaje en el Parlamento a Marcelino Oreja Elósegui, ilustre dirigente del Tradicionalismo Español, con una sentidas palabras que expresaban admiración, afecto y sintonía con su ejemplaridad y significación política. "Que se una al dolor de la Cámara el doble homenaje de las palabras que he de decir, que serán muy pocas, y el homenaje profundo respetuoso, del silencio a que volveré en seguida. El silencio es quizá el mejor tributo que podemos pagar a aquellas vidas ejemplares como la de nuestro compañero Oreja Elósegui. Hay por lo menos, dos facetas en que nos brinda inagotables enseñanzas. Fue Marcelino Oreja, de una parte, el hombre de la tarea callada de todos los días: fue, de otra parte, el hombre que durante la tarea albergaba en su corazón un ideal de los más hondos, de los más completos y de los más difíciles. Aquella existencia silenciosa fue sólo una tarea inacabable en un taller pulcro y ordenado, iluminado apenas por una lucecita perenne, que era la luz de su ideal. ¡Bienaventuradas esas vidas que nos sirven de ejemplo hasta que llega el instante en que la Suprema Providencia dispone que lo que era apenas resplandor se convierta en luz inefable de gloria, y lo que era tarea de todos los días se convierta en inacabable descanso!" (Aplausos) (O.C. pag. 337) ► Tradicionalismo. País Vasco. A mediados de 1937 se crea en
España la Organización Juvenil (O.J. de F.E.T. y de las J.O.N.S.), como
movimiento de juventudes con carácter oficial y, a semejanza de las demás
organizaciones militantes, con carácter único para todo el territorio nacional y
con capacidad para impartir las enseñanzas propias del Movimiento.
Históricamente sucedía a la movilización juvenil que se iba produciendo en la
zona nacional durante la guerra y que se conocieron sucesivamente en su inicio
como organización Balilla - a imitación de la homónima italiana - y después como
Legión Nacional de Flechas. ► Academias, Frente de Juventudes, Juventud, organización sindical española La Organización Sindical
Española tiene su origen en la Ley de Unidad Sindical de 6 de diciembre de 1940
y sus características esenciales fueron: 1) la Integración de los españoles en
cuanto colaboran en la producción; 2) La autonomía funcional y administrativa, y
3) la defensa y representación, exclusiva y genérica, de los intereses
profesionales, económicos y sociales de todos los elementos que colaboran en la
producción.
La estructura de la O.S.E.: Órganos de Gobierno: 1) El Ministro de Relaciones Sindicales; 2) El Comité Ejecutivo Sindical; 3) El Secretario General de la O.S.E.; 4) El Secretario General Adjunto; 5) Los Directores Centrales de los Secretariados especializados (Asuntos Sociales, Asuntos Económicos, Asuntos Asistencia y Promoción y Administración y Finanzas.) Órganos Representativos: El Congreso Sindical, el Consejo Nacional de Trabajadores y Técnicos y el Consejo Nacional de Empresarios. Órganos Administrativos: El Secretario General, Los Secretariados especializados, Las Obras Sindicales, Los Servicios Nacionales y los Departamentos. Órganos Especiales: El Consejo Económico-Social Sindical, El Instituto de Estudios Sindicales, el Tribunal Sindical de Amparo y el Jurado Sindical de Cuentas. . . .
