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El pasado miércoles 21
de abril, y en un gran ambiente de hermandad y camaradería, tuvo lugar la
presentación del libro de Emilio Adán La Revolución pendiente.
Tras unas breves palabras de Jaime Suárez, Secretario general de
Plataforma 2003, intervino Emilio Adán, palabras que recogemos en el
interior para su lectura. El libro ya está a venta en nuestra librería. su
precio es de 16 euros.
pedidos@plataforma2003.org |
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He de
empezar por suplicaros la misma conmiseración que mostró D. Miguel de
Cervantes en el prólogo de la segunda aparte del Quijote, ante el
desvergonzado intento de un tal Avellaneda de apropiarse del personaje más
ilustre de la literatura universal:
"Bien se lo que son las tentaciones de demonio, y que una de la mayores es
ponerle a un hombre en el entendimiento que puede componer e imprimir un
libro..."
Lo cierto es que, al llegar a la provecta edad de setenta años y poderme
evadir del farragoso mundo de los resultandos y considerandos y de las
decisiones de jueces y juezas, para mi cada vez más imprevisibles, pensé
que sería oportuno explicarles algunas cosas a mis hijos, nietos, sobrinos
y demás parentela, pues evidente que, la noticia de que el abuelo Emilio
había sido falangista llegaría tarde o temprano a sus oídos y, de no poner
remedio, acabarían identificándome con un personaje siniestro, con botas
altas y pistolón al cinto, que anduvo por el mundo masacrando mujeres y
niños inocentes; o tal vez con uno de esos seres perversos que ha tenido
la desfachatez de sentar en el banquillo de los acusados al heroico
pimpinela Garzón, moderno émulo de la inmortal Antígona, pues pretende la
increíble hazaña de dar cristiana sepultura a los millones de cadáveres
que se pudren al sol por los páramos polvorientos de la vieja España,
víctimas inocentes de la ferocidad falangista.
Así que me puse a emborronar cuartillas y cuando me di cuenta, pasaban del
centenar, y había vertido en ellas toda la nostalgia de una juventud en la
que me sentí abducido por el mensaje, el ejemplo y la poesía del "mejor
hombre de España". El primer falangista al que sus enemigos también
llamaban fascista y pereció víctima del odio y la mentira.
Dice Alexander Wat en "Mi siglo" que: "el logro más genial del
comunismo es haber extirpado de cuajo el eterno criterio entre la verdad y
la mentira...".
Sin duda el zapaterismo, legítimo heredero del odio y de la mentira
marxista-leninista, está alcanzando metas que el notable intelectual
polaco no pudo imaginar.
La transición española no fue un gran acuerdo de reconciliación nacional
asumido con entusiasmo por la inmensa mayoría de los españoles. Fue una
maniobra estratégica de la izquierda y el separatismo para eludir la
amenaza de los espadones encaramados ene l poder, pero ya ha llegado la
hora de poner las cosas en su sitio.
Nuestra guerra civil no fue el choque inevitable entre las dos Españas
provocado por una política sectaria e irresponsable del Frente Popular
avocado a la revolución proletaria marxista. Fue la sublevación de
militares y fascistas contra una República pacífica y demócrata. Nuestra
Constitución no proclama el carácter indivisible de la patria común de
todos los españoles. Contempla un sistema confederal en el que caben otras
naciones, cuyos ciudadanos no quieren ser españoles.
La ley del aborto únicamente pretende que puedan salir de las cárceles las
miles de mujeres condenadas por haber ejercitado su derecho a su propio
cuerpo.
En fin, creo que no es el momento de seguir por este camino. Solo pretendo
justificar mi osadía la haber caído en la misma tentación que e intruso
Avellaneda, pero animado por algunos camaradas como el llorado Eduardo
Navarro, mi hermano José María, nuestro Secretario General Jaime Suárez,
me he decidido a presentaros mis apuntes y memorias en este libro que os
ofrezco con la esperanza de haber aportado un grano de arena a la obra en
que estamos empeñados, de salir al paso de la política del odio y la
mentira que pretende conducir a nuestra Patria hacia un abismo de
degradación e inmundicia.
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