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ibáñez martín, josé (1896-1969) Ministro de Educación, Catedrático, Consejero Nacional del Movimiento, contribuyó en la extensión del ideario falangista entre la comunidad educativa, tanto durante el ejercicio de su responsabilidad como Delegado Nacional de Educación de la Secretaria General, como durante su permanencia al frente del Ministerio de Educación. Durante su gestión, dispuso: "La muerte de José Antonio ha de estar presente en la memoria de la juventud española, como ejemplo de serenidad y de espíritu cristiano en el momento de cumplir con el último servicio. Este es el auténtico modo de ser falangista. En la fecha conmemorativa cumple a los educadores infundir en la juventud los sentimientos contenidos en la suprema lección de José Antonio" (B.O.E. 18 de Noviembre de 1943) ► Derecha. Educación. (1895 - 1989) Dirigente comunista, destacada por su violencia en el ejercicio de su representación parlamentaria, desde donde profirió amenazas de muerte contra dirigentes adversarios y, a lo largo de toda su carrera, desde sus proclamas desde la radio comunista. Presidió, como diputada de más edad, la apertura de las Cortes constituyentes durante la transición política. Sobre José Antonio, se recuerdan estas palabras: "Después de la subida de Hitler al poder, en 1933, el peligro del fascismo era en España una amenaza real e inmediata. Abiertamente comenzaron a actuar organizaciones fascistas, las cuales, según afirmaciones de su jefe e inspirador José Antonio Primo de Rivera "no comprendían más dialéctica que la de las pistolas". Y pronto las calles de las ciudades españolas comenzaron a ser testigos de crímenes fascistas, prólogo y comenzó de lo que España iba a conoce en un futuro próximo. Ante la bravuconería y desgarro del señoritismo fascista y fascistante, el Partido Comunista llamó a la juventud a formar las milicias antifascistas como organizaciones de autodefensa de la democracia y de las masas trabajadoras" ( Aguinaga y G. Navarro, op. cit.p.246) ► Partido comunista. Violencia.
Inicialmente, el término designaba una nueva ciencia: el estudio de las ideas.
Quería ser un instrumento de conocimiento positivo, con el fin de encontrar la
exacta y científica "idea" para construir el mundo. . . . "Una de las consecuencias de la nueva situación política es la llegada en masa a nuestras filas de personas procedentes de otros partidos, señaladamente de los de derecha. Este incremento, por una parte apetecible, nos pone en peligro de deformación si permitimos que los nuevos núcleos formados en doctrina y estilo bien diferentes a los nuestros, aneguen nuestros cuadros. Todos los jefes territoriales, provinciales, provinciales y de las JONS cuidarán, ahora más que nunca, de mantener la línea ideológica y política del Movimiento, en forma de impedir a todo trance su confusión con los grupos de derecha". (O.C. pag. 892) ► Doctrina, Nacionalsindicalismo, Pensamiento. "...el 13 de diciembre se acepta que los estudiantes católicos, independiente de la pertenencia a la asociación universitaria (S.E.U.), podían seguir perteneciendo a sus asociaciones católicas, y se llegó al acuerdo de que, en todas las organizaciones del Movimiento, de cualquier tipo, se daría una formación moral y religiosa católica, de la que se encargarían además sacerdotes responsables ante la jerarquía católica. Entre estos sacerdotes aparecen nombres de personas que llegarían a cobrar gran importancia en la vida política española, como Fray Justo Pérez de Urbel, el P. José Maria Llanos S.J. y Vicente Enrique y Tarancón." (Luis Suárez, "Franco", p. 134-135) . . . "... los Reyes Católicos admitieron, desde el primer momento, que la obediencia fiel a la Iglesia en su doctrina y en su pastoral, no a las disposiciones que como príncipe soberano temporal pudiera adoptar el Papa, ni tampoco a las intemperancias de ciertos clérigos, tenía que ser la plataforma sobre la que asentarse la Monarquía. Esta identificación entre sociedad civil y comunidad religiosa, que más tarde buscaría el protestantismo, debe definirse con una frase de sentido inverso a la de Lutero: cuius religio, eius regio"; la religión de la comunidad política, de la que sólo pueden formar parte los bautizados, dictaba la norma institucional". (Luis Suárez, "Los Reyes Católicos", Ed. Ariel, Madrid, 2005. p. 111) . . . "En las postrimerías del siglo XV la actitud religiosa, como entre nosotros la que se considera laica, penetraba en las venas de la sociedad de tal manera que era imposible librarse de las referencias éticas en cualquier forma de decisión" (...) "Explicaría la propia reina Isabel en su testamento que las metas de su reinado eran procurar vivir como buenos cristianos y extender la fe..." (Ibidem, p. 112) ► Religión, Norma Programática, Iglesia. "No habrá nación mientras la mayor parte del pueblo viva encharcada en la miseria y en la ignorancia" (O.C. p. 582) . . . ¿Cómo se puede sostener hoy, con una mente mediana honestidad intelectual, la valía, la cultura o la formación de un hombre que para empezar hablaba de lo que desconocía totalmente, como el marxismo y Marx? José Antonio Primo de Rivera añadía a una supina ignorancia de los temas que trataba, la asimilación panfletaria de los comentarios más reaccionarios de los enemigos del marxismo, del socialismo y de la clase obrera, identificándose con la oligarquía más cerrada. De socialismo, de marxismo y de revolución social, José Antonio Primo de Rivera tocada, como de casi todo (sic), rigurosamente de oído" (Raúl Martín, ob. cit. Pag. 150) ► Educación. Demagogia. Norma Programática. "Por de pronto, no hay igualdad entre el partido dominante, que legisla a su gusto, y el resto de los ciudadanos que lo soportan. Más todavía: produce el Estado liberal una desigualdad más profunda: la económica. Puestos, teóricamente, el obrero y el capitalista en la misma situación de libertad para contratar el trabajo, el obrero acaba por ser esclavizado por el capitalista. Claro que éste no obliga a aquél a aceptar por la fuerza unas condiciones de trabajo, pero le sitia por hambre, le brinda unas ofertas que en teoría el obrero es libre de rechazar, pero si las rechaza no come, y al cabo tiene que aceptarlas. Así trajo el liberalismo la acumulación de capitales y la proletarización de masas enormes. Para defensa de los oprimidos por la tiranía económica de los poderosos hubo de ponerse en movimiento algo tan antiliberal como es el socialismo". (O.C. pag. 39) . . . "Lenín anunciaba - lo anunció en un libro que se publicó muy pocos años antes de triunfar la revolución rusa - , que al final vendría una sociedad sin Estado y sin clases. Esta última etapa tenía todas las características del anarquismo de Bakunin y de Kropotkin, pero para llegar a esta última etapa había que pasar por otra durísima, marxista, de dictadura del proletariado. Y Lenín, con extraordinaria cinismo irónico, decía: "Esta etapa no será libre ni justa. El Estado tiene la misión de oprimir; todos los Estados oprimen; el Estado de la clase trabajadora también sabrá ser opresor; lo que pasa es que oprimirá a la clase recién expropiada, oprimirá a la clase que hasta ahora la oprimía a ella. El Estado no será ni libre ni justo. Y además, el paso a la última etapa, a esa etapa venturosa del anarquismo comunista, no sabemos cuándo llegará". Esta es la hora en que no ha llegado todavía; probablemente no llegará nunca."(O.C. pag 503) ► Comunismo. Utopía. Educación. Destacado escritor soviético, ucraniano, nacido en Kiev en 1891 y falleció en Moscú en 1967. Autor de novelas y relatos algunos extranjeros, sobre la Europa de posguerra, la España republicana y la guerra civil, entre ellas "No pasarán", "Guadalajara, una derrota del fascismo",... Así como "La caída de París", "La revolución de los iguales", etc. Fue Premio Stalin, miembro del parlamento y uno de los mas destacados corresponsales de la prensa rusa. De él, Hugh Thomas dice, en su "Historia de la guerra civil", Ed. Grijalbo, p. 893: "Entretanto, Litivinov declaraba que Rusia se sentía encantado de retirarse de España sobre la base de "España para los españoles", Ilya Ehremburg, en un artículo publicado en "Pravda", diario del partido comunista de la URSS, tendía "una mano conciliadora" a la Falange de la Vieja Guardia, a cuyos miembros calificabas, de forma sorprendente, de "patriotas españoles". ► Guerra civil. Prensa. Propaganda. (1948) Politólogo francés, autor de la importante obra sobre José Antonio publicada recientemente en Francia y traducida y editada por "Plataforma 2003", en España, que condensa en estas líneas su pensamiento sobre José Antonio: "Síntesis fundada sobre los principios del cristianismo.- Para que la síntesis falangista joseantoniana emparente con el fascismo italiano o con el nacionalsocialismo alemán, hubiera sido necesario que sacase del cuadro conceptual bien de la tesis hegeliana del Estado, bien del vitalismo, el materialismo biológico o el social-darwinismo. Hubiera sido preciso que no estuviera fundada sobre los principios filosóficos del cristianismo, que hacen de la persona un valor supremo." ("La Phalange Espagnole et le Fascismo. Clefs pour comprendre cinquante ans d'historiographie", en "Nouvelle Ecole", nº 45, París, febrero de 1989, pp. 88 ss.) . . .