. . . "A título de ejemplo cito los
números 1210 del aludido Informe del Grupo de Estudio de la O.I.T. (Organización
Internacional del Trabajo": "En las últimas elecciones sindicales celebradas (en
España) participó un 83'3 por 100 del censo electoral, habiéndose elegido
206.296 enlaces sindicales, 25.633 vocales jurados de empresa; 160.005 vocales
trabajadores en los sindicatos locales; 61.801 vocales provincias y 3.243
vocales nacionales. . . . "Entre los diversos intentos de inspiración nacionalsindicalista que fracasan, conviene citar la experiencia del delegado nacional de la Organización Sindical, Gerardo Salvador Merino. Nombrado el 9 de septiembre de 1939, este veterano falangista se preocupa con afán de satisfacer al máximo las reivindicaciones de los trabajadores y hacer de los sindicatos uno de los pilares del nuevo Estado. Su voluntad de reanimar el entusiasmo de los trabajadores y satisfacer sus demandas procediendo a amplias reformas de estructuras le suponen cada vez más adversario es inmediata. Serrano Suñer, para desembarazarse de él, le propone un ascenso y le ofrece el Ministerio de Trabajo. Consciente de que un cargo semejante le alejaría del contacto con la clase trabajadora, responde que sólo acepta abandonar la Delegación de la Organización Sindical para ocupar la Secretaria General del Partido. La remodelación ministerial del 20 de mayo de 1941 no le afecta, pero sus adversarios no tardan en provocar su caída. En julio de 1941, al regreso de su luna de miel, le comunican que ha sido destituido y acusado de haber pertenecido a la masonería. Con el exilio de Salvador Merino a Baleares fracasa el último intento original de reforzar la acción de los sindicatos en el nuevo Estado" (Arnaud Imatz ob cit.p. 342). ► Nacionalsindicalismo, Sindicalismo, Estado. (Santurce, Vizcaya,1905- Madrid, 1985) Ex MInistro de Justicia. Ingeniero. Hizo la guerra al frente de una compañía de requetés, como capitán. Consejero Nacional y Procurador en Cortes. Sobre José Antonio escribió la Carta a las juventudes de España, en Arriba en 1966: "Un renovador.- Era un renovador, pero, a la vez, respetaba la pasado y claramente dijo en algunos de sus discursos que lo que había que saber era interpretar lo que, en el momento crítico que se estaba viviendo, hubieran hecho aquellos antepasados a quienes se rendía culto. Quedan en mi memoria diversos actos a los que asistí. En ellos escuché sus palabras públicas. Quizá las que más me impresionaron fuesen aquellas pronunciadas en un cementerio madrileño, al que asistimos una representación del Tradicionalismo, al exaltar la figura de Matías Montero, al que acabamos de enterrar. En cuanto a las conversaciones que con él mantuve, me acuerdo de la última, cuando con varios correligionarios míos acudí a la Cárcel Modelo en la primavera del 36. Tratábamos de coordinar nuestros esfuerzos para formar un frente nacional de juventudes contra el Frente Popular, como cauce normal para evitar que lograran su objetivo final los que trataban de desintegrarnos. Fue entonces cuando José Antonio, con gran visión, nos dijo: "Tenemos campos de proselitismo distintos: continuemos en nuestras particulares tareas, comunicando a las gentes, a las que podemos llegar, nuestra manera de ser y también nuestra decisión. Y en el momento de actuar, nos encontraremos unidos ante el mismo objetivo: la salvación de la Patria y el sacrificio y el heroísmo que tendremos que prestar para lograrlo". ("Carta a las juventudes de España", en "Arriba" (diario), Madrid, 20 de noviembre de 1966). (1881-1954)
Filósofo y académico. Nació en Barcelona, estudio Derecho hasta graduarse con
los doctorados en Filosofía y Derecho, amplió estudios en París (La Sorbona),
Bruselas, Heildelberg y Munich. Su primera obra fue "La muerte de Isidro Nonell"
en 1905, año en que comenzó a publicar los "Glosarios" en la "Veu de Catalunya"
y bajo el seudónimo de Xenius. Dedicado a la critica de arte, trata a Picasso y
Gargallo y en 1911 publica "La bien plantada", sobre las nuevas ideas respecto
al arte moderno. Fue Director de Instrucción Pública de la Mancomunidad Catalana
y secretario del Instituto de Estudios Catalanes. En 1922 es elegido académico
de la Lengua y colabora en "ABC y "El Debate" En 1924 publica "Mi salón de
Otoño". Tras el Alzamiento, regresa a España y se afilia a Falange Española.
Nombrado Director de Bellas Artes pasa a colaborar en la prensa falangista y a
ser uno de los emblemas de la intelectualidad falangista del momento. Participa
en la "Corona de sonetos en honor de José Antonio" y en la "Ofrenda a Arrese..."
en 1945. . . . "La influencia dorsiana en los
falangistas de la posguerra fue muy importante. Citemos, a modo de ejemplo, las
notas que aparecen en los escritores de la llamada "novela del combatiente",
entre los que destacan Salvador García de Pruneda y Rafael García Serrano; si
tomamos como muestra a este último y a su "Eugenio. La proclamación de la
Primavera", notaremos enseguida estas características (el nombre propio del
protagonista, "el Bien Engendrado",a la fábula de Hero y Leandro, la renuncia de
Rafael a los "versos románticos", la idea del mar como proyección, etc.) "Un testamento ejemplar.- Cuando se pensaba, no hace tantos años, en la unificación oficial de los textos destinados a la primera enseñanza, yo, que andaba en ello, tuve propósito de que el de antología de la prosa hispana se abriese - fiel a aquel concepto imperial que asume épocas, naciones y hasta lenguajes distintos con algún fragmento de Séneca y se terminaría - puesto que parecía aconsejable el excluir a los autores vivos, con el Testamento de José Antonio. La calidad literaria de esta página le atribuía ya, en derecho, el valor propio de lo ejemplar. Pero, todavía, al precio venía a unirse la significación; a la clásica excelencia, la gravedad canónica. Una ley aparecía promulgada en el Testamento; hasta cierto punto, compensadora de la de Séneca y digna de entrar en ella, con título igual al del senequismo, en la complejidad esencial de la tradición patria. Si, en ésta se ha subrayado tantas veces la nota del heroísmo estoico, que supera el interés por la vida y la destruye, otra nota conviene, por fin, vindicar: la del heroísmo, que llamaríamos latino de buena gana; el cual, bien habido con la vida, sabe, sin embargo, coronarla, y la ennoblece. El amor de José Antonio por la hermosura del mundo estalla en cada una de las frases del Testamento. En aquel tono arquetípico de dignidad sin énfasis, en aquel estilo, manteniéndose, no obstante, togado, renuncia a cualquier afectación ornamental. En aquella nobleza clásica que evoca, más aún que los discursos de los oradores antiguos, la de aquellos otros que los oradores ponen en la boca de los héroes. La lucidez, la templanza, lo sofrosine, lo que llamaríamos inhibición ética y jurídica de cada cadencia de lo periodo y de cada aposentamiento de vírgula, muestran la aristocracia de un espíritu, sin perjuicio - quizá, a favor - de cierto relente de especificación profesional... Aquí hay "un hombre". Pero también, muy característicamente, "un letrado". Al devoto de la Obra-Bien-Hecha, de la estética de la perfección y de la moral en los oficios, esto ha de entusiasmarle. De cara a la muerte, José Antonio testimoniaba, a la vez que su adhesión a la vida, de la gentileza elegante de esta su vocación. Su anhelo no era un apetito. Su fortaleza no era una adustez. Moría mas bien, en cierto sentido, con el desdoble irónico de Sócrates que con la entereza fanática de un Séneca... Y esta es la ley del Testamento." ( "La ley del Testamento", en "Arriba" (diario),Madrid, 19 de noviembre de 1944) SONETO A JOSÉ ANTONIO He aquí a Jacob, en soledades
ásperas, Este, así, mozo frágil y este
dolmen, Amor, amor, cruenta antropofagia A la aurora, ya que el Ángel
derribado (De "La Corona de sonetos a José Antonio" Fuerza Nueva Editorial. Granada, 1975) (1909 - 1994) Arquitecto, nacido en Barcelona, hijo del filósofo Eugenio D'Ors. Fue autor del logotipo de FE, participó en el asalto a la FUE de Medicina por el SEU en respuesta al atentado contra Baselga, dirigente falangista. Participó en la constitución de los Círculos José Antonio. Diseñó la "Ciudad Azul" como ideal urbanístico de la Falange. Es autor de "Arquitectura y Humanismo" (Lábor, Madrid, 1967). Falleció en Madrid. (1883-1955) Filósofo y ensayista. Pensador
español alcanzó un prestigio reconocido en todo el mundo. Influyó positivamente
en la formación de la juventud española y especialmente sobre el grupo fundador
de la Falange, en sus análisis sobre la realidad de la España de su tiempo. Sus
obras fueron traducidas a todos los idiomas cultos, especialmente reconocido en
Alemania. Catedrático de Metafísica de la Universidad de Madrid, viajó como
conferenciante por todo el mundo. Hijo de Ortega Munilla, periodista que dirigió
el diario "El Sol", su obra se recoge en la "Revista de Occidente", de la que
fue fundador y director. Fue diputado de la República pero se separó de ella al
advertir sus desviaciones. Sus obras mas famosas son "España invertebrada", que
ejerció gran influencia en la generación del 27; "La rebelión de las masas" "La
deshumanización del arte", etc. . . . Vio en la política que se abría
con la República la oportunidad de vertebrar a España, terminando con los
"compartimentos estancos" y prolongando las terminales de una tradición que aún
mantenía las esencias nacionales. El asesinato de Ramiro Ledesma Ramos encendió
su rabia y proclamó aquellas terribles palabras contra los sicarios de la
Republica falsificada: "No habéis matado a un hombre, habéis matado una
inteligencia", en las que se denunciaba la barbarie desatada en la España roja.