"Se
puede discutir sobre el carácter reformista o revolucionario de ese programa
(falangista), pero no se podrá afirmar que fue reaccionario. Tal fue la opinión
de la derecha conservadora y liberal: su Prensa no se privó de calificar a José
Antonio de "nacional-bolchevique", a la vez que le reprochaban confundir
"franciscanismo" y "fascismo". En las Cortes, cuando la mayoría de derecha
decidió levantar la inmunidad parlamentaria del jefe de la Falange para librarse
de un adversario fastidioso, José Antonio debió su salvación a la ayuda del
conjunto de la izquierda y de un puñado de diputados de la derecha. En febrero
de 1936, en víspera de las elecciones, la Falange tuvo cuidado en desmarcarse
del "Bloque nacional" - coalición antirrevolucionaria que se oponía a los
partidos de izquierda. En definitiva, globalmente, la derecha solo sintió
simpatía por José Antonio después de la victoria del Frente Popular". "Arquetipo para la juventud.- Es un hecho innegable que la mayoría de los estudios realizados sobre este personaje encuentra su origen en la seducción de toda la juventud tanto durante su vida como después de su muerte. La juventud siente respeto y admiración hacia los hombres que saben vivir en concordancia con sus ideas. La juventud sabe que es cosa fácil pensar, muy difícil actuar y que no hay cosa más difícil en este mundo que la acción de conformidad con el pensamiento. Desde este punto de vista, la biografía de José Antonio Primo de Rivera, independientemente de las ideas que profesa, es de las más signas de interés. Renunciar a una brillante posición, dejar de lado una cómoda situación de intelectual situado a la defensiva y en la crítica, desinteresarse de la participación en cualquier partido político conocido, que le hubiera proporcionado las mayores satisfacciones personales y profesionales, APRA lanzarse a cuerpo limpio a la aventura idealista y regeneradora, a riesgo de la cárcel y de la muerte son los actos de una vida, tan corta como intensa. No obstante, si el personaje es., por decirlo así, desconocido en el extranjero, es sorprendente comprobar que sigue siendo el gran desconocido en España" (José Antonio, la Phalange Espagnole et le national-syndicalisme", Godefroy de Bouillon, París, 2000) ► Intelectuales. José Antonio. Nacionalsindicalismo.
"Tenemos voluntad de Imperio. Afirmamos que la plenitud histórica de España es
el Imperio. Reclamamos para España un puesto preeminente en Europa. No
soportamos ni el aislamiento internacional ni la mediatización extranjera. . . . "Y sobre esta tierra absoluta, el cielo absoluto. El cielo tan azul, tan sin celajes, tan sin reflejos, verdosos de frondas terrenas, que se dijera que es casi blanco de puro azul. Y así Castilla, con la tierra absoluta y el cielo absoluto mirándose, no ha sabido nunca ser una comarca; ha tenido que aspirar, siempre, a ser Imperio. Castilla no ha podido entender lo local nunca; Castilla sólo ha podido entender lo universal, y por eso Castilla se niega a sí misma, no se fija en dónde concluye, tal vez porque no concluye, ni a lo ancho ni a lo alto. Así Castilla, esa tierra esmaltada de nombres maravillosos - Tordesillas, Medina del Campo, Madrigal de las Altas Torres - , esta tierra de Chancillería, de ferias y castillos, es decir, de Justicia, Milicia y Comercio, nos hace entender como fue aquella España que no tenemos ya, y nos aprieta el corazón con la nostalgia de su ausencia" (O.C. pag. 189)
"Hay
una gran confusión de ideas en lo que se relaciona con el Imperio. Imperio no es
únicamente sinónimo de grandes acorazados, territorios, islas, etc.; el Imperio
es, ante todo, una actitud del alma colectiva. Antes que extensión es calidad.
El Imperio no se reduce a la nación o al Estado. Puede haber Imperio en la
familia, en la Falange, por el sistema de mando. Imperemos dentro de la Falange;
imperando en ella imperaremos sobre los demás partidos. Imperando sobre los
demás partidos imperaremos en España. . . . "Siendo una unidad distinta y superior a sus partes, y reivindicando fines para sí que cumplir, España ha de tener una voluntad de imperio, Cuando José Antonio habló del imperio, no pocos creyeron que estaba reclamando territorios africanos allende sus fronteras. Otros, menos honestos, se adueñaron de la frase en la cual José Antonio decía que España, la de los trágicos destinos, tenía la vocación de águila imperial y no de cotorra amaestrada de parlamento, para catapultar sobre la Falange la acusación de imperialista y aun de fascista. En fin, que el término no fue entendido mímicamente - como lo quería José Antonio y Rafael Sánchez Mazas -, sino en forma literal y, así y todo, acomodado a los designios propagandísticos de la izquierda. Para Sánchez Mazas y José Antonio la voluntad del imperio era casi biológica. La disyuntiva radicaba en imperar o languidecer, en ejercer su papel en el mundo o dejarse morir, históricamente hablando"(...) "El imperio se le aparecía como la patria del porvenir opuesta necesariamente a la república cantonal, separatista y laica en que se había convertido España. José Antonio, introduciendo la dialéctica de la Nación real, no hace más que dar forma a su aspiración de reunificar dos destinos escindidos desde Felipe III: el de la España oficial con su Estado, y el de la España real, de cuya parte estaban la tradición y la historia" (Vicente Gonzalo Massot "ob. cita.64) . . . "Por eso soy de los que creen que la justificación de España está en una cosa distinta: que España no se justifica por tener una lengua, ni por una raza, ni por ser un acervo de costumbres, sino que España se justifica por una vocación imperial para unir lenguas, para unir razas, para unir pueblos y para unir costumbres en un destino universal; que España es mucho más que una raza y es mucho más que una lengua, porque es algo que se expresa de un modo del que estoy cada vez más satisfecho, porque es una unidad de destino en lo universal." (O.C. pag. 384) . . . " Estad seguros de que este ímpetu triunfará al cabo. Entonces veremos cuántos alegan que nos acompañaron desde el principio., Veremos cuántos se apresuran a ponerse camisas azules. Pero las primeras, las de las horas difíciles, no se confundirán con estas camisas retrasadas. Aquellas tendrán olor a pólvora y rozadura de plomo; pero tendrán también la virtud de que les broten de los hombros alas de imperio" (a.C. Pág. 551) . . . "La nostalgia del imperio era un rasgo común a todos los grupos derechistas en la década de los treinta, pero mucho más acusadamente en la Falange. Los falangistas proclamaban abiertamente que la conquista imperial era una manera de desviar la lucha de clases y ansiaban unirse al esfuerzo de guerra del Eje para abrir un nuevo dominio imperial para España"(Sic) (J. M. Areilza y F. M. Castilla "Reivindicaciones de España". Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1941, p. 43) . . . "Habría que matizar mucho el imperialismo de Falange, que a juicio de Broçá no procede de Ledesma, sino de Jiménez Caballero. Fuera del concepto nacionalista radical de éste, los textos alusivos a la ambición imperial del Movimiento arrojan una manifiesta ambigüedad. A diferencia de Jiménez Caballero, que se decanta por una mera expansión territorial a imitación de la expansión conquistadora del Siglo de Oro español, Primo de Rivera "está pensando en la irradiación de la cultura hispánica - lo cual supone en todo caso una proyección inevitable de poderío - ; está pensando en conquistar parea España la rectoría de las empresas universales del espíritu" (S. De Broçá, Falange y Filosofía, pag. 90-92) ► Patria. España. Hispanoamérica. "Aun dura el papeleo, aun duran los juicios orales y los Consejos de Guerra. Sabemos que todo es un simulacro. No nos importa en cuanto a los humildes. No nos importa que absuelvan a los mineros enardecidos. Sabemos que su ímpetu revolucionario puede encauzarse un día en la revolución nacional española. No tenemos ningún rencor, ni ganas de que se nos entreguen cabezas cortadas, ni hombres pendientes de la horca; pero nos subleva que de la revolución de Asturias y de la revolución de la Generalidad de Cataluña hayan venido a resultar responsables el sargento Vázquez y un pobre minero" (O.C. pag. 872) ► Revolución española. Asturias. "¿Quién ha dicho que nuestro pueblo sólo entiende lo zafio? En el Teatro de Calderón están toda la Teología y toda la Metafísica contenidas en la forma más disciplinada, y, sin embargo, fue bien popular. Bien popular somos nosotros, y bien nos entendemos. Precisamente porque lo somos, no somos "castizos", no estamos como el pez en el agua en esta España que nos tocó vivir. Al contrario, andamos por los caminos sin reposo, ¡porque España no nos gusta nada, porque lo que nos gusta es la otra, la exacta, la difícil!¡Cuidado, muchachos, con los que ensalzan la virtud adivinadora del instinto, que es la barbarie! Nuestro Matías Montero, descontento de nosotros, murió por el estilo que queremos imponer a España; por la España que no existe ahora, pero que es por la que merece dar la vida." (O.C. pag. 416) ► Estilo. España. Matías Montero. " Nosotros buscamos una patria para España, y cuando la tengamos, España recobrará su política internacional. España tendrá una política que le aconseje en unos casos la paz, quizá - por desgracia - en otros la guerra, y en otros le aconseje ser neutral, pero nunca por imposición de una potencia extranjera, sino por la voluntad de España" (O.C. pag. 857) ► España. Patria. Extranjero. "El 14 de febrero de 1955 los estudiantes que se denominaban a sí mismos como Primer Línea del S.E.U. en la Facultad de Derecho, enviaron una carta a Fernández Cuesta ofreciéndole una explicación de lo ocurrido y sus disculpas, "considerando tu gallarda actitud en los incidentes provocados por nosotros el día 8 de febrero ante la lápida de Marías Montero (actitud que no supieron mantener otras jerarquías: José Antonio Elola, Juan José Pradera, Murga y Pedro Laín". Lo ocurrido no era, según los autores de la carta, otra cosa que un grito de dolor de cuantos sentían la vida con nostalgia de una revolución nacionalsindicalista, que estaba siendo abandonada. Por eso habían decidido vocear a todos los vientos "nuestros disconformidad de falangista jóvenes en cuanto a la estructura interna de la Falange y a su triste dirección. Si Falange ha de seguir así, la única salvación que podemos ofrecer a su honra, es matarla". Reclamaban la "independencia política de la Falange" y concluían :"queremos un auténtico jefe y no podemos tener confianza en quienes, durante dieciséis años, han cometido tantos errores" . Fernández Cuesta llevó a Franco la carta, que se cerraba con un verdadero repudio al Generalísimo". (Luis Suárez, ob. cit. p. 460-461) ► Franco. Revolución española. Primera Línea. "En una misma línea aperturista puede incluirse la revista "Indice", que alcanzó su mayor importancia después de ser adquirida en 1931 por el extremeño Juan Fernández Figueroa siendo esta a la sazón la manera menos obstaculizada legalmente para fundar una revista. Considerada como gemela o más bien rival de "Insula", también está generalmente reconocido, por otra parte, que "Indice", centrada un poco más en temas relacionados por remota y enmascaradamente que fuese en un principio con la política, adoptaba una actitud menos "prudente" y cautelosa que la otra revista (Diaz, "Pensamiento", 45). Ciertas circunstancias, sin embargo, como la procedencia del propio Fernández Figueroa, antiguo oficial en el campo de los sublevados y ex redactor de "El Español" y "La Estafeta Literaria" dieron lugar a que la revista fuese tildada por algunos medios de la oposición de entonces y aún en un estudio de la literatura publicado hace cuatro años, de "semioficial" (Rodríguez Puértolas 381). Hay motivos para pensar que "Indice" contaba, a la vez que con donaciones de algunos exiliados de México, con ciertos apoyos oficiales. Incluso consta que la revista recibió alguna vez que otra subvención oficial del ministro Arias Salgado. Hay indicios también de que el Estado lo apoyaba velada y quizás involuntariamente al contratar Fernández Figueroa a los colaboradores de "Indice" - que no cobraban - en Radio Nacional, de cuyo tercer programa era redactor-jefe. Todo esto no obsta para que en sus páginas pudieran exponerse ideas controvertidas tanto cultural como políticamente y que en ellas evolucionaran hacia el socialismo colaboradores como Francisco Fernández-Santos, José Aumente y, qué duda cabe, muchos de sus lectores. Por ello no es extraño, sino simplemente una de las paradojas típicas del franquismo, que gracias a la posición ambivalente de su director, "Indice" se viese relativamente libre de coacciones gubernamentales". (J. Oskam ob. cit.p.27) ► Revistas. Crítica.