"En una interpretación superficial, inspirada por una lectura precipitada de José Antonio, podría creerse que lo que le interesa es solicitar el refuerzo de algunas ideas políticas de Ortega. No es esto, José Antonio comienza por admirar en Ortega la clarividencia crítica, la limpieza moral de sus actitudes, la severidad en sí mismo, su espíritu egregio, su misión de vertebrar a España, la transparencia de sus palabras, su capacidad modeladora de hombres, su escozor entrañable escondida de la sobriedad castellana de sus gestos, la profunda precisión de instalar nuevas bases para la Nación y el trabajo, su generosidad intelectual, su conocimiento de los intelectuales, si rigor y dureza para denunciar a latigazos a los pseudo-intelectuales, su contrato espiritual consigo mismo para ofrecer a España un proyecto de decisión" (A. Muñoz Alonso, ob. cit. p. 36-38). ►Doctrina, Cultura, Intelectuales. (1926) Ensayista y escritor, dejo su
opinión sobre José Antonio en este párrafo: (1938) Ex - vicesecretario General del Movimiento. Abogado. Procedente de las Juventudes Carlistas, sobre José Antonio señaló: "Talante liberal.- No irrumpió en la vida pública española, cuando nuestro país apuraba hasta las heces del cáliz de una profunda crisis de la conciencia nacional, para hacer de la política una profesión ni para defender ningún orden antiguo. Por el contrario, es un privilegiado que se desclasa; un aristócrata que se abraza al pueblo; un hombre que, por amor y generosidad, abandona la blanca pechera del "smoking" para enfundarse la camisa azul y obrera. Es un intelectual. Así lo demuestran su ironía, su pudor, sus vacilaciones vocacionales, su permanente antidogmatismo. José Antonio apunta, sugiere, esboza, intuye, pero jamás pretende lanzar unos conceptos inalterables ni construir un sistema cerrado de ideas. Su talante, pese a la hiedra que ha querido cubrirle en treinta años de trepamiento, es un talante liberal. Nunca se declara anti-nada; huye de las puras apariencias, y se le escaman las verdades políticas elevadas a dogmas absolutos. Más que negar, prefiere afirmar. La moral que emana tanto de sus escritos como de su comportamiento es una moral positiva, afirman y afincada en el amor. Siente por el adversario un respeto infinito. Si José Antonio viviera, se ha dicho, amaría en política "el verso libre de las formas representativas y eficaces..." Perseguía "el rastro de la Patria, fugitivo en el aire, sin sales ni aventura" (Dionisio Ridruejo ) y terminó muriendo a manos del pueblo por el que había luchado. Es, nos dirá Gabriel Sommet, el triste destino de todos los héroes" ("Una muerte treinta veces repetida", en "Arriba" (diario), Madrid, 20 de noviembre de 1966). ► Sacrificio. Poesía. Patria. otero
novas, josé manuel Abogado del Estado. Ministro de la Presidencia (1977-1980) "Hegeliano de derechas.- Se ha escrito mucho
sobre si José Antonio Primo de Rivera era o no hegeliano y fascista. La verdad
es que la personalidad de José Antonio era culturalmente rica y compleja y en él
se pueden encontrar posiciones contrarias. Pero una de ellas era sin duda la
hegeliana de derechas" ("Nuestra democracia puede morir". Plaza Janés, 1987. pp.
213- 214). |