Del
latín "individuus" (indivisible). Designa al hombre como persona, o sea como
esencia, única, específica, irrepetible. ► Doctrina, Nacionalsindicalismo, Ideario. Hombre. "Nos encontramos hoy, como se decía, oportunamente, en la conferencia memorable de nuestro jefe nacional, y una verdadera encrucijada en la historia del mundo, encrucijada en lo económico, en lo social y en lo espiritual. Esta encrucijada, cabalmente en lo económico, supone que llegamos a la sima del fracaso del industrialismo. Ya no es hoy, como hasta hace poco tiempo, idea en boga, venerada como panacea de todos nuestros males, la industrialización de España. No es esta la hora de crear y de proteger industrias artificiosas a costa, precisamente del cuerpo nacional. Avanzamos, por las presiones de la necesidad de defensa de cada pueblo, hacia una economía casi cerrada, en la que el primer imperativo precisamente es atender al campo, es atender al patrimonio nacional y cultivar el propio suelo y redimir a la clase que, típica, verdadera y secularmente, está oprimida: la de los obreros campesinos, la de los pequeños propietarios, la de los colonos. Al avanzar Falange Española de las J.O.N.S en su programa y principio sobre la tierra y sobre el agricultor, vamos a conseguir, por tanto, a la vez dos objetivos: el primero el de superar este ahogo asfixiante, ya irresistible, que no debe prolongarse más, so pena de prolongar hasta la muerte la angustia del pueblo, la crisis económica de la que son responsables todos los políticos que han desfilado por el mundo y por la cual setecientos mil hombres que supone, probablemente, dos o tres millones de españoles no tiene a diario asegurado el pan que han de llevar a su boca y a la de sus hijos" ( Onésimo Redondo (Discurso del Cine Madrid, 29.V, 1935 ob. cit. pag.173) ► Justicia Social, Economía, Doctrina. .................................................................................................................................................................................. La revista "La Nación" recogió recientemente, uno de los documentos esenciales de la posición de José Antonio sobre determinados asuntos polémicos sobre la Falange. Reproducimos el texto de este escrito: "Sobre el dinero y la Falange.- ....Tropezamos - dijo exactamente - con una gran dificultad: con el dinero. Realizar nuestros propósitos con las cuotas simplemente, es muy difícil. Antes, al comienzo, nos daban dinero los que lo tenían; creían que veníamos a apuntalar el régimen capitalista, a ser para él una especie de guardia de la porra. Pero, naturalmente, se han convencido de que no veníamos a eso, a sostener privilegios y desigualdades que llenan de angustia el alma y la carne de España. Estamos en una hora de transición, de liquidación: el capitalismo está caduco, ha pasado, y lo que hay que hacer es sustituirlo por un régimen más humano y más justo, evitando así el drama que tantas veces acompaña a todo tránsito. Estamos en un tiempo de tránsito, y la Falange quiere evitar ese drama - que surgirá si no se actúa - desarticulando el capitalismo con un sentido de justicia y de humanidad. Siendo éste nuestro espíritu y éste nuestro propósito, ¿qué capitalista, naturalmente, nos va a dar dinero? Ante ese escollo, son el esfuerzo y la fe los que van haciendo la labor, nuestra labor. Sobre la guerra.- Lo fundamental es esto, que en cada coyuntura internacional elija España libremente su actitud. Y claro está que para elegir con libertad hay que ser fuertes. Y España será militarmente fuerte. Estoy seguro. Y no tardando mucho. Sobre paro obrero.- De momento hay que alejar el fantasma del hambre, cueste lo que cueste, buscando el dinero donde lo haya (como alguien dijo y no cumplió) Pero a la larga, el problema del paro exige la desarticulación del sistema capitalista, dentro del cual no hay solución para los problemas sociales, porque es él quien los crea o agudiza. La Falange, contra el criterio capitalista que asigna la plusvalía al capital, propugna el criterio sindicalista: la plusvalía para la comunidad orgánica de productores el sindicato). Para nosotros, el capital no es sino un instrumento al servicio de la producción; no concebimos la estructura de la producción como relación bilateral entre capital y trabajo. El capital, en cuanto a instrumento nacional para el logro nacional de la producción, debe pertenecer a los productores mismos -en sus formas individuales y sindicales - o a la integridad económica nacional (el Estado). Sobre la familia.- La familia es para nosotros la célula social indestructible. Y no admitimos que haya más forma de constituir, de conservar indisolublemente la familia que el matrimonio.
Sobre las autonomías.- A nuestro modo de pensar, constituye la traición
contra España la entrega de estatutos autonómicos a regiones en cuyo espíritu no
se haya instalada la conciencia de la unidad de destino en que España consiste.
El Estatuto dado sin esa garantía es un instrumento de desmembración. Cataluña,
pueblo magnifico, al que acaso esté reservado recobrar el primero la conciencia
de un gran destino común español, no esta al presente limpia de separatismo como
para que pueda entregársele sin riesgo un Estatuto que ponga en sus manos la
formación espiritual de la nuevas generaciones. (Entrevista recogida por José
Montero Alonso y prohibida por la censura del gobierno republicano el 16 de
febrero de 1936) "Alguien escribió: "La española Infantería es valiente por que sí". ¡Por qué! Mal había entendido a la Infantería española quien escribió aquello. Era valiente porque servía a un gran destino, porque realizaba un gran destino, estaba sosteniendo el impero de Occidente, la unidad espiritual de Europa, el rigor de los mejores principios. ¡Pues si que no tenía razones la Infantería para ser valiente!" (O.C. pag. 417) ► García Serrano. Ejército español. " Era de esperar que el señor Azaña, cuyas condiciones de analizador parecen preeminentes, hubiera aprovechado la tregua en el aturdimiento de la política que vino a depararle su derrota electoral de 1933, para disecar las razones de su fracaso como jefe de Gobierno. Así, ante el discurso que había de pronunciar en Valencia le domingo, ningún hombre inteligente y responsable pudo sustraerse a un movimiento de expectación. Se aguardaba por lo menos, un análisis frío, agudo; una crítica cortante y precisa de lo ocurrido en los últimos años; un rasgo original, en medio de la venturosa chabacanería en que vegetamos. No ha ocurrido eso: el discurso ha defraudado e incluso a los incondicionales." (O.C. pag. 586) ► Azaña. República. " El régimen ruso en España sería un infierno. Pero ya sabéis por Teología que ni siquiera el infierno es el mal absoluto. Del mismo modo, el régimen ruso no es el mal absoluto tampoco: es, si me lo permitís, la versión infernal del afán hacia un mundo mejor. Si se tratara solamente de una extravagancia satánica, del capricho de unos cuantos ideólogos, es cierto que el régimen ruso no llevaría dieciocho años de existencia ni constituiría un gran peligro. Lo que ocurre es que el régimen ruso ha venido a nacer en el instante en que el orden social anterior, el orden liberal capitalista estaba en los últimos instantes de su crisis y en los primeros de su definitiva descomposición." (O.C. pag. 709) ► Comunismo. Guerra Civil. Revolución. "
Yo no puedo desde aquí lanzar reproches a unos camaradas que ignoro si están
ahora sabia o erróneamente dirigidos, pero que a buen seguro tratan de
interpretar de la mejor fe, pese a la incomunicación que nos separa, mis
consignas y doctrinas de siempre. Dios haga que su ardorosa ingenuidad no sea
nunca aprovechada en otro servicio que el de la gran España que sueña la
Falange" (Testamento de José Antonio, pag. 955, O.C.p. 953 y sig.) (Madrid 1908 - 1990). Militar. Consejero Nacional. Teniente General del Ejército. Sobre José Antonio, dejó su opinión:
"Nadie puede pensar que variase.- Su ideología, su noble corazón, su insuperable
patriotismo y su grandeza de alma fueron los factores que formaron su firme
pensamiento político, de verdadero romántico, que deseaba únicamente lograr esta
España entrañable, por la que supo dar la vida con elegancia, heroísmo y una
ejemplar conformidad cristiana. ► José Antonio. Estilo. Servicio. "La palabra España, que es por sí misma enunciado de una empresa, siempre tendrá mucho más sentido que la frase "nación española". Y en Inglaterra, que es acaso el país de patriotismo más clásico, no sólo existe el vocablo "patria", sino que muy pocos son capaces de separar la palabra king (rey), símbolo de la unidad operante en la Historia, de la palabra country, referencia al soporte territorial de la unidad misma" (O.C. pag. 215) . . . "Si yo fuera inglés, en este momento estaría, con los ojos cerrados, al lado del Gobierno inglés, porque yo sería imperialista inglés, porque yo creo que el Imperio es la plenitud histórica, creería que todos mis esfuerzos debían ponerse al servicio de la conservación de esa plenitud. Pero nosotros no somos ingleses, ni Europa se compone sólo de ingleses, ni siquiera integran los ingleses Europa, porque Inglaterra - no en cuanto a pueblo situado en las proximidades del continente europeos, sino en cuanto Imperio - es una potencia extra-europea. El Imperio inglés es una gran unidad extraeuropea; las leyes del apogeo, de la decadencia y de la suerte varia de Europa y las del apogeo, de la decadencia y suerte varia del Imperio inglés, rara vez coinciden. Muchas veces son contrapuestas, y quizá más contrapuestas que nunca en la ocasión de ahora". (O.C. pag 653) ► Imperio. Europa. Patria. "El Estado nacionalsindicalista permitirá toda iniciativa privada compatible con el interés colectivo, y aún protegerá y estimulará las beneficiosas." (Punto VIII de la Norma Programática) ► Norma Programática. injusticia burguesa y socialista
"El
socialismo dejó de ser un movimiento de redención de los hombres y pasó a ser,
como os digo, una doctrina implacable, y el socialismo, en vez de querer
restablecer una justicia, quiso llegar a la injusticia, como represalia, a donde
había llegado la injusticia burguesa en su organización. Pero, además,
estableció que la lucha de clase no cesaría nunca, y, además, afirmó que la
Historia ha de interpretarse materialísticamente; es decir, que para explicar la
Historia no cuentan sino los fenómenos económicos. Así, cuando el marxismo
culmina en una organización como la rusa, se les dice a los niños desde las
escuelas, que la Religión es el opio, del pueblo, que la Patria es una palabra
inventada para oprimir, y que hasta el pudor y el amor de los padres a los hijos
son prejuicios burgueses que hay que desterrar a todo trance. El socialismo ha
llegado a ser eso. ¿Creéis que sí los obreros lo supieran sentirían simpatías
por una cosa como esa, tremenda, escalofriante, inhumana, que concibió en su
cabeza aquel judío que se llamaba Carlos Marx?" (O.C. pag. 193) "España creyó que había llegado su revolución el 13 de septiembre de 1923, y por eso estuvo al lado del general Primo de Rivera. Por inasistencias y equívocos se malogró la revolución entonces, aunque ya fue el interrumpir el pesimismo histórico con una victoria militar y el quebrantar la injusticia social con no pocos avances. Otra vez pareció que llegaba la revolución en 1931, el 14 de abril. Y otra vez está a pique de verse defraudada: primero, por dos años de política de secta; ahora, por una política que no da muestras de querer una auténtica transformación social" (O.C. pag. 230) ► Dictadura. Primo de Rivera. "Desbordando sus rótulos, los muchachos de izquierda y derecha que yo conozco han vibrado juntos siempre que se ha puesto en juego algún ansia profunda y nacional. Yo he visto a los diputados jóvenes de derechas que se sientan cerca de mi, físicamente, en el Parlamento, felicitarme cuando me opuse a aquel monstruoso retroceso de la contrarreforma agraria, y he visto a los jóvenes de izquierdas felicitarme cuando he denunciado en público la inmoralidad y el estrago de cierto partido del régimen. En cuanto llega así un trance de prueba nacional de prueba moral, nos entendemos todos los jóvenes españoles, a quienes nos resultan estrechos los moldes de la izquierda y de la derecha. En la derecha y en la izquierda tuvieron que alistarse los mejores de quienes componen nuestra juventud, unos por reacción contra la insolencia y otros por asco contra la mediocridad; pero al revolverse contra lo uno y como las contrarias, tuvieron que someter el alma a una mutilación, resignarse a ver a España sesgada, de costado, con un ojo, como si fueran tuertos de espíritu". (O.C. pag. 714) ► Corrupción. Estilo. Patriotismo. " Pero, además, estamos divididos en partidos políticos. Los partidos están llenos de inmundicias, pero por encima y por debajo de esas inmundicias hay una honda explicación de los partidos políticos, que es lo que debiera bastar para hacerlos odiosos. Los partidos políticos el día en que se pierde el sentido de que existe sobre los hombres una verdad, bajo cuyo signo los pueblos y los hombres, antes de nacer los partidos políticos, sabían que sobre su cabeza estaba la eterna verdad y en antítesis con la eterna verdad la absoluta mentira. Pero llega un momento en que se les dice a los hombres que ni la mentira ni la verdad son categorías absolutas, que todo puede discutirse, que todo puede resolverse por los votos, y entonces se puede decidir si la Patria debe seguir unidad o debe suicidarse, y hasta si existe o no existe Dios." (O.C. pag. 191) ► Partidos políticos. Política. "Ya sabéis que la reforma agraria que presentaron los hombres del 14 de abril, en vez de ir, como lo que nosotros apetecemos a rellenar de sustancia al hombre, a volver a dotar al hombre de su integridad humana, social, occidental, cristiana, española; en vez de hacer eso, tendió a la colectivización del campo, es decir, a proletarizar también el campo, a convertir a los campesinos en masa gregaria, como los obreros de la ciudad. A eso tendían y ni siquiera eso han hecho. Esta es la hora en que no han dado apenas un trozo de tierra a los campesinos. De la Ley de Reforma Agraria, lo único que empezaron a cumplir fue un precepto añadido a última hora por un puro propósito de represalia." (O.C. pag. 566) ► Reforma agraria. Hombre. Dignidad. "Los sindicatos no serán ya arquitecturas parasitarias, según el actual planteamiento de la relación de trabajo, sino integridades verticales de cuantos cooperan a realizar cada rama de producción" (O.C.. Pag. 426) ► Nacionalsindicalismo. Participación. Justicia Social. El integrismo se define actualmente como una defensa fanática de los privilegios que, en cualquier sistema político, social, religioso, etc. goza un determinado grupo. También se considera integrismo toda explicación política realizada a partir de su mismo y aquella consideración de una determinada entidad como elemento decisivo para la lucha política o de dominación. Los extremismos de derecha y de izquierda en la lucha política y la imposición de una determinada creencia excluyente e irracional, también se definen como integrista. A todo integrismo se opone toda concepción pluralista de la sociedad o del Estado. La Falange se opone a todo integrismo, asumiendo como principio social de su doctrina, la libertad, la integridad y la dignidad de la persona, inspirado en la concepción cristiana del humanismo social. ► Acción Política. Libertad. El panorama de la intelectualidad falangista se encuentra formada por una serie de nombres, como los de Ignacio Agustín, José Maria Alfaro, Martín Almagro, Juan Aparicio, José Luis de Arréese, Tomás Borras, José María Castro viejo, Álvaro Cunqueiro, Agustín de Foxá, Jesús Fueyo, Rafael García Serrano, Alfonso García Valdecasas, Ernesto Giménez Caballero, Manuel Halcón, Ismael Herráiz, Pedro Laín, Ramiro Ledesma Ramos, José Antonio Maravall, Santiago Montero, Eugenio Montes, Pedro Mourlane, Adolfo Muñoz Alonso, Edgard Neville, Eugenio D'Ors, Leopoldo Panero, Julián Pemartín, Dionisio Ridruejo, Félix Ros, Luis Rosales, Rafael Sánchez Mazas, Luys Santa Marina, Victor de la Serna, Gonzalo Torrente Ballester, Antonio Tovar, Adriano del Valle, Luis Felipe Vivanco, Felipe Ximénez de Sandoval, Juan Antonio Zunzunegui, en una primera generación vinculada a la guerra. Y en una segunda promoción, a nombres como, José María Adán,Eduardo Adsuara, Enrique Aguinaga, Juan Alonso Beighau, Alfredo Amestoy, Mario Antolín, Miguel Argaya, Alejandro, Marcelo Arroitajauregui, Rafael Borrás, Luis Buceta, Carlos Campoy, Agustín Castejón, Antonio Chozas, José Andrés Consuegra, Aquilino Duque, Mª Victoria Eiroa, Pedro Farias, Alejandro Fernández Sordo, Licinio de la Fuente, Garcia de Tuñón, José María García Escudero, Salvador Gay Martinez, Jesús Gay Ruidiaz, Antonio Gibello García, Carlos Jiménez de la Cuadra, Adriano Gómez Molina, Emilio González Navarro, Jorge Jordana, Francisco Labadie, Luis López Álvarez, Luis López Anglada, José Mariano López Cepero, Jesús López Medel Jesús López Cancio, Feliciano Lorenzo Gelices, Fernando Marqués Horrillo, Joaquin Mateo Blanco, Ismael Medina Cruz Ignacio H. De la Mota, Rafael Mulas Esteban, Pedro Murga Ulibarri, Eduardo Navarro Alvarez, Dalmacio Negro Pavón, Luis Ortega Herráiz, Daniel Pato Movilla, Juan Ramón Pérez de las Clotas, Lope Pérez Cornes, Gustavo Pérez Puig, Miguel Primo de Rivera Urquijo, Arturo Rosby, Pedro Rojas Ferrer, Eduardo de Rojas Ordóñez, Manuel Sainz-Pardo Toca, José Salazar Belmar, Fernando Sánchez Creus, José Ángel de Santiesteban, Moisés Simancas Tejedor, Luis Fernando de la Sota, José Luis Soto Barderas, Jaime Suárez, Fernando Suárez González, Jesús Suevos Fernández, Mario Teglen Domínguez, Luis Teigell Cea, José Utrera Molina, Alfonso Vázquez Fraile, Juan Velarde, Fernando Vizcaíno, Noel Zapico...A este respecto, puede decirse sin temor a errar que ningún partido actual podría presentar un listado ni parecido. La Falange no fue nunca un "páramo cultural". No lo es todavía. . . . "En el retrato de estos intelectuales que junto a José Antonio descubrimos todos los rasgos que Ortega desdeñaba para sí y para su obra. La voz engolada, las cejas fruncidas, la irresistible inclinación de encorsetar todas las conversaciones entre difíciles términos técnicos, apenas, por lo común, a la técnica del asunto que se discute; y los superfinos, ágrafos, los petulantes, acongojantes, cacógrafos incontinentes. Repudia también José Antonio, repudia grato a Ortega, a los aristófobos, alérgicos a la elegancia o distinción intelectual" (A. Muñoz Alonso, ob. cit. 40) ► Pensamiento. Barbarie. Acción. "No hay partido de derechas que acepte el acometer con decisión heroica el descuaje del sistema capitalista y sus sustituciones por otros más justos. Y como en ello estriba la tarea de nuestra época (ya que la sustitución del sistema capitalista implica toda una revolución moral), y como sin esto la conciencia de una nación como comunidad completa de una nación como comunidad completa de vida no puede afirmarse, es claro que un frente calificado por ser de "derechas" no puede ser, aunque lo ponga en todos los carteles electorales, un frente "nacional". (O.C. pag. 835) . . . " Si se lee el programa del Frente Popular triunfante se verá que, en lo económico, es de un conservatismo feroz. Sus principios son capitalistas a rajatabla. Así, el Gobierno no anuncia la sustitución del régimen capitalista por otro régimen total, orgánico, como sería el socialista o el sindicalista. Conserva el capitalismo, a ver si lo estropea. Con lo cual, ni habrá una economía revolucionaria, probablemente mejor que la que existe, ni siquiera la que existe se tendrá en pie; habrá, simplemente, un caos económico". (O.C. pag. 905) ► Conservadurismo. Capitalismo español. Economía. instituto de estudios políticos Al comenzar el otoño de 1939, Serrano Suñer, como Presidente de la Junta Política, creo el Instituto de Estudios Políticos como órgano técnico de asesoramiento y preparación de los grandes proyectos que reclamaba la nueva España. Fue designado Presidente, Alfonso García Valdecasas, catedrático de Derecho Civil, republicano en la candidatura de Fernando de los Ríos, con puesto de Director General de Administración Local en el Gobierno provisional de la República, más tarde orador en el acto fundacional en el Teatro de la Comedia, y, después, subsecretario de Educación Nacional en el primer gobierno nacional de Franco, personalidad refinada en modos y cultura y un tanto abúlico en el campo de la acción" (Javier Martinez de Bedoya, "Memorias ...", pag. 141) . . . "En el Instituto convergieron una serie de personalidades un tanto dispares, por sus orígenes ideológicos y su conformación mental, como Francisco Javier Conde, Fernando Maria Castiella, Jose Antonio Maravall, Luis Jordana de Pozas, Antonio Muñoz Rojas, Valentín Andrés Alvarez, Ramón Carande, Severino Aznar, Eugenio Vegas Latapié, etc. (Alvaro Ferrari, "La cultura en la España de Franco", Pamplona, 1991.Nota en "Política...!, de Gonzalo Redondo, pag. 341)) ► Universidad. Estudio y acción. Reconciliación. Instituto de estudios sindicales, sociales y cooperativos El desarrollo del sindicalismo como teoría y como praxis impuso la creación en 1962 del Instituto de Estudios Sindicales, Sociales y Cooperativos, en el seno de la Organización Sindical Española, bajo la dirección y presidencia de Adolfo Muñoz Alonso, que absorbió la Escuela Sindical Nacional, creada por Mariano Navarro Rubio y José Maria Poveda Ariño; el Centro de Estudios Sindicales, que venia realizando cursos de formación sindical y editando diversas publicaciones, como "Jornal" y estudios monográficos; la Formación Empresarial, que venia desarrollando la Vicesecretaria de Ordenación Económica, bajo la dirección de José Maria de Jaime; los seminarios con diversos grupos, entre los que destacaron los que se realizaron con ex - dirigentes de la CNT; el Centro de Prospectiva Sociológica, dirigido por Manuel Lizcano. El Instituto se adaptó a la nueva Ley Sindical de 1969, cuya presidencia continuó ostentando Muñoz Alonso; se desgajó la Dirección, que pasó a desempeñar Carlos Campoy y un consejo rector, en el que figuraban trabajadores, empresarios y destacadas figuras de la Universidad y del Sindicalismo. ► Organización Sindical. Universidad. Hasta 1956, la Escuela formó a instructoras generales, personal de la SF que solía trabajar a tiempo parcial de forma itinerante en escuelas que impartían las especialidades de la SF de educación política y social y, a menudo, ciencias del hogar y educación física. Las instructoras generales se encargaban de las actividades de la juventud local y trabajaban en los campamentos de verano de la SF. A partir de 1956, Las Navas se convirtió en Escuela de Magisterio; las estudiantes siguieron obteniendo el titulo de instructoras generales como una parte de su formación global. ► Divulgadoras. Sección Femenina. Juventud. "Existió, dentro o en la periferia de la Falange (en tanto que simpatizantes), un pequeño grupo de intelectuales, predominantemente literatos, poetas, ensayistas y algún que otro filósofo ( el propio Ledesma) Eran personas como Rafael Sánchez Mazas, Ernesto Jiménez Caballero, Eugenio Montes, Jose Maria Alfaro, Jacinto Miquelarena, Pedro Morlane Michelena, Samuel Ros, Agustín de Foxá, Victor de la Serna, Luys Santa Marina, José María Salaverría, Luis de Urquijo, Dionisio Ridruejo o Victor D'Ors, entre otros; también estaban dentro o cerca de la Falange pintores como Ponce de León o los vascos Cabanas Erauskin, Julián Tallaeche y el arquitecto racionalista guipuzcoano Manuel Aizpurúa, o músicos como Tellería, que crearía la música del himno falangista "Cara al Sol" (...) Luys Santa Marina presidía una tertulia en la Ciudad condal que frecuentaban escritores de diferente signo: simpatizantes del fascismo como Juan Ramón Masoliver, Xavier de Salas, Félix Ros, Martín de Riquer o Gullermo Diaz-Plaja, republicanos como Max Aub, y otros. (Joan Maria Thomas "Lo que fue la Falange" Plaza Janes, Barcelona, 1999, p. 81) . . . "Si la izquierda contó con figuras tan notorias como Picasso, Antonio Machado, Alberti, Miguel Hernández, Buñuel, León Felipe, Sender, Barea, Sánchez Albornoz y tantos más, los "rebeldes" (sic) contaron con la adhesión, en distintos grados, de las figuras mas destacadas del pensamiento, como Ortega y Gasset, Unamuno (al menos al principio), D'Ors, García Morente, Maeztu, el patriarca de los historiadores Menéndez Pidal, Benavente, Azorín, Baroja, Rosales, Pemán, Manuel Machado, Pérez de Ayala, y muchos más, o de artistas, como Dalí, Gutiérrez Solana, Sert, Zuloaga y otros; de los principales intelectuales vascos y catalanes (aparte de los citados, Pla, Valls Taberner, Agustí, etc.) y de los gallegos Fernández Florez, Camba, Risco y otros. El historiador Cuenca Toribio ha mostrado cómo la joven generación intelectual que entonces afloraba optó mayoritariamente por el bando rebelde o nacional: Foxá, Sánchez Mazas, Cela, Víctor de la Serna, Cunqueiro, Mourlane, el maestro Rodrigo, etc. (Pio Moa "Los mitos de la guerra civil". Ed. La Esfera, Mad. Tercera edición, 2003.p. 253) . . . "El falangismo, por otra parte, era un credo conscientemente moderno y sus fundadores fueron una serie de intelectuales extraños. La síntesis del fascismo europeo y del nacionalismo español fue propuesta por primera vez por Jiménez Caballero, profeta del imperialismo cultural mazziniano. Pensaba en Mussolini como el salvador de la "catolicidad", en Cervantes como el cronista de la desesperación española, por encima de los verdaderos valores representados por Don Juan y las corridas de toros. Ramiro Ledesma, que era un empleado de correos, había elaborado en la soledad, aunque bajo la influencia del pensamiento alemán, lo que habría de ser el objetivo fundamental de la Falange: la captación de las clases trabajadoras para un nacionalismo autoritario socialmente radical, fundó las J.O.N.S., un movimiento sindicalista estudiantil revolucionario. Onésimo Redondo estaba organizando una fuerza contrarrevolucionaria católica en Valladolid. Para él, el campesino castellano debía ser el eje de la revolución nacionalista, que uniera a las tierras el corazón de Castilla a favor de un Estado nacional, revolucionario y corporativo, en contra del Estado clasista del marxismo judaico, contra el separatismo de la España periférica y contra el materialismo del liberalismo masónico" (Raymond Carr, "España...", ob. cit. pag. 618) . . . "En España, más que en ningún otro pueblo, la intervención de los intelectuales en la política constituye ya un grueso problema. La crítica es una función particularísima de la inteligencia como tal, y desde 1898 apenas si ha circulado por la vida española otra cosa que critica. Ha sido el periodo de los intelectuales. En que se ha presentado ahí, con una voz y un escalpelo. Como frente a ella no ha existido sino un régimen en declive, en franca huida, su tarea critica encontró aceptación en sectores populares, consumándose de este modo la gran faena de edificar negaciones". (Ramiro Ledesma Ranois, ob cit.p.259)) . . . "El intelectual prefiere a la realidad una sombra de ella. Le da miedo el acontecer humano y por eso teje y desteje futuros ideales. De ahí su conformidad perenne, su afán critico, que le condena fatalmente a hazañas infrecuentes. El material humano le parece imperfecto y bruto. Hasta de él esas imperfecciones posible, que son la vida misma del pueblo, y se queda con lo que sea de fácil sumisión al pensamiento, a su pensamiento" (Ramiro Ledesma Ramos ob. cit. p. 261) . . .
"Al
intelectual se le escapa la actualidad y vive en perfecto vaivén del futuro. De
ahí eso de los programas, elegante medio de bordear los prejuicios inmediatos.
El intelectual es cobarde y elude con retórica la necesidad de conceder
audiencia diaria al material humano auténtico, el hombre que sufre, el soldado
que triunfa, el acaparador, el rebelde, el pusilánime, el enfermo, o bien la
fábrica, las quiebras, el campo, la guerra, etc. etc. . . . "En España no hemos podido conocer todavía una colaboración franca de la inteligencia con las rutas triunfales de nuestro pueblo. El intelectual se ha desentendido de ellas ajeno a la acción persiguiendo tan solo afanes destructores. Pues ocurrir que ello se deba a que no ha gravitado sobre el pueblo español el imperio de una gran política. Ya que se requería el intelectual para contubernios viles. Sea lo que quiera, el hecho innegable es que el intelectual no ha contribuido positivamente, como en otros pueblos, a la edificación de la problemática política de España" (Ramiro Ledesma Ramos, ob cit . p 262.) . . . "Todas las juventudes conscientes de su responsabilidad se afanan en reajustar el mundo. Se afanan por el camino de la acción y, lo que importa más, por el camino del pensamiento, sin cuya constante vigilancia la acción es pura barbarie" (O.C. pág. 646) . . .
"¿Es
la política función de los intelectuales? A esa pregunta lanzada en público, se
prestarían a contestar dos grupos de personas. Primer grupo: Los que se suponen
aludidos de modo directo; es decir, los que se califican a sí mismos como
intelectuales. De muchos de ellos sabemos que hablan acerca de cualquier tema
con la voz engolada, las cejas fruncidas y una irresistible inclinación a
encorsetar todas las conversaciones entre difíciles términos técnicos,
pertenezcan o no a la técnica del asunto que se discute. De otros sabemos que
son extrafinos: tan finos, tan finos, que no pueden salir a la calle por temor
de que los mate un soplo. Estos se agrupan en capillitas semi-misteriosas,
donde, a punta de dedos, se extraen a los juegos de palabras algunas gotas de
belleza, sólo asequibles a los iniciados. Si alguien pregunta por la aportación
de aquellos -los de la voz engolada - o de estos - los superfinos - a la tarea
del pensamiento humano, llegará a saber con estupor que lo más que unos y otros
han dado a luz es una sola línea; que varios han producido cien páginas de
pálida hibridez, sobre las que nadie entiende cómo pueden montar los interesados
la convicción confortadora de superioridad sobre el resto de los mortales; y que
algunos han escrito; si, varios volúmenes ininteligibles, con los cuales, de
momento, acongojan al vulgo lector, humildemente convencimiento de su
incapacidad para penetrar el maravilloso secreto de la esfinge colocada a su
vista; hasta que alguna persona dotada de salud normal y libre de respetos
humanos, revela al vulgo lector cómo aquel pobre simulacro de esfinge carece de
todo secreto. . . . "¿Cuál fue la causa del fracaso de Azaña? Es posible que se sobrepusiera quién sabe qué antiguo resentimiento individual a sus condiciones de político. Es posible que esas condiciones externas - y extraordinarias - de político se malograran en la inutilidad por falta de un aliento fecundo. Azaña o la infecundidad podría llamarse el ensayo que sobre él se escribiera. Todo un juego complicado y preciso de palancas y ruedas dentadas..., pero sin motor. Azaña se entregó a una especia de esteticismo de la política que acabó por ser un esteticismo de la crueldad. Sus mejores obras, las que no fueron simples torpezas agresivas, fueron filigranas inútiles. " (O.C. pag. 671) . . . " Precisamente cuando unos cuantos nos lanzamos a fundar lo que ahora parece a Miguel Maura realidad preocupante nos impusimos como el más estricto deber el de conservar, sobre todo, aun en las manifestaciones más ásperas de la lucha dos cosas, que casi son una: el rigor intelectual y el estilo." (O.P. pag. 914) . . . " La historia de la democracia de muchos intelectuales que procedían de Falange con una visión patriótica, fundamento de su concepción del mundo, va a ser difícil relatarla en términos generales puesto que, en cada caso, los matices y circunstancias peculiares s tantos y tan pesantes, que requerirían un relato especial. Alguien escribirá alguna vez la conducta general y las determinantes de grupo de los que lucharon contra sí mismos por principio de honradez, con referencia concreta a lo que hicieron en sus años juveniles, durante la guerra o después de la guerra. Será la historia del esfuerzo por lograr la purificación. En el fondo, una historia cívico-cristiana, que difícilmente podría darse en otro país con la profundidad con que se ha dado y aún se da en España" (Tierno Galván, ob. cit p. 118.)
► Pensamiento. Arte. Cultura. "¿A qué aguardan ahora las juventudes a la intemperie? ¿Renunciarán a toda esperanza? ¿Se retraerán a torres de marfil? ¿Aguardarán a confiar de nuevo en voces partidistas que otra vez las seduzcan para desencantarlas? Si esto hiciera nuestra generación, se recordaría como una de las más cobardes y estériles. Su misión es otra, y bien clara: llevar a cabo por sí misma la edificación de la España entera, armoniosa; por sí misma, por la juventud misma que la siente y entiende, sin intermediarios ni administradores. Esta generación, depurada por el peligro y el desengaño, pude buscar en sus propias reservas espirituales acervos de abnegada austeridad. Cuando se ha aprendido a sufrir, se sabe servir. Queremos ganar a España para servirla. Arrojados a la intemperie por la tribus acampadas bajo los sombrajos de los partidos, queremos levantar el nuevo refugio fuerte, claro y alegre en cuyas estancias se identifiquen servicio y honor" (O.C. pag. 692) ► Generación. Partidos políticos. Juventud. "Creemos en la suprema realidad de España. Fortalecerla, elevarla y engrandecerla es la apremiante tarea colectiva de todos los españoles. A la realización de esta tarea habrán de plegarse inexorablemente los intereses de los individuos, de los grupos y de las clases" (Punto 1º de la Norma Programática)
"Sepan todos los que nos escuchan de buena fe que estas consideraciones espirituales caben todas en nuestro movimiento; pero que nuestro movimiento por nada atará sus destinos al interés de grupo o al interés de clase que anida bajo la división superficial de derechas e izquierdas." (O.C. pag. 65) ► Solidaridad. Norma Programática "Esto es lo que queremos nosotros y ésta es la jornada que hoy de nuevo emprendemos. Esta jornada, camaradas, tiene la virtud de ser difícil; nuestra misión es la más difícil,; por eso la hemos elegido y por eso es fecunda. Tenemos en contra a todos: a los revolucionarios del 14 de abril, que se obstinan en deformarnos y nos seguirán deformando después de estas palabras bastante claras, porque saben que la exigencia de cuentas que representa nuestra comparecencia ante España es la más fuerte acta de acusación levantada contra ellos, y de otra parte, a los contrarrevolucionarios, porque esperaron, al principio, que nosotros viniéramos a ser la avanzada de sus intereses en riesgo, y entonces se ofrecían a protegernos y a asistirnos, y hasta a darnos alguna moneda, y ahora se vuelven locos de desesperación al ver que lo que creían la vanguardia se ha convertido en el Ejército entero independiente." (O.C. pag. 569) ► Misión. España. Servicio. Por algunos se considera erróneamente como lo contrario a nacionalismo. El internacionalismo, en cambio, históricamente, tiene a crear estructuras trasnacionales, en las cuales hay siempre un elemento nacionalístico o particularístico dominante y hegemónico, del cual tales estructuras se hacen instrumentos y vehículos. Y ha ocurrido y ocurre en el "internacionalismo proletario" de marca comunista, como en el internacionalismo capitalista de las multinacionales. Al contrario del internacionalismo el término supranacional, que reconoce y exalta la especificidad y la individualidades nacionales, elevándolas a síntesis superiores. (Ver europeismo) . . . "¡Trabajadores! ¡Camaradas! Se acercan momentos decisivos. Nadie puede estar cruzado de brazos. Está pendiente la suerte de todos. O los trabajadores, enérgicamente, implacablemente, terminan con el gran capitalismo financiero y se unen al Movimiento Nacionalsindicalista para imponer el régimen de solidaridad nacional, o el internacionalismo nos convertirá en cipayos de cualquier gran poder extranjero" (O. C. pag. 738) ► Europa. Hispanoamérica. Independencia. "El día en que el partido socialista asumiera un destino nacional, como el día en que la República, que quiere ser nacional, recogiera el contenido socialista, ese día no tendríamos que salir de nuestras casas a levantar el brazo ni a exponernos a que nos apedreen, y, a lo que es más grave, a que nos entiendan mal; el día en que eso sucediera, el día en que España recobrara la misión de estas dos cosas juntas, podéis creer que la mayoría de nosotros nos reintegraríamos pacíficamente a nuestras vocaciones". (O.C. pag. 252) ► Marxismo. Barbarie. "En la revolución rusa, en la invasión de los bárbaros a que estamos asistiendo, van ya, ocultos y hasta ahora negados, los gérmenes de un orden futuro y mejor. Tenemos que salvar esos gérmenes, y queremos salvarlos. Esa es la labor verdadera que corresponde a España y a nuestra generación; pasar de esta última orilla de un orden económico que se derrumba a la orilla fresca y prometedora del orden que se adivina; pero saltar de una orilla a otra por un esfuerzo de nuestra voluntad, de nuestro empuje y de nuestra clarividencia; saltar de una orilla a otra sin que nos arrastre el torrente de la invasión de los bárbaros." (Obras. Pag. 711) . . . Pero hay dos tesis: la catastrófica, que ve la invasión como inevitable y da por perdido y caduco lo bueno, la que sólo confía en que tras la catástrofe empiece a germinar una nueva Edad Media, y la tesis nuestra, que aspira tender un puente sobre la invasión de los bárbaros: a asumir, sin catástrofe intermedia, cuanto la nueva edad hubiera de tener de fecundo, y a salvar, de la edad en que vivimos, todos los valores espirituales de la civilización". (O. C.pag. 423) ► Revolución soviética. Barbarie. Marxismo. "Este sentido de España se nos había ido arrancando implacablemente; de una parte, por la ironía corrosiva; de otra, por la tosca falsificación. Algunos en busca de la elegancia, se volvían de espaldas a nuestras cosas; los otros caían en la gruesa vaciedad de convertir en caricatura patriotera esta cosa delicada y exacta de España. Y así se vio que entre las dos corrientes de la ironía y de la ordinaria pudo llegar un momento en casi todos los que aspiraban a sentirse fuera de la ordinariez o libres de la ironía se fuesen alejando de España, fuesen expulsando de su alma, como si fuera una claudicación, este apego a España. Con ello se fue borrado de las almas todo lo que confería a la existencia dignidades de servicio colectivo; llegamos los españoles a ver espectáculos como éste: a sacerdotes y militares que, sitiados por la ironía, creyeron en serio que tanto la Religión como el Ejército eran cosas llamadas a desaparecer, reminiscencias de épocas bárbaras, y se afanaban por ser tolerantes, liberales y pacifistas, como para hacerse perdonar la sotana y el uniforme. ¡La sotana y el uniforme! ¡El sentido religioso y militar! ¡Cuando lo religioso y lo militar son los dos únicos modos enteros y serios de entender la vida!" (O.C. pag. 720) ► Liberal. Religión. Ejército. (1891-1981) Ministro de la República durante la guerra civil, en representación del Partido Nacionalista Vasco. "A favor del indulto.-Un día, siendo Irujo ministro sin cartera y presidiendo el Gobierno don Francisco Largo Caballero, se presentó al Consejo de Ministro el expediente de un condenado a muerte por el tribunal de Alicante. Se trataba del Jefe de Falange, don José Antonio Primo de Rivera. Irujo, como siempre, defendió con toda clase de argumentos la propuesta de indulto, oponiéndose a que se ejecutara la sentencia contra Primo de Rivera y, naturalmente, votó a favor del indulto. El Ministro de Marina y el diputado por Bilbao, don Indalecio Prieto, opinó que se debía aplicar el indulto y además canjear a Primo de Rivera por alguna personalidad detenida en el otro campo, pues conociendo el carácter antitético de Primo de Rivera y de Franco, la presencia del jefe de Falange en el campo franquista más sería una fuente de conflictos que un factor de unión y fuerza. A la hora de votar, Prieto dijo que, dada la importancia del caso y teniendo en cuenta que el jefe del Gobierno había votado por la ejecución de la sentencia, él mismo votaría en el mismo sentido y así lo hizo" ( Julio Jáuregui, "Irujo y José Antonio", en "Diario 16", Madrid, 27 de agosto de 1980)) ► PNV. Guerra Civil. José Antonio. (Baracaldo, Vizcaya, 1903 -Madrid 1976. Político tradicionalista integrado en el Movimiento. Ministro de Justicia y Presidente de las Cortes Españolas.)
"Ejemplaridad.- "Condenado ayer a muerte, pido a Dios que si todavía no me exime
de llegar a este trance, me conserve hasta el fin la decorosa conformidad con lo
preveo…" "Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en
discordias civiles". ► Servicio. Estilo. Hombre. "Esta nueva fe ha deparado a Italia, por ejemplo, la posibilidad de que vivan más de cuarenta millones de habitantes en un suelo reducido y pobre. Y, lo que vale más, le ha devuelto